Dado que Estados Unidos de América es un país compuesto de todos nosotros, ¿a quién incluye y a quién excluye la frase Fotografía Contemporánea de EE. UU.? Por otro lado, ¿es el contenido de las obras o el pasaporte de los artistas el que los hace elegibles? Este año FotoFest delegó la elección de obras y artistas a una nueva generación de curadores: Edward Robinson, Sarah Bay Williams, Natasha Egan, Aaron Schuman y Gilbert Vicario. Ya en 1994, Wendy Watriss y Fred Baldwin, directores de FotoFest, habían delegado las exposiciones de Voces Americanas a un equipo de curadores de las comunidades cubano-americanas, puertorriqueño-americanas y mexicano-americanas. La intención entonces fue ceder el foro a perspectivas culturales diferentes, en lo que concierne a sus propias comunidades. En 2010 el objetivo parece ser cruzar una distancia generacional para alcanzar a curadores que académicamente han heredado ciertos paradigmas históricos del arte y que crecieron profesional y teóricamente al lado de una nueva oleada de artistas. En comparación, los curadores “añejos” se gestaron junto con muchos de esos mismos paradigmas históricos del arte pero un tanto distantes de jóvenes artistas actuales.

Natasha Egan es la directora y curadora asociada del Museo de Fotografía Contemporánea de Chicago. La exposición The Road to Nowhere? que tuvo a su cargo se mostró en el espacio Winter Street Studios. El título alude a la famosa novela de Jack Kerouac de 1951, On the Road, una pieza literaria que ha tenido repercusiones en algunos proyectos fotográficos legendarios como Los americanos de Robert Frank y la exposición Nuevas topografías. Como casi todos los otros curadores, Egan armó su exposición como una reflexión (tanto fotográfica como no fotográfica) sobre el pasado y el presente. Escribió Egan: “La confusión geopolítica y económica en la primera década del nuevo milenio, considerado por algunos como el final del Siglo Americano, ha dejado también su rúbrica en la fotografía contemporánea de Estados Unidos. Cada uno de los dieciocho fotógrafos de la exposición The Road to Nowhere? produce obras que, aunque vuelven a los temas americanos de siempre, también ponen en tela de juicio la trayectoria de nuestros proyectos nacionales a largo plazo”.


De hecho, Egan eligió obras de artistas como Brian Ulrich, cuyas series Dark Stores, Ghost Boxes y Dead Malls exponen los síntomas de una economía enferma por medio de clínicas fotografías arquitectónicas de centros comerciales abandonados. No hay gente, pero el abandono la implica. El hecho de ser fotografías nocturnas añade un tono fatídico a la serie; como si alertaran al espectador que acecha una larga noche incierta. Greta Pratt hace patéticos retratos de gente contratada por una compañía llamada Liberty Tax Service para disfrazarse de Estatua de la Libertad. Los disfrazados, que sufren la indignación de tenerse que disfrazar para ganar unos pesos, deben soportar la ofensa adicional del uso mercenario del preciado símbolo de la libertad. La serie de An-My Le, 29 Palms, “lleva ese nombre por la base militar en el desierto de Mojave, en el Sur de California, donde Le fotografió soldados americanos ensayando sus propios roles y el rol del enemigo”. La serie Cámaras de seguridad de Jeff Brouws da un nuevo sentido político a las matrices predecibles y repetitivas à la Bernd y Hilla Becher. La guerra, la inestabilidad económica, el consumismo, la contaminación, la paranoia y la devastación son los temas centrales en esta exposición.

Edward Robinson es curador asociado del Departamento de Fotografía Wallis Annenberg, y Sarah Bay Williams es la becaria Ralph M. Parsons del Museo de Arte del Condado de Los Ángeles. Juntos armaron la exposición Ensamblaje: ocho fotógrafos emergentes del sur de California, que se mostró en el espacio corporativo llamado Wllliams Tower. Ellos escribieron: “Desde hace mucho los fotógrafos que trabajan en el sur de California han respondido tanto a su excepcional geografía como a la presencia de la industria del entretenimiento…”. Ese comentario queda ilustrado por las obras de Matt Lipps de su serie Hogar (2008). Lipps amplía secciones de fotografía famosas de Ansel Adams y las transforma en maquetas esculturales que luego refotografía dentro de “paisajes” domésticos. En las obras de Augusta Wood el texto escrito interactúa con objetos y espacios ordinarios. En El caos de las cosas tibias (2006), un híbrido de arte conceptual y el realismo onírico de Edward Hopper, Wood cita la novela Las correcciones de Jonathan Franzen. La obra induce al espectador a preguntarse sobre la materialidad del texto: ¿está escrito sobre la pared o es una proyección desde el vidrio de la ventana?


Aaron Schuman es investigador del Arts University College en Bournemouth y profesor de la Universidad de Brighton. Schuman fue el curador de Whatever was Splendid: New American Photographs que se exhibió en la sede de FotoFest en Vine Street Studios. El título de la exposición proviene de un texto que Lincoln Kirstein, el apasionado mecenas del arte norteamericano, escribió para el libro American Photographs (1938) de Walker Evans: “He aquí el registro de una época antes de un colapso inminente. Las imágenes [de Evans] existen como testimonios del desperdicio y el egoísmo que causaron la ruina y para rescatar todo lo que fue espléndido, como referencia futura para los sobrevivientes”. Schuman hace del legado de Evans su guión curatorial: “La exposición Todo lo que fue espléndido es un intento de explorar los paralelos que existen –en Estados Unidos y en la fotografía– entre nuestra época y la de Evans, al igual que la vigencia de American Photographs en la práctica de la fotografía contemporánea en Estados Unidos”.

