Hydroponic, la primera exposición individual de Lucrecia Troncoso en Nueva York, brindó una muestra de sus variadas y técnicamente exigentes imbricaciones de naturaleza y cultura. La exposición, llevada a cabo en Garson Baker Fine Art, de Chelsea, del 21 de mayo al 22 de junio, puso de relieve dos técnicas recientes creadas por esta artista argentina residente en San Francisco: elaborados diseños florales recortados de toallas de papel y pegados, y paisajes selváticos pintados con té de yerba mate. El arte de Troncoso logra sacar formas naturales mediante la laboriosa combinación de materiales inesperados. Al igual que el proceso hortícola al que se refiere el título, en el que las plantas se alimentan de agua por medios artificiales sin la presencia de tierra, las formas naturales y las elaboradas por el hombre fueron colocadas en relaciones simbióticas y generativas para ambas.

Para Not Cut Out for This (2008), la artista cortó alrededor de diseños florales preexistentes sobre toallas de papel como guías para saber dónde cortar, aislando este tipo de decoración que por lo general pasa desapercibido. Después de pegar las diferentes flores y ramas para formar un tapiz de 90 x 100 pulgadas, la artista aplicó brillante esmalte para uñas con el fin de endurecer el papel y dejar un lustre empalagoso. La obra estaba fijada a la pared de modo que colgaba una o dos pulgadas adelante, produciendo intrincados diseños de sombras. El título se refería a este inesperado uso de un medio normalmente funcional, a la vez que aludía a la poco atractiva y monótona labor del propósito original del medio empleado. Untitled (A Forest) (2007) era la más grande de un grupo de obras que empleaban el novedoso lenguaje pictórico del té de yerba mate. La bebida argentina por excelencia fue aplicada al lienzo sin imprimar en una sorprendente gama de diferentes tonalidades de marrón verdoso. El ondulante paisaje monocromático tenía una profundidad dada por oscurecedores matices de mate; los árboles del fondo más lejano eran más oscuros. El mate, ya sea té o tinta, se activa, como se hizo en este caso, con agua caliente; en estas obras, este material natural transformado fue empleado para representar su estado original —pero en forma de un meticuloso imaginario de paisaje despoblado que lo hizo totalmente cultural. A primera vista, parecía que la artista había evocado una reproducción de las imágenes producidas en forma industrial que ella extrae de las toallas de papel, trasladando esta baja cultura visual a un contexto de arte sofisticado. Pero, al mirar con más atención, se podían encontrar curiosas formas que se escondían entre los árboles y debajo de ellos. Áreas sombreadas bajo el paisaje, presuntamente representaciones de tierra o sistemas de raíces, también sugerían países o continentes (en particular una en el centro se parecía a Sur América).
Las dispares creaciones de Troncoso podrían estar unidas por la idea de la mancha. Como el flagelo de la cocina moderna ideal, la mancha es limpiada por la toalla de papel, aunque ningún dibujo o pintura a tinta se puede lograr sin el acto básico de manchar un sustrato con un líquido coloreado. En This Will Be You and Me (2008), un vídeo de nueve minutos que acompañaba la exposición, tinta negra saturaba lentamente, desde el borde hacia adentro, uno de los recortes de toalla de papel de la artista. Rápidamente, la tinta volvía negro y opaco el colorido diseño floral en un vanitas de flores muribundas, a la vez que dejaba espacio para una lectura más optimista. La mancha se percibía como una operación: exactamente el caso del contacto entre tinta y soporte. La mancha, que es a la vez suciedad y marca, desbordándose y autoconteniéndose, fue recuperada por Troncoso para mediar entre la tendencia de la naturaleza hacia el exceso y el deseo de regulación de la cultura.
DANIEL R. QUILES
