Exposición Individualmar 2009 - may 2009· Por Francisca Rivero-Lake

Carla Verea Hernández

Museo Álvarez Bravo

(In)seguridad, tipos de Guardaespaldas en América Latina es una investigación fotográfica en proceso que inició en el año 2003. Dentro de este proyecto, el interés principal de Carla Verea (Ciudad de México, 1978) es documentar individualmente a los sujetos que dedican su vida a “cuidar” a otros a cambio de un salario. Para dirigir el interés en los personajes y salvaguardar la identidad de la persona a la que “protegen”, Verea les adjudica sobrenombres y bloquea visualmente el contexto con un panel de color blanco, para centrar la atención en cada individuo fotografiado. Los retratos han sido todos tomados al aire libre a manera de investigación de campo, con luz natural y en formato medio análogo.

Exposición Individual: Carla Verea Hernández — imagen 1
Carla Verea. Cara de niño (Guatemala), de la serie Tipos de guardaespaldas en América Latina, 2007. Impresión a color sobre papel fotográfico. 148 x 122 cm. (58 ¼ x 48 pulgadas).

En esta serie, Verea ha buscado documentar el amplio espectro de sujetos que conforman esta creciente fuerza de trabajo y/o protección; los encontramos desde los más improvisados hasta los ultraentrenados, de lo rural a lo urbano, en diferentes estratos socio-económicos y con distintos grados de entrenamiento, manejo de armas y estrategias de seguridad; desde quienes protegen a los encargados de la fincas con humildes rifles procedentes de las guerrillas hasta los muy entrenados y armados, que son responsables de la seguridad de empresarios, gobernantes y presidentes. Con este proyecto, desde 2003 Verea ha fotografiado de manera individual a más de 250 guardaespaldas en Guatemala, México y Colombia.

La muestra que se presentó en el Museo Álvarez Bravo, en la ciudad de Oaxaca, tomó las primeras dos salas del recinto, en el cual se presentaron cinco fotografías de formato chico, tres monumentales y un par de proyecciones a manera de slide show. Todas las piezas presentadas corresponden a la primera etapa del proyecto, con sujetos fotografiados en Guatemala.

A manera de introducción, en la primera sala se presentaron cinco piezas en pequeño formato: El tecnológico, Humilde, En Bici, Castro y El Fox. Impresas en color en 20 x 24 pulgadas, enmarcadas en marco negro con vidrio, daban una primera impresión del contenido de la serie. En esta primera sala, a la cual se tenía que acceder atravesando unas cortinas negras para bloquear el exceso de luz ambiental, la iluminación puntual y la seriedad de los retratos dejaban ver a cinco ejemplos de guardaespaldas enseñando sus armas y, hasta podríamos decir, presumiendo, sus armas. Aquí se dejaba ver en su potencial la fuerza de protección y de seguridad que los individuos proyectan en sus retratos. La escala de las impresiones los dejaba ver a manera casi domada, serios y con mucha seguridad personal, por la forma en la que sostienen y muestran sus armas. Al presentar las fotos impresas y enmarcadas con vidrio, la sensación es la de observar una especie de catálogo de “ejemplos” de seguridad personal. Además, un pequeño monitor dejaba ver más retratos de la misma serie en un slide show.

En la segunda sala el discurso cambió radicalmente. Aquí, tres ejemplos apuntaban directamente al espectador. Las impresiones monumentales de más de dos metros de altura, exhibidas sin límite alguno entre la fotografía y el espectador, lograban un ambiente totalmente diferente. Aquí es donde la inseguridad se hace presente. Los individuos que en la primera sala protegen y son protegidos desde sus marcos con vidrio, ahora liberados y aumentados en tamaño, apuntan descaradamente al espectador. La actitud es totalmente otra: tanto la escala como la manera de mostrarlos y entenderlos es absolutamente diferente. Aquí es donde la reflexión toma un vuelco radical y el espectador se ve forzado a repensar acerca de la ética, moral, lugar y espacio en los que dichos individuos desempeñan su trabajo.

Durante algunas noches desde el interior y sobre la ventana exterior que da a la calle M Bravo, se proyectaron algunos de los retratos. Dichas proyecciones que intervenían directamente el espacio público, buscaban expandir la muestra hacia el exterior, invitando a las personas a ver los retratos, aún sin entrar al museo. Las imágenes proyectadas sobre el vidrio, al estar de cierta manera “tras las rejas” que protegen las ventanas del museo, dotaron aún de más significados y abrieron nuevas lecturas, lo cual complementó totalmente el discurso ambivalente que dichos personajes tienen en la sociedad actual.

Esta exposición ha transformado su título desde sus inicios, ya que con diferentes selecciones ha sido mostrada y premiada desde 2005 en diversos lugares. En 2005, dentro de la bienal de fotoperiodismo de Ciudad de México fue merecedora del primer lugar como retrato en serie. En 2007, el British Journal of Photography le dio su reconocimiento anual, unido con la realización de una exposición con parte de la serie en la Association of Photographers Gallery en Londres. En 2008 fue seleccionada como parte del festival SCAN, dentro de la muestra Talent Latent que inició en la ciudad de Tarragona, España, y recorrerá durante 2009 diversos museos y centros culturales de Cataluña. En 2009 ha sido seleccionado en la XIII Bienal de Fotografía de Ciudad de México.

FRANCISCA RIVERO-LAKE

Carla Verea Hernández, por Francisca Rivero-Lake | artnexus