Esta idea curatorial acusa varios problemas, uno de los cuales es que Evans no es el tipo de fotógrafo cuyas claves visuales pueda uno decir justificadamente que son sólo suyas. De tal manera que es difícil decir si, por ejemplo, Burned Car (2009), de la serie Down These Mean Streets de Will Steacy, son parte del legado visual de Evans que Schuman nombra en “carros, carros y más carros, deambulando libremente, en filas ordenadas o abandonados al lado del camino”. Uno encuentra lo que busca, dice el dicho, y en este caso, tanto buscar como encontrar parecen innecesariamente restringidos.
No obstante, la mayoría de las obras seleccionadas por Schuman tienen sus virtudes. Las imágenes nocturnas de R. J. Shaughnessy de la serie Your Golden Opportunity is Coming Very Soon son composiciones minimalistas de estructuras dañadas en accidentes callejeros inconsecuentes. En La Brea Avenue (2008) la banalidad de una cerca de alambre retorcida invita al espectador a preguntarse cómo se dañó. Hay algo sórdido y patético en los retratos de prostitutas de Nueva Orleans de Craig como Paia ó Ce Ce (2008). Son imágenes que tienen una relación de similitud más cercana a Mondo Cane de Paolo Cavara que a las más higiénicas de Storyville de E. J. Bellocq. Las imágenes de Simon Norfolk (que no son parte de esta exposición) y la imagen de Richard Mosse de los soldados norteamericanos sentados alrededor de una enorme piscina vacía (Piscina en el Palacio de Uday, 2009) tienen un ancestro común que probablemente no es Evans. ¿Alguna vez mostraron las parejas fotografiadas por Evan un afecto similar al de Pareja abrazándose (2000) de Tema Stauffer?

Gilbert Vicario es actualmente el curador del Des Moines Art Center. Él fue el responsable de la exposición en tres partes llamada Medianation: Performing for the Screen, que se instaló en tres espacios diferentes: el Art League of Houston, Isabella Court y el New World Museum. Vicario es uno de los curadores de este equipo de FotoFest más cómodo con una noción que la educación celebra de boca hacia afuera: el pensar crítico. Desde un comienzo, Vicario cuestionó la premisa misma del proyecto . comparándolo con las exposiciones oficiales que el Departamento de Estado organizaba en la década de los cincuenta. De hecho, con el neologismo “medianation” socavó la idea de nacionalidad que otros curadores usaron alegremente en sus discursos. Es más, se enfocó tan severamente en el presente del medio que casi se escapa de él. (Por si alguien no se ha dado cuenta, hoy casi toda cámara fotográfica respetable tiene también video).
Entre las selecciones de Vicario estaba la obra De acuerdo a Google (2008) de Emilio Chapela. Esta obra apunta a la ineludible realidad de cómo los medios están cambiando la manera como entendemos el mundo. Chapela escribió: “Para el primer tomo de esta obra, busqué [en Google] la palabra “bello” y compilé todas las imágenes que encontré en él: me asombré de cuántas imágenes de armas aparecían. Creo que eso dice mucho sobre cómo una buena porción de la sociedad considera la belleza”. Vicario comentó: “En la obra de Emilio Chapela hay una crítica de la información y cómo vive en internet”.

Como lo indicó su subtítulo, muchas de las obras que Vicario seleccionó tenían que ver con performance para las cámaras: Exorcism in January (2009) de Laurel Nakadate; Sweetberry Sonnet (2008) de Kalup Linzy, etc. Feel It (2004) de Susanne Jirkuff muestra un tipo de performance distinto. Uno en el que actúan George W. Bush, Condoleezza Rice y Colin Powell en una caricatura animada que tiene lugar en la Casa Blanca. La obra Aquellos que desean la paz deben prepararse para la guerra; antiguo proverbio sasquatch, Comunicados y fotos encontradas al viajar por Alaska durante el mes de agosto de 2009 (2009) de Daniel Joseph Martínez tiene varias facetas. En primer lugar, documenta un viaje de 800 millas a lo largo del oleoducto Trans-Alaska. En segundo lugar, es un “performance vía correo” que ocurrió durante dicho viaje. Los sugerentes y un tanto herméticos textos escritos por Martínez y luego enviados por correo a Vicario contrastan con las increíbles descripciones e imágenes de las postales.
En las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta muchos fueron en busca de Estados Unidos. Al final del camino, el pasado marzo –en una oscura habitación en la exhibición The Road to Nowhere?– pudieron haberse topado con Untitled (white Mustang) de Greg Stimac, una instalación de tres canales. Cada pantalla mostraba el mismo Ford Mustang estacionado a la orilla de la carretera con las luces delanteras encendidas y el claxon trompeteando. Pero a medida que se desgasta la batería, las luces se debilitan y el claxon suena menos; hasta que al final las primeras se apagan y el último se silencia.
FERNANDO CASTRO R.
Filósofo y artista.

