Un paseo a uno de los famosos mercados de las pulgas del centro de Bogotá y su encuentro con una serie de grabados supuestamente de Pablo Picasso pertenecientes a la obra Suite Vollard fue el punto de partida para la creación de la obra Suite Bollard del artista mexicano Ricardo Rendón. Este artista decide realizar una reflexión plástica sobre la autoría en el arte, explorar y cuestionarse sobre el complicado debate de los derechos de autor.
Rendón encontró en un mercado de las pulgas en el centro de Bogotá 12 grabados de Picasso; a pesar de saber que aquello que le ofrecían era falso, al artista mexicano le sorprendió encontrar este tipo de grabados, percatándose de aquellos detalles que tenían los grabados como constancia de su “originalidad”; estos grabados tenían no sólo la firma del artista, sino también los números correctos y sellos del Museo D’Orsay de París, y de la casa de subastas de Christie´s en el respaldo; sólo un detalle opacaba la sutileza de la falsificación: Suite Bollard estaba escrita con B y no con V.

Suite Vollard, la original, es una de las obras gráficas más importantes y extensas dentro del género de los grabados; es una serie de 100 obras que agrupa diferentes técnicas y distintos temas, como el taller del escultor y la modelo, el Minotauro, la lucha del amor, Rembrandt y retratos de Vollard, el marchante para quien Picasso hizo esta serie. Según investigaciones de Ricardo Rendón, supo que una parte de esta serie fue expuesta en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, lo que explicaría el origen de los grabados en el mercado de las pulgas.
Con este fortuito y afortunado encuentro, al artista mexicano se le abre la posibilidad de cuestionarse sobre el problema de la autenticidad, autoría y apropiación; temas que rondan el mundo contemporáneo no sólo desde el arte sino desde múltiples disciplinas. Rendón, a quien le gusta aprovechar los temas y materiales que nacen en el lugar, decide cuestionarse sobre lo verdadero y lo falso, partiendo de un encuentro casual de una obra de alguien que ya se había apropiado de los grabados de Picasso, para luego tomarlos como punto de partida y construir su propia obra.
La muestra titulada Suite Bollard consiste en la exhibición de 12 grabados pertenecientes a aquella serie de Picasso, Suite Vollard, intervenidos por Rendón. Estas obras consagradas de Picasso fueron apropiadas por Rendón y ahora están convertidas en algo totalmente nuevo, original, mediante la manipulación del material y la transformación de la imagen. A través de perforaciones con troquel de distintos tamaños y formas, Rendón crea sus propios originales, los enmarca como una pieza de gran reconocimiento dentro de un marco dorado, dejando dentro del marco el material sustraído de los grabados como evidencia del proceso de apropiación. La pretensión de Rendón no era añadir elementos a los grabados, y por eso decidió perforarlos y de esa manera poder jugar con lo visual, deconstruir y dialogar con una nueva imagen; es decir, crear una obra sobre aquella que ya estaba hecha.
El montaje de la exposición está pensado para hacer sentir a los asistentes como si estuviesen dentro de una sala de un gran museo que alberga las obras más famosas de arte. Es por esta razón que los grabados están acompañados de detalles como unas cortinas de terciopelo vino tinto que enmarcan la entrada a la exposición; cada obra se encuentra con su correspondiente ficha técnica tipo museo, y, finalmente, un espacio de documentación con los libros de Picasso (igualmente intervenidos por Rendón). Esto con el fin de cuestionar el espacio y lugar a los que puede pertenecer la obra, reflexionando sobre tres espacios diferentes: la calle –el mercado–, el museo y la galería. De esta manera, a partir del ejercicio de la apropiación, la muestra del artista mexicano pasa de ser “lo que no era original”, al hecho de que “ahora sí lo es”.
DIANA MARCELA CÁRDENAS
