Otros Paseos. Otras Historias, el último proyecto de la artista Tania Candiani (DF, México, 1974) se inscribe en el llamado Arte Procesual y al mismo tiempo deviene en Arte de la Experiencia, ya que con estos paseos literaturizados con historias contadas por los vecinos del centro histórico consigue lo que los miembros de la Internacional Situacionista (1957-72) consideraban el mayor logro y objetivo del Nuevo Arte: la creación de situaciones.
El turismo en la era posindustrial como sinónimo de viaje tiene mucho de deriva, en mayor o menor grado predeterminada, aunque no hay un simple “paseo” que no entrañe su dosis de aventura, que no sea un modo de provocar “situaciones”.
La psicogeografía, otra de las grandes aportaciones teóricas del situacionismo, y de mayor complejidad, haría posible la creación de mapas en los que ya se hubiese designado qué lugares o regiones favorecían el despertar de un tipo de respuesta afectiva o estética, de forma que se pudiese realizar una planificación previa.

En Otros Paseos. Otras Historias, Tania Candiani acomete un acto de deriva procesual al desarrollar su proyecto a partir de la recolección, en entrevistas, junto con un equipo de voluntarios en unos módulos construidos para ese efecto, de testimonios y recuerdos de habitantes del centro histórico de la Ciudad de México, para, a través de esas memorias (las otras historias) habilitar recorridos guiados, creando cartografías afectivas que nos redescubren el Centro con otros ojos, otras miradas y , basados en relatos íntimos (testimonios y memorias) que transcurren a la par que esa Historia con mayúscula que todos conocemos, el Gran Relato por antonomasia.
Basada en todos esos microrrelatos, un rescate de la memoria colectiva de los vecinos del Centro, la artista ha ideado una serie de recorridos guiados, preestablecidos, con las lógicas variaciones que se ocasionen en el momento por la intervención del azar, tejiendo una telaraña de información afectiva con las historias recolectadas en entrevistas por los voluntarios y que serán posteriormente leídas por los guías durante el recorrido.
Unas síntesis de esas historias fueron impresas en papel por la artista, imitando el diseño de las placas existentes en el centro histórico, y pegadas en los lugares referidos en las entrevistas, ya sea en la Catedral, en las paredes de un negocio familiar, en unos baños turcos o en el puesto de , que ejerce de mecanógrafo en la Plaza Santo Domingo. Todo dependerá de la ruta que se escoja, habiendo dos rutas establecidas: una que parte de la calle Regina y otra de la Plaza Santo Domingo, para desde el Centro monumental, y en pleno proceso de gentrificación, adentrarse en las entrañas del “otro” centro histórico, a rincones aunque muy transitados poco visitados por gente que no sean los habituales o los que vienen a comprar mercancía desde otros lugares, ya sean rollos de telas (que tapizan de alegres colores toda la calle), útiles escolares al por mayor, o a imprimir unos recibos.
Los recorridos, que incluyen a un máximo de 10 personas, son guiados por voluntarios capacitados por la artista, que cuentan y otras veces leen las historias referidas en las entrevistas hechas a lo largo de más de un mesón, las que precisamente se confeccionaron estos Paseos. En Lo Visible Invertido, pieza realizada para el Centro Cultural España en 2005, Candiani cosió, sobre una enorme tela que cubría los ventanales, el skyline del centro histórico, que precisamente se podía ver desde esa ventana: cúpulas, campanarios y las azoteas de los edificios.
En Otros Paseos. Otras Historias se tejen unos recorridos guiados en un gigantesco despliegue espacial que abarca un determinado perímetro del Centro, donde Tania Candiani transmuta Información (las memorias de los vecinos) en experiencias a partir de la creación de situaciones y, sobre todo, en espacio narrativo, superponiendo itinerarios afectivos y anecdóticos, cartografías emocionales, a los marcados por las diferentes rutinas de los habitantes, transeúntes y turistas del centro histórico.
La mecánica de este proyecto es muy parecida a la construcción de una novela, concebida como aglutinante de muchos microrrelatos. Su estructura me recuerda Rayuela de Cortázar o La historia de una escalera de Perec, con la particularidad de que esta novela, Otros Paseos. Otras Historias se escribe y se lee a pie, en recorridos producto de una respuesta afectiva, emocional o estética (memorias personales), y sorprendiendo al turista/usuario que los lee y recorre, puesto que las cartografías obtenidas con base en estos relatos raramente coincidirán con las propias, redescubriendo el centro histórico bajo otros ojos: los del vendedor de lotería, los del comerciante que lleva ahí medio siglo, los de la ama de casa, los del fotógrafo de barrio.
En definitiva, Otros Paseos. Otras Historias es una aventura psicogeográfica para leer, una novela de microrrelatos y anécdotas para ser caminada.
RUBÉN BONET
