Cuando una galería realiza una exposición histórica tiene que ofrecer algo diferente, además del beneplácito de mostrar a un artista renombrado y el capítulo de la historia en que se inserta. En el caso de Tina, bajo el cielo mexicano, la galería Throckmorton enlazó una importante cantidad de obras con aquellas claves de ciertos momentos en el hacer fotográfico de Tina Modotti en México, y con el espectro de obras sumamente conocidas e identificables, junto a otras que casi no se han visto. Asimismo, era la oportunidad de ver impresiones vintage, como se denomina a las que son del año en que se hicieron las tomas. En esta ocasión, la museografía rítmica tradicional funcionó muy bien y sin monotonía. En esta exposición de cuarenta y cuatro fotografías, considerando la altura, predominan las piezas de ocho a nueve y tres octavos de inches, unas pocas de diez y de trece inches, mientras que hay seis piezas en cinco inches y menores alturas. Por ende, articuladas en el ritmo de temas, dimensiones y cronología, la exposición se dejaba recorrer sin monotonía y manteniendo aportes consistentes para el espectador.

Además de ser un personaje mítico de la primera mitad del siglo XX, ¿por qué es importante Tina Modotti? ¿Aportó algo su fotografía al contexto general de este medio, en México y en el mundo? La Modotti vivió en México uno de los momentos álgidos de la historia política de la República, fue amiga y activa compañera de los célebres Diego Rivera y Frida Kahlo, así como de Edward Weston, su maestro de fotografía. La exposición se enriquece con el retrato de Tina por Weston, de 1924. Ambos llegan a México un año antes, y él se va tres años más tarde; Modotti, recién en el 30, cuando se ve forzada a dejar el país por sus incursiones en la política local. Uno de los aspectos importantes de esta artista reside en ser de las primeras fotógrafas comprometidas con la vida; por ende, la respuesta que la sociedad de esa época requería. El México posrevolucionario tenía posturas muy marcadas; en ellas se inserta la Modotti. Para Tina, la vida era más importante que el arte, mientras que Edward Weston estaba en una posición diferente. Él buscaba el lado artístico de la fotografía; México le ofreció nuevos temas y él se orientó a un tipo de síntesis, buscando la esencia en objetos simples. En cuanto a la historia de la fotografía, Modotti es el enclave entre lo documental y lo estético (si uno se refiere a la creación de una estética local, emergiendo de lo autóctono tanto como de lo cotidiano). De ahí sus temas y series, como Las manos en los trabajos en México, presente en la exposición con dos ejemplos. Luego de los primeros años comenzó a tener muchos encargos, entre ellos, el de Frances Toor, que consistía en fotografiar más de veinticinco máscaras. Este trabajo sería publicado en Mexican Folkways. Entre ellas, Máscara con petate, 1926.
Un portafolio importante debido a la artista consiste en los murales de Chapingo y los del primer patio del Ministerio de Educación de Diego Rivera, entre otros. Esas fotografías de Modotti conforman un sólido aspecto de la exposición. Los retratos muestran la diferencia de enfoque entre los conjuntos y una figura, ya sea en primerísimo plano o de cuerpo entero y con su entorno, como en la de Concha Michel tocando la guitarra. Esta pieza tiene una dedicatoria epocal: en la foto tomada e impresa por Tina Modotti, Michel la dedica a Carlos Orozco Romero y su esposa María. Esto demuestra cómo se entrelazan los personajes de la época, con lo que se confirma el título de la exposición, Tina, bajo el cielo mexicano.
No faltan piezas claves de la autora, como son dos de las más célebres y reproducidas imágenes: Bandolera, maíz y hoz y Bandolera, maíz y guitarra. Plata sobre gelatina es el tipo de impresión que se maneja en todas las piezas. De 1929, una pieza sin título, con un personaje formal, tan formal que es hasta gracioso y reconocemos a un títere. Durante el período en que está en su casa con custodia, la artista se concentra en fotografiar estos títeres. Manos del titiritero, tomada por Tina Modotti alrededor de 1926, será impresa por don Manuel Álvarez Bravo entre 1976 y 1979. En 1930, cuando Tina debe dejar el país en dos días, será don Manuel Álvarez Bravo quien recogerá la cámara de Tina y varios originales. Rosas prepara el clima para otras obras de orden romántico, como Cala, de 1924-26, y Experimento en formas de vasos relacionados, de 1924. Esta última señala los intereses en lo formal que Modotti atendió en algunas ocasiones. En el 29, Mujeres tehuanas son de las últimas fotografías en México. Revelan lo simbólico y la muy cuidada manera de componer sus tomas.
Tina Modotti desarrolla simbólicamente el contexto y se distingue por los siguientes temas: matriarcado, economía, responsabilidad en la composición.
GRACIELA KARTOFEL
