Exposición Individualjun 2010 - ago 2010· Por Selene Preciado

Carlos Amorales

Orange County Museum of Art

“Cuando dejes de pintar monstruos comenzarás a hacer arte”. Con esta declaración el padre de Carlos Amorales dictó hace muchos años una premonición a la inversa que parece haber marcado el género de la obra de Amorales.

El Orange County Museum of Art (OCMA) presentó la exposición individual Discarded Spider del artista Carlos Amorales, organizada por el Centro de Arte Contemporáneo (Contemporary Arts Center) de Cincinnati, bajo la curaduría de Raphaela Platow. Este recorrido simplificado para el OCMA incluyó cuatro esculturas a gran escala, diecinueve dibujos sobre papel, dos pinturas y dos videos, todos de 2008, mostrando la evolución del “archivo líquido” de Amorales, un inventario digital continuo que comenzó en 1999 y el cual contiene más de 1.500 imágenes en la actualidad. Partiendo de fuentes que abarcan desde el legado visual de sus padres –ambos son importantes artistas conceptuales en México desde los setenta– hasta las historias míticas de su infancia y adolescencia, el lenguaje pictórico de Amorales está lleno de íconos, símbolos, elementos comunes y formas familiares que, al igual que en los medios masivos, son reunidas para crear un sistema de comunicación que disecciona la iconografía del miedo del espectador, estimulando sus memorias oníricas. Los Selected Ghosts (Fantasmas selectos) 2008, son dibujos cortados con láser y descritos curiosamente como collages, puesto que son composiciones hechas empalmando diferentes imágenes del archivo líquido, como calaveras, pájaros, telarañas y lobos. Las reconfiguraciones cuasi obsesivas de estos elementos sombríos dan como resultado la creación de criaturas monstruosas y escenas de pesadillas apocalípticas que parecen convertirse en realidad en la forma de esculturas de telarañas gigantes dispersas por las galerías, con un toque surrealista. No es coincidencia que algunos de los símbolos más recurrentes de su obra sean telarañas y/o calaveras caricaturizadas, puesto que otra obra de Amorales de 2008 (no incluida en la exposición) hace referencia directa al Mile of String (Milla de cuerda) de Duchamp, en la exposición Primeros papeles del surrealismo, en 1942.

Exposición Individual: Carlos Amorales — imagen 1
Carlos Amorales. Psicofonías, 2008. Instalación a 2 canales de video en blanco y negro conectados a un sistema MIDI, dos pantallas flotantes, sistema de sonido, video mudo a color, 89 partituras musicales de papel negro perforado adherido sobre papel blanco.

Pero el surrealismo no es la única referencia a la historia del arte en la obra de Amorales. Sus “telarañas transformables” (Transformable Webs) son objetos maleables que indican la presencia de una intención performática en la forma en la que son instaladas, lo que se corrobora en el video que da título a la exposición, Discarded Spider, en el cual se puede observar a Amorales transformando, enredando o bailando con las telarañas de aluminio y plástico, creando con su cuerpo y el objeto un misterioso juego de figuras visualmente semejantes al antiguo teatro de sombras, e incluso a la animación de recortes o siluetas, como la pionera El príncipe Achmed, 1925, de Lotte Reiniger. Esta estética del recorte presente en los dibujos del archivo líquido –los cuales son, casualmente, imágenes transferidas a formato digital por medio de un proceso derivado de la técnica de animación llamada rotoscopía– se percibe en las líneas y contornos de los collages y esculturas reveladas al cortar el espacio negativo con láser; un gesto conceptual que podría ser explicado, en términos llanos, como parte de la tradición mexicana del papel picado, o de los experimentos sobre el espacio de Lucio Fontana y Gordon Matta-Clark. Las pinturas tituladas Fireworks (Juegos pirotécnicos) y las “perforaciones” poéticas del video Psicofonías donde diversas siluetas de imágenes del archivo aparecen perforadas simulando un rollo de piano y cada orificio genera una nota musical, producen un collage visual y auditivo donde la riqueza se encuentra en la simplicidad y pureza de las imágenes.

El lenguaje iconográfico del archivo líquido posee en sí mismo una calidad cinematográfica, dado que cada imagen es la síntesis de un grupo de ideas que, al encontrarse yuxtapuestas o integradas en una escena abstracta, se vuelven teatrales, y la infinidad de posibles narrativas es producto de la abstracción de estos símbolos combinados con nuestra base de datos mental iconográfica. Es así como el esfuerzo de Amorales por coleccionar y reciclar imágenes para desarrollar configuraciones lo convierte en un tipo de “Frankenstein gráfico”, el cual se apropia de la imagen y la considera un “objeto encontrado” que puede ser manipulado y alterado para evolucionar hacia nuevas narrativas. Y los hijos –o monstruos– que nacen de estas composiciones, sus dibujos o collages, videos, esculturas, instalaciones, son una búsqueda existencial de la belleza en el lugar más básico: nuestra iconografía personal y colectiva del miedo, puesto que el miedo es el sentimiento más intenso y primitivo que podemos tener, y nuestras memorias más viejas y queridas de la infancia suelen pertenecer a los oscuros recuerdos de mitos y monstruos que inventamos para entender los misterios de la naturaleza y de nuestra propia humanidad.

Esta edición corta de Discarded Spider en el OCMA no representa completamente la densidad en la obra de Amorales, puesto que la omisión de medios más cruciales en su producción, como el video e instalaciones en vinilo sobre muro de bandadas de aves –en lugar del número excesivo de dibujos– pudo haber contribuido a crear una experiencia museográfica más emocionante y un entendimiento más amplio sobre la obra del artista.

SELENE PRECIADO

Carlos Amorales, por Selene Preciado | artnexus