Exposición Individualjun 2009 - ago 2009· Por Christine Frèrot

Sergio Vega

Galerie Karsten Greve

a segunda exposición personal de Sergio Vega (Buenos Aires, 1959) en París —luego de una primera exposición en el Palacio de TokIo, en 2006— lleva por nombre Parrot theory (Teoría del loro) y está compuesta de un conjunto de creaciones —videos, dibujos, fotografías digitalizadas, objetos e instalaciones— especialmente diseñadas para la galería. Esta nueva propuesta del artista hace parte de la investigación en la que está empeñado desde 1995 sobre temáticas relacionadas con el Paraíso perdido, inspiradas por un texto del cronista e historiador español, del siglo XVII, Antonio de León Pinelo, que situaba el Jardín del Edén en el centro de América del Sur.

Exposición Individual: Sergio Vega — imagen 1
Sergio Vega. El loro de Borges, 2009. Ensamblaje: loro disecado, espejo, ensamblaje fotográfico. 30 x 18 x 14 cm. (11 ¾ x 7 x 5 ½ pulgadas).

Si el mito de la Atlántida existe desde los griegos, es realmente en la Edad Media, con el descubrimiento de América, que los europeos lo asocian con el Nuevo Mundo imaginado en un utópico El Dorado. Como transposición de la imaginación europea y su mundo fantástico en América (mitos, leyendas, quimeras, monstruos, etc.), lo “mágico” americano que surge entonces de este desplazamiento da origen a una leyenda estereotipada y exótica que conquistará a muchos escritores y pintores hasta nuestros días. Bajo una aparente seriedad —actitud que es en sí misma objeto de burla — Sergio Vega, opera un vuelco de situación, no desprovisto de humor: retoma una imagen arquetípica del deseo de exotismo europeo —el loro— y la usa como emblema para anunciar el despertar histórico del Sur (y su dominación sobre el Norte). Tomando como base textos científicos y literarios, transformando al loro en un elemento central de la historia, convirtiéndolo en símbolo de la Victoria (por oposición al Águila de la dominación imperial), el artista desarrolla una narración intelectual y estética en torno a la figura “fetichizada” del loro. Esta propuesta puede parecer ambigua, ya que Vega traza nuevamente el trayecto del descubridor, pero en sentido inverso, apoderándose de uno de sus íconos más mediatizados y prostituidos en su sed de exotismo. Pero aquí se trata más bien de una situación de parodia en la que la imagen-culto de “sumisión” del colonizador es convertida esta vez en “arma de reconquista” por el excolonizado. Con ironía, Sergio Vega deconstruye, reconstruye, especula, critica y demuestra. ¿Acaso, en esta teoría de lo imposible, logrará recuperar el “Paraíso perdido”?

En el centro de la exposición, el simulacro de un “Curso de iniciación a la teoría lorística” presenta la Parrot theory, en un texto escrito a mano sobre tres tableros de clase. Su argumentación conceptual e histórica, articulada en torno a tres conceptos: color-espejo-lenguaje, subraya la dialéctica que une estos tres campos, los cuales conforman, según el artista, la identidad del loro. Tan seria como extravagante, la propuesta del artista no deja de ser estimulante y llena de inventiva sobre el sentido y el papel de la creación artística y también, tal vez por extensión, sobre el arte en América Latina.

Sergio Vega no se limita a la primera característica consubstancial de la naturaleza mimética del loro, el lenguaje. La extiende a la cultura y a la ideología y hace de estas nuevas dimensiones el corazón de su pensamiento imaginario. Habla de “lorificación de la cultura”, de “victoria-loro” o de “estrategias lorísticas”. En este juego de palabras y sentidos, que concretiza plásticamente (pues, para él, la sensación visual puede generar un interés por el concepto), es necesario tal vez volverse uno mismo un poco “camaleón” y admitir, a partir de este ejercicio lúdico (y al mismo tiempo reflexivo), que todo cambio puede reducirse a la simple repetición. Puesto que todo está sometido a mimesis, el loro debe ser colocado dentro de un efecto de espejo (El loro de Borges, montaje fotográfico, espejo, objeto disecado, 2009, ) antes de ser reencarnado, en parte, en una Victoria de Samotracia que trocó sus tradicionales alas en plumaje flamígero (La victoria postcolonial, 2009, acrílico sobre resina). En cuanto a la fotografía, ésta se copia a sí misma en la serie de impresiones con chorro de tinta Parrot color chart # 2, 3, 4, 5, 6, 7 (Carta de colores de loro # 2, 3, 4, 5, 6, 7, 2008) en donde Sergio Vega rehace fielmente cada píxel coloreado del plumaje del loro y retranscribe los colores en una geometría pictórica que recuerda a Mondrian. En el video Genesis according to parrots (El Génesis según los loros, 2005), Vega retoma un discurso bíblico, el cual transformó con base en el loro.

Este renacimiento de la cultura latina metaforizada por el loro ya había sido abordado por otros artistas con diferentes palabras e imágenes: Joaquín Torres García, en su célebre dibujo Nuestro norte es el Sur (1936); Alejo Carpentier en el prólogo sobre el Realismo mágico de su novela (1943) El Reino de este mundo y, más recientemente, Roberto Matta en una serie de grabados influenciados por los códices mexicanos intitulada Le Verbo Hommerica (1980) (Portafolio de 10 grabados en blanco y negro editados bajo este título), para no citar más que unos cuantos. Sergio Vega aborda la desestructuración de un mundo en donde repetición e individualización —tópicos de la globalización— han “evacuado” a la naturaleza y al hombre. La imagen palpable, coloreada y compleja del loro que él propone debe provocar la “revancha” de la naturaleza sobre la cultura supuestamente salvadora de la Conquista. El ave de los trópicos es para él una “alegoría de la vanguardia postcolonial”.

CHRISTINE FRÉROT

Sergio Vega, por Christine Frèrot | artnexus