Con curaduría general de Ana Maria Battisttozzi y diseño de montaje de Gustavo Vázquez Ocampo, del 27 de abril al 30 de mayo pasados, se ha presentado, como parte del calendario especial del Bicentenario de Argentina y, uno de sus “platos fuertes” de la agenda 2010, la mega-exposición de la artista Teresa Pereda (Buenos Aires, 1956), en el más relevante espacio de exhibición del Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires. Bajo el titulo aglutinante: Recolección-Restitución. Citas por América Latina.
Desde comienzos de los noventa, Pereda viene indagando en una suerte de “memoria colectiva del paisaje”, con sus complejas derivaciones, fluctuaciones y desarrollos, a lo largo y ancho de esta sección nodal del sub.-continente. Desde esta perspectiva multiforme, abierta al empleo de todos los lenguajes del arte actual, cabe destacar el esfuerzo de la artista radicada, desde hace décadas en el partido de Lincoln (Provincia -.que queda resuelto y madurado de una forma mas que positiva en esta muestra, concebida como una summa artis de su poética materia, performativa, objetual, fotográfica y fílmica.
Los trabajos presentados, fundamentalmente, los objetos escultóricos de gran porte (enormes ovillos de lana), las wall photos y los videos, son piezas de gran delicadeza y apelan, una y otra vez, a la acentuación sensorial de la instancia háptica (táctil) y visual, del mismo modo, que revisten un carácter marcadamente “ceremonial”, basado en una seguidilla de performances, con participación del publico visitante, que siempre se renueva,, no obstante, siempre “guiadas” por el script diseñado, paso a paso, por la propia Teresa Pereda. De acuerdo con ello, la artista multimedial asevera: –“Me moviliza la intención de establecer un sistema de comunicación, no estrictamente verbal, ni visual, sino mas profundo, mas intimo, y directo, un estado de ser y sentir el mundo y su energía, transformándose a través de la posibilidad de compartir un accionar, donde la obra propicia un espacio de movimiento y reflexión, cuya capacidad anticipatorio dinamiza deseos y voluntades comunes, delineando futuros posibles” –.

Las acciones, con claros referentes objetuales, y de talante site specific de Pereda, devienen en una línea rizomática de ejecución “tramada” desde Tierra del Fuego, pasando por Uyuni (Bolivia) hasta llegar a la cuenca de la Amazonia (Brasil) y recalar en una cuarta estación, en la ciudad de Buenos Aires, dentro del propio “marco” de la Sala Cronopios,.
Tal nomadismo performativo es la encarnación de una navigatio vitae, propuesta en clave autorreferencial. Es un poco la idea del poeta británico Young, cuando se refiere a que, justamente, es el paisaje y, más específicamente, el mar, los dos indicadores vivenciales, destinados a reflejar “el rostro melancólico de la vida humana. Pues, a pesar del trabajo mancomunado de diferentes grupos étnicos en las “instancias estéticas” que Pereda realiza, nos queda el memento mori, el recuerdo, la reminiscencia de algo ya acontecido y documentado a partir de la fotografía y el video, es decir, su propio “sistema” al que alude en sus auto-manifiestos, urdido y concebido manipulando el fragmento recompuesto. Desde este punto vista, la tierra, la lana, son análogos materiales que establecen con el “otro”, el prójimo, una proximidad sin mediaciones. Un grado cero de la materialidad a secas, que luego se transmuta, en alquimia, en donación y en comunión con los demás.
Los caminos reticulados de Pereda, sus intervenciones lineales en el paisaje establecen v laberintos diferenciales, lugares, donde la perdida y el reencuentro consigo mismo son siempre posibles. El visitante de esta muestra de la Sala Cronopios, seguramente se halló enfrentado a un ritmo continuo que tiene mucho de diario personal, de cuaderno de viajes, de testimonio de un trabajo en espiral, concéntrico, que apunta a recuperar la esencia de la imagen y los “cuerpos” del arte.
Esta large scale exhibition viene acompañada por un excelente catalogo-libro bilingüe, que contiene profuso repertorio icnográfico y documental de las acciones llevadas a cabo por la artista en estos tres parajes, un ensayo critico de su curadora, Ana Maria Battistozzi, denominado: Travesías. En pos del rompecabezas que nos representa, una entrevista a cuatro voces, realizada por Battistozzi a la artista, Charly Nijensohn y Juan Pablo Ferlat, varios auto-textos de Pereda, fechados, de acuerdo a sus “hojas de ruta”, con sus respectivas “recolecciones” y citaciones, a saber: primero en el Bosque de Yatana, Ushuaia, Argentina, como parte de su obra presentada en la Primera edición de la Bienal del Fin del Mundo (1 de abril de 2007); luego, Cita en Jaruma, en el Salar de Uyuni, Bolivia, enero (2008); Cita en Morena, Amazonia, Brasil, diciembre (2008) y finalmente, Cita en Cronopios, Buenos Aires, Argentina, abril-mayo (2010), un locus apropiado dada la relevancia histórica del barrio de la Recoleta. Completa el volumen, una detallada Cronología de viajes y una biografía actualizada a la fecha.
CLAUDIA LAUDANNO
