Exposición Individualjun 2010 - ago 2010· Por Rafael Lopez Ramos

María Teresa Hincapié

Frost Art Museum

La artista colombiana María Teresa Hincapié (1956-2008) se formó como actriz y desde 1978 trabajó con el grupo teatral Acto Latino, pero desarrolló posteriormente una excepcional obra como artista visual en el género del performance, poniendo gran énfasis en la poética del gesto y analizando problemas relativos al género femenino, la vida doméstica, la opresión, la fragilidad, para reivindicar en su propio contexto cultural y desde su perspectiva personal el sueño de Beuys de fusionar arte y vida. Su obra también enfatiza las políticas del cuerpo e incorpora hasta cierto punto las tesis lacanianas sobre la sociedad patriarcal y su conversión de la mujer en fetiche.

En 1987 Hincapié comenzó su ejecutoria performativa con la obra Parquedades producida junto a José Alejandro Restrepo, que incluía música, video, y ella se paseaba por un parque centrando toda la atención en sus gestos y su actividad, que encarnaban la actitud más cotidiana. En 1989 crea Punto de fuga, de nuevo actuando en un extenso espacio, donde marcaba un centro del cual partía caminando hacia diferentes puntos para luego regresar, tejiendo una red de numerosas líneas imaginarias. Ese mismo año crea la obra Naturaleza Muerta en un Espacio Muerto, donde agrupaba objetos de uso doméstico formando pequeñas composiciones que remedan bodegones pictóricos y contrastan con la fealdad del contexto que les sirve de marco.

Exposición Individual: María Teresa Hincapié — imagen 1
María Teresa Hincapié. Dulce compañía, 2000. Performance.

Recientemente, el Frost Art Museum de la Florida International University acogió la exposición In Body and Soul: The Performance Art of María Teresa Hincapié, que ofrece una visión a un tiempo panorámica y concisa de la obra de esta importante artista colombiana. La muestra, curada por Francine Birbragher, contó con el apoyo de la Galería Casas Riegner y Santiago Zuloaga, y se extendió del 20 de enero al 16 de mayo del presente año, incluyendo documentación fotográfica y en video de algunas de las más importantes obras de la artista. Los dos videos presentados documentan el performance  Vitrina, 1989, realizado durante el Encuentro Latinoamericano de Teatro Popular y con una duración de 8 horas, en alusión a la jornada laboral; la artista, vestida como una empleada de limpieza, dentro de una vidriera comercial, lleva a cabo acciones que han sido estereotipadas como típicamente femeninas, y el vidrio que la aísla del público le sirve al mismo tiempo de interfaz para interactuar con aquél mientras escribe frases con las letras al revés para que puedan ser leídas desde el exterior. El otro video, proyectado en dos canales, muestra la pieza Una Cosa es una Cosa con la cual Hincapié ganó el primer premio del Salón de Artistas Colombianos en 1990; consistía en una acción ritualística-doméstica en que iba extrayendo de bolsas y valijas objetos, alimentos y pertenencias personales, para colocarlos sobre el piso, con gesto sacro, formando un enorme rectángulo que se va convirtiendo en laberinto a medida que crece la línea de objetos; luego los vuelve a recoger y guardar, en acción que duró doce horas continuas en 18 días consecutivos. 

El resto de las piezas de Hincapié que se exhiben son documentos fotográficos de modesto formato, impresos en color. El Espacio Inexistente, 2001, es una instalación creada para la Bienal de Valencia; en ésta, la artista intentó recrear y transmitir la experiencia espiritual vivida durante un retiro voluntario en Quebrada Valencia, reserva natural ubicada en la Sierra Nevada (Santa Marta, Colombia), donde María Teresa había comprado un terreno virgen en el que pasó temporadas, trabajando la tierra y reafirmando sus ideas ecologistas, que comienzan a evidenciarse a mediados de los noventa en la obra Divina Proporción, 1996, y se desarrollan en otras como Caminar es sagrado, Peregrinación hacia los Huicholes, Tú eres santo y Sueños de flor. Otra de sus obras importantes es El Espacio se Mueve Despacio, 2003, en cuya primera versión la artista escribió con tiza sobre el piso de la galería la palabra para irla borrando lentamente con sus pies a lo largo de 24 horas. Una elaboración posterior de ésta (que incluía música de su hijo Santiago Zuloaga, una instalación con velas encendidas, una jaula de pájaros y proyección de imágenes del filme Baraka de Ron Fricke) fue presentada en la 51 Bienal de Venecia, 2005, una de las obras que mejor tipifican la narrativa sutil y simbólica tejida por María Teresa Hincapié en torno a la relación concomitante que existe entre cuerpo y espíritu. Asimismo, en Dulce Compañía, 2000, se forzó a portar sobre sus hombros durante seis horas un pesado atrezzo alas de ángel y le exigió un gran esfuerzo físico durante las últimas horas del performance, enfatizando el agudo contraste existente entre las cualidades físicas del objeto y la simbólica espiritualidad que le ha insuflado la tradición judeocristiana. Es precisamente ésa la dualidad que subraya la exposición In Body and Soul.

RAFAEL LÓPEZ-RAMOS

María Teresa Hincapié, por Rafael Lopez Ramos | artnexus