Exposición Individualsept 2010 - nov 2010· Por Diana Marcela Cárdenas

Gustavo Zalamea

Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano

Gustavo Zalamea es un artista que se alimenta de ideas, de significados plásticos, de realidades y de poesía; de esta manera consigue plantear simultaneidad de conceptos. En su búsqueda por integrar el dibujo y la pintura, el artista consigue llevar al espectador a diferentes escenarios geográficos donde se entrelazan la literatura, la política y las escrituras.

Escrituras es el nombre de la exposición de Gustavo Zalamea, que tuvo lugar en el Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano en Bogotá (MAV). Una exposición curada por María Elvira Escallón, que recoge obras vinculadas con la idea del abismo que el artista tiende a desarrollar a través de una relación dibujo-escritura.

Partir de referentes, y en su proceso creativo transformarlos en metáforas, da cuenta del poder que tiene el arte de modificar la historia en espacio plástico. La exposición se desarrolla alrededor de una propuesta donde se entremezclan la plástica y la escritura. De esta manera, Zalamea invita al ejercicio de la memoria, donde se acumulan datos, se registran acontecimientos y se revela una manera de ver y entender el mundo.

Exposición Individual: Gustavo Zalamea — imagen 1
Gustavo Zalamea. Mujer que sueña (La balsa de la Medusa). Óleo y lápiz sobre tela. 168 x 140 cm. (66 x 55 pulgadas).

Dentro de la multiplicidad de espacio construido, al artista le interesa mostrar la posibilidad de recuperar fragmentos extraídos del pasado y de la historia del arte para ensamblarlos con sus versiones del presente. Temas como La Plaza de Bolívar que Naufraga, La Balsa de la Medusa (Géricault) y La libertad guiando al pueblo de Delacroix son expresados en diferentes manifestaciones plásticas como lienzos de gran formato, esculturas, instalación, video y, por supuesto, escritos; elementos que componen la exposición que recorre desde el Romanticismo del siglo XIX hasta la objetualidad de la modernidad y la escritura del arte contemporáneo. 

En Zalamea la experimentación de plástica y técnica va de la mano con la compleja y variada apropiación de íconos, lo cual funciona como punto de apoyo de los trabajos de la exposición. El artista plantea inquietantes imágenes en grandes telas, en las que usa acrílicos, óleos, grafitos, tiza y pastel; consiguiendo expresar lo precario fugaz e inestable que hay en la irrealidad propia del tema que maneja, que no podrían dar aisladamente los esfumados y desvanecidos si usara una sola técnica. Su pintura no afirma sino que interroga, no sienta un postulado sino que se abre a múltiples interpretaciones, no tiene unos límites trazados sino que fluye, sin correcciones de forma y de color. El tiempo está manejado de una manera fragmentada, planteando la simultaneidad de diferentes momentos en el plano.

En la exposición, otro elemento paralelo a la plástica es la escritura; de la misma manera que la pintura se encuentra sobre los muros de la exposición, los escritos de Zalamea, que en su momento sirvieron de documentación, ahora son parte de la obra y están en escena. Al igual que las demás obras, los escritos son vistos como un entramado vivo, que fluye hacia infinitas posibilidades de juego, donde es posible encontrar infinitas conexiones. Para Zalamea las copias, los calcos, los  esbozos, las notas, los diagramas, los bocetos de composición, son mínimas huellas luminosas, testimonios de una labor cotidiana que no sólo tiene en cuenta los conocimientos ya probados, sino que  incluye también nuevos ensayos e incluso experimentos  infructuosos. 

Zalamea plantea el dibujo paralelo a la escritura como herramientas agresivas y anticonformistas, de testimonio y documentación, como elementos que captan la memoria. Son el lenguaje del arte que adquiere un valor sólo cuando logran interrogar a un espectador. Para el artista la relación dibujo-escritura es un acto que define momentos construidos a partir de varias referencias, es decir, a partir de esta relación se establece una cartografía o un mapa de relaciones, una base fundamental del trabajo de organización y comunicación.

La exposición Escrituras de Gustavo Zalamea es una recopilación de su trabajo, donde se refleja el aspecto político, crítico y problemático que siempre ha girado alrededor de sus obras; sin dejar de lado el compromiso con la realidad que hace parte de su ética. El espectador de Escrituras tiene la oportunidad de ver cómo el artista va plasmando una construcción compleja y rica en lecturas y matices. Cada obra es un collage, que desafía lo establecido cuestionando muchas veces la historia. Una interpretación artística como la de Gustavo Zalamea está tejida de emociones, pero al mismo tiempo tiene razones profundas, y su conducta sigue las inquietudes sobre legitimidad del pensamiento artístico.

DIANA MARCELA CÁRDENAS

Gustavo Zalamea, por Diana Marcela Cárdenas | artnexus