Exposición Individualsept 2010 - nov 2010· Por Manuel Álvarez Lezama

Jorge "Rito" Cordero

Galería Yemayá

Desde muy niño, y luego, ya a principios de los años 2000 en la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico (de donde se gradúa en 2005), Rito, como llaman a Jorge Cordero, desde niño, ha demostrado que es uno de los artistas jóvenes más completos, inteligentes, profundos y provocadores de su generación, artista que quiere rescatar, con su obra, “un pasado importante que han tratado de que olvidemos”.

Este atrevido artista (quien entró ilegalmente a la apertura de ARCO en 2006, armó una cruz, con el título El crucisentado, que llevaba en pedazos en una mochila, y caminó cargando su cruz, “como un Cristo que regresa de las Américas después de cinco siglos”, y quien fue detenido por las autoridades pertinentes, “ya que yo no iba a pagar los miles de euros que hay que pagar por participar en esa feria”, performance que fue filmado y es uno de sus videos más controversiales, ya que critica la imposición del cristianismo en el Caribe y luego el resto del “Nuevo Mundo”, que comenzó en 1492) le presenta al público de su país, y luego en el extranjero –Scope y otros foros–, una obra muy bien pensada, muy bien ejecutada y con poderosos elementos históricos y poéticos que reflejan la historia y la realidad puertorriqueña actual.

Exposición Individual: Jorge "Rito" Cordero — imagen 1
Jorge "Rito" Cordero. Cafecleta, 2009. Aluminio, hierro, triciclo, tanques de café y leche. 17,7 x 17,7 x 10,1 cm. (7 x 7 x 4 pulgadas).

Cada artista de importancia es un ser que ve más (o antes, o de una manera distinta) que nosotros, cada artista de importancia tiene una historia personal relevante que será lo que le dará fuerza/inmortalidad; la obra de cada arista de importancia es, de una manera u otra, autobiográfica y un reflejo de su momento histórico. Y esto lo vemos en cada uno de los proyectos importantes de Rito, apodo de niño que cobra significado eventualmente con el juego del concepto “rito, ritual, conciencia histórica”. 

El siempre sorprendente artista, que nació en Hatillo (Puerto Rico) en 1982 pero que acepta que “nace, otra vez”, cuando se convierte en un “verdadero artista” al mudarse a Río Piedras, cerca de la Universidad de Puerto Rico, el centro cultural de la isla, donde vive desde el año 2000. Rito será fuerza vanguardista de lo que el llama “el triángulo cultural de Puerto Rico: la UPR, Santurce, con sus museos y lleno de espacios alternos, y la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico, localizada en el Viejo San Juan”. Y comienza a desarrollarse como un controvertible y seductor cronista, quien, con su arte, nos comienza a presentar una visión muy original/distinta de Puerto Rico. Lo hace con la construcción de sus máquinas, con sus performances, con los videos de sus performances.

Meticulosamente concebidas, construidas con gran honestidad y profesionalismo, sus obras –siempre originales, retos visuales siempre– se deben a su extraordinaria educación desde niño. Su padre es un respetado mecánico dedicado a arreglar bicicletas y automóviles, y Rito, desde niño, aprende el oficio de la mecánica –una destreza, específicamente, con los escultores/profesores Adelino González y Linda Pintor– desarrollando un discurso único, que hará que se haya ido convirtiendo en uno de los herederos naturales de artistas jóvenes puertorriqueños del calibre de Allora & Calzadilla, Chemi Rosado Seijo y Jesús (Bubu) Negrón.

Obras tridimensionales/funcionales, hechas entre 2006 y 2010, de la importancia de El crucisentado, La colecticleta La Habanera, La cafecleta, El carro caravel y La retornicleta La Habanera, sólo para mencionar algunas, le han demostrado tanto al público como a la crítica que se atreve a seleccionar problemas de corte existencial, problemas nacionales e internacionales, para que dialoguemos con las mentiras históricas e injusticias que definen, en parte, a Puerto Rico, el Caribe y Latinoamérica.

Lo primero que hay que saber para apreciar la obra de Rito es que la parte filosófica-histórica de ésta nace de un profundo respeto por los postulados de algunos patriotas independentistas de Puerto Rico y una honesta creencia en ellos, desde Ramón Emeterio Betances hasta el fallecido poeta independentista Juan Antonio Corretjer, desde el controvertible Filiberto Ojeda hasta “uno de mis Maestros más importantes, el pintor Elizam Escobar” (quien estuvo en cárceles federales por 20 años, y que ahora enseña pintura en la Escuela de Artes Plásticas de PR); el reconocido poeta iconoclasta “Che” Meléndez y la obra del fenecido Maestro de la Generación del 50, Carlos Raquel Rivera. 

En su dramático El carro caravel, donde usando la estructura de un automóvil crea una calavera forrada con páginas de textos del poeta Corretjer, vemos cómo se fusionan su conocimiento de la mecánica y planteamientos conceptuales de corte existencial/político de peso, obra que se ha presentado/usado tanto en exposiciones de corte burgués como en la huelga de 2010 de la Universidad de Puerto Rico.

Es su última exposición, en mayo de 2010, Rito expuso La retornicleta La Habanera, que ya había exhibido (causando interés en Scope-09-Miami), obra que consiste en una “bicicleta acuática/flotante” que juega con las estética de los cincuenta y sesenta, pero que no es otra cosa que una parodia/reinterpretación de las invenciones que usan los cubanos para salir de Cuba. No obstante, el mensaje del artista es que los cubanos de Miami “quieren volver a Cuba en busca de lo que dejaron atrás, lo que perdieron y, ahora, añoran en el exilio”. Obviamente, el artista está redefiniendo la visión de querer salir de Cuba (tema que han usado artistas cubanos por mucho tiempo –ejemplo máximo: Kcho–) a un deseo, quizás inconsciente, de querer volver a lo “que dejaron en Cuba: la tierra, la familia, la idiosincrasia, “lo que te hace cubano”. A su La colecticleta La Habanera y un video del Malecón de La Habana, en esta exposición Rito añadió una serie de “cuadros” tridimensionales, “enmarcados” en gomas de bicicleta que presentan dramáticos y originales miradas des su propuesta original. Además, para sobrevivir, Rito está haciendo murales de preciosos mosaicos. Pero, no lo duden, ¡lo mejor está por venir!

MANUEL ÁLVAREZ LEZAMA

Jorge "Rito" Cordero, por Manuel Álvarez Lezama | artnexus