En el majestuoso edificio del Museo Nacional de Arte se reunieron desde fines de noviembre de 2008 y hasta mediados de marzo de 2009, las colecciones de arte mexicano y arte contemporáneo más importantes del país en la exposición llamada: La invención de lo cotidiano, nombre tomado del libro del mismo título escrito por el historiador y filósofo francés Michel de Certeau. Dicho texto explora la vida cotidiana, por lo que el concepto de la exposición se basa en la idea de explorar el modo en que el hombre ordinario inventa estrategias de resistencia, en aras de escapar de una organización social dominante.

La Fundación/Colección Jumex tuvo la iniciativa de trabajar en conjunto con el acervo del Munal; así surge la idea de reunir más de 150 piezas de ambas colecciones, seleccionadas por el curador francés Frédéric Bonnet. El objetivo de la exposición es fomentar un diálogo entre colecciones, que abra paso a la reflexión y a la confrontación del arte considerado tradicional con el arte contemporáneo. La exposición la conformaron 81 piezas del Museo Nacional de Arte desde el siglo XVII, de artistas como José María Velasco, Rufino Tamayo, Gerardo Murillo, José Clemente Orozco, entre muchos otros. Estas obras se conjuntaron con 76 piezas de la Colección Jumex, elaboradas por artistas como Gabriel Orozco, Gabriel Kuri, Andrés Serrano, Doug Aitken y Wolfgang Tillmans, por mencionar algunos.

El curador menciona el interés por analizar a través de la muestra las interrogantes relativas a lo real y a la vida cotidiana, a las maneras de considerarlas y mirarlas, de documentarlas al traducirlas en imágenes. Éste es el hilo conductor fundamental en la colección del Munal, que reaparece también en varias de las obras que conforman la Colección Jumex. La exposición está constituida por cuatro ejes temáticos que abordan las distintas formas de leer y reinventar lo cotidiano: Energía de lo Cotidiano, Naturaleza del paisaje, Estrategias identitarias, Resistencia y Antidiscliplina.

En la primera sección se tocan aspectos como el trabajo, los pasatiempos, el consumo, la espiritualidad, la vida profesional e íntima. La confrontación entre obras de arte sacro y de carácter devoto con obras de intención más gestual y conceptual hace un reto el iniciar un diálogo entre piezas tan diversas y de intenciones tan disímiles. En la segunda parte de la muestra se dedica el espacio al vínculo de los seres humanos con respecto al paisaje y su entorno vital. Es muy interesante la interacción de obras emblemáticas del paisajismo nacional con obras contemporáneas que tienen un sentido metafórico e imaginativo. Más que un diálogo, lo que se logra es poner a la vista las diferentes formas de percibir el entorno natural, desde la observación, desde lo espiritual, desde el progreso técnico, desde lo social, etcétera.

Conformando la tercera sección, en el marco del tema Estrategias Identitarias, aparecen ciertas posturas políticas, estrategias y representaciones que han conformado una definición tanto de lo mexicano como de su historia del arte. El género del retrato en este apartado es una visión muy clara de la representación de lo cotidiano en relación con la afirmación del ser y de la invención de una identidad individual y como sociedad. Aquí más que generar un diálogo, se genera una confrontación un tanto provocadora, al exponer obras del siglo XIX y XX con fotografías que exhiben modos de vida que muchas veces cuestionan los criterios de los nacionalismos. En el último módulo de la exposición, se trata de plantear de qué manera el ser humano modifica su entorno, a través de la irreverencia hacia lo político, de una postura de denuncia o de protesta, siendo a veces una caricatura, como en el caso de Posada y otros. En cuanto a la antidisciplina a la que se enfoca el tema, se manifiesta a través de la evasión de las reglas y de los códigos de conducta, inventando otras formas de ser, de significar, de proceder.
Muestra audaz e innovadora en su discurso, también ha implementado la tecnología como modo de acceder a un público juvenil y como manera de modernizar el modo en que las instituciones generan nuevos públicos e interactúan con los visitantes. Esto lo han conseguido a través de implementar un recorrido vía bluetooth, a través de la descarga de imágenes e información, a la par de recorrer el museo, además de poder descargar un vodcast (descarga de archivo de video y audio) con una animación digital para niños y jóvenes.
ISAURA RUIZ

