Exposición Individualmar 2009 - may 2009· Por Irina Leyva

Julio Zadik

Museo de Arte de El Salvador (MARTE)

Al fallecer Julio Zadik (1916-2002), era prácticamente desconocido en el ámbito artístico guatemalteco. A pesar de haber estado muy activo entre los 30 y los 60, y de haber sido uno de los pocos fotógrafos guatemaltecos de su época que alcanzó cierto reconocimiento internacional, su temprano retiro de la vida pública como artista lo condenó un poco al olvido. Después de su muerte, miembros de su familia posibilitaron la catalogación del extenso archivo que dejó, poniéndolo a la disposición de especialistas. El resultado de este proceso fue un exquisito libro sobre su obra, con textos críticos y una exhaustiva cronología, acabado de publicar, y esta exposición.

Exposición Individual: Julio Zadik — imagen 1
Julio Zadik. Viaje a México Taxco, 1958. Plata sobre gelatina. 26,6 x 34,2 cm. (10 ½ x 13 ½ pulgadas).

Esta exposición funciona como una especie de retrospectiva aunque ésta no fue la intención inicial del proyecto, ni se incluyen piezas de todos los períodos durante los que Zadik trabajó. Al concentrarse en obras de su etapa más productiva como fotógrafo, se hace un recuento integral y casi total de su trabajo artístico. La impresionante cantidad y la calidad de la obra que dejó Zadik le ofreció a la curadora de esta muestra, Valia Garzón, la posibilidad de seleccionar las piezas a partir una vasta cantidad. Otro aspecto que favoreció el estudio de la obra fue la meticulosidad con la que el archivo fue compilado. La conservación del mismo en impecables condiciones permitió que se pudiesen hacer impresiones póstumas de algunos de los negativos.

Una de las obras que resalta por su lirismo es Calle empedrada, de 1952. La imagen es, al parecer, de un amanecer en un pueblo pequeño en Guatemala, en la que un grupo de personas se encamina a sus quehaceres diarios, en este caso, indígenas con sus atuendos. La escena fue captada por el lente de Zadik, justo cuando había una neblina envolviéndola. Un meticuloso estudio de la luz en esta instantánea propició el resultado. Su efecto difuso suaviza la imagen, confiriéndole un aura casi mística. Las personas devienen en siluetas y los contrastes de los tonos son muy sutiles, integrados de una forma muy natural.

Otra de las imágenes que atrapa es Viaje Mexico Taxco, de 1958, una vista de una callejuela en la que se amontonan imágenes religiosas. Dos mujeres indígenas caminan proyectando sus sombras alargadas sobre la calle. La foto fue tomada desde arriba, como de un segundo piso, una inusual perspectiva que nos da la ventaja de un espectador solitario y omnipresente, un observador que pasó inadvertido para los personajes de su foto.

Una parte interesante de la obra de Zadik fueron sus estudios de la naturaleza guatemalteca; aunque la fotografía de temas naturales puede predisponer, por parecer manida y de más interés para un fotógrafo amateur, éste no es el caso de Zadik, cuyas composiciones son muy estudiadas y profesionales. En sus obras de esta temática logró captar la belleza del paisaje guatemalteco, a la vez que creó piezas de un valor estético indiscutible. Yéndose más allá de las convencionales vistas, Julio Zadik incluyó en sus obras inusuales elementos, como huellas de gotas de lluvia, impresiones en la arena, el movimiento del agua y fragmentos de plantas. Su ojo selectivo lo llevó a crear varias imágenes casi abstractas, denotando su inquietud de experimentar, de ir más allá de la ‘foto bien hecha’.

Valorando la obra de Zadik en conjunto, podemos apreciar que su trabajo fue muy anticonvencional para la época en que vivió. Su interés por el cuerpo humano lo llevó a producir una inusual cantidad de desnudos femeninos y masculinos, imágenes que exploró temáticamente y formalmente hasta su satisfacción. Los juegos de luces que empleó y los contrastes que logró en muchas de estas fotografías revelan el cuidado que tuvo en estas composiciones, en las que resulta evidente su trato hacia cada modelo, con respeto e integridad. Estas obras en particular son expuestas por primera vez.

Sus obras sirven como testimonio gráfico de una época en Guatemala, de muchos lugares y costumbres que ya han desaparecido. Las imágenes de Zadik, a pesar de reflejar el entorno social, no denotan una intención crítica sino más bien un acercamiento a la temática y una apreciación por su diversidad. Zadik se acercó a la fotografía como un medio de expresión y no para hacer un determinado planteamiento sobre su realidad. Su curiosidad y avidez por la nueva técnica fueron las que lo situaron detrás del lente.

Esta cuidadosa selección de 95 piezas ofrece una visión abarcadora y completa de la obra de Zadik. Además de ofrecer una excelente oportunidad para estudiar su obra en particular, también propone, de cierta manera, la idea de un replanteamiento sobre la fotografía centroamericana de la época y la revaluación de todos sus exponentes, de acuerdo a su contexto.

IRINA LEYVA

Julio Zadik, por Irina Leyva | artnexus