“Grandes ambiciones políticas se confunden con pequeños caprichos personales”; es así como Gabriel Acevedo Velarde (Lima, 1976), explica los procesos colectivos definidos a partir de la idiosincrasia de la condición humana, presente en su trabajo. Partiendo de teorías científicas consagradas y clichés de conducta establecidos, Acevedo inventa teorías anexas para corromper lo inquebrantable, como si detrás de toda verdad universal se encontrara una falla, un misterio por resolver que podría desatar el caos de todo orden establecido. A través de la narrativa que le permite el video y la manipulación de las imágenes animadas, el artista “pervierte” teorías consagradas y convenciones históricas con “mentiras” camufladas de especulación científica, convirtiendo la realidad en un escenario de ciencia ficción.
En muchos de sus trabajos anteriores, la condición humana y la constitución del sujeto dentro del grupo se convertían en el escenario para identificar la falta de agencia personal contemporánea; simulacros sociales donde mostraba caricaturescamente excesos de egocentrismo, entusiasta fe en el conocimiento científico, situaciones traumáticas compulsivamente repetidas… todo ello combinado con una energía sexual que servía igualmente para armonizar y destruir las situaciones planteadas en un loop constante. En la exposición Incorporación, desprendimiento que presenta en la galería OMR de la ciudad de México, Acevedo transmuta esta disertaciones que antes había presentado a través de personajes imaginarios, a una experiencia más abstracta, basada en sus vivencias en el continente europeo, donde reside desde hace un par de años, tras abandonar México.

Las actitudes radicales de la izquierda y los procesos colectivos que hasta ahora habían sido parte de su background y educación en Latinoamérica, experimentan el choque con un supuesto sistema de respeto individual presente en la Europa Occidental. La mayor parte de los videos y dibujos que componen la muestra, narran los “desajustes” relacionales del artista con este nuevo entorno, presentando sentimientos amorosos y afectivos, situaciones de soledad y momentos depresivos a través de parámetros fenomenológicos, como si los anhelos del alma humana pudieran representarse en la exégesis de una prescripción matemática.
En el acto inaugural que dio comienzo a la muestra, el propio artista se presentó ante el público en un performance que combinaba en tiempo real su accionar físico con las imágenes del video Incorporación, desprendimiento. Mientras Acevedo hablaba con clara honestidad de los choques culturales vividos en su llegada a Alemania, las imágenes animadas representaban a través de cuerpos geométricos la interacción entre personas, convirtiendo la soledad, el aislamiento, el amor la euforia o el extrañamiento en circunferencias energéticas y de equilibrio, basadas en gran parte en las teorías sobre la actividad lúdica de Roger Caillois. Para Acevedo, las lógicas inscritas en el devenir del juego pueden ser representativas de muchas actitudes humanas: el combate o la competencia que hace intervenir la voluntad individual de cada uno, el azar como renuncia a esa voluntad, el mimetismo o simulacro, el vértigo y hasta el trance.
Además del performance y el video que dan nombre a la muestra y que se plantean como núcleo de la misma, otros videos, dibujos y fotografías se derivan en composiciones explicativas de este orden ficcional, con el cuerpo como protagonista. En las fotografías de Mongo Army o Dedo gordo Revolucionario, la cara se convierte en un elemento de intercambio orgánico y mecánico para flexibilizar al máximo nuestra capacidad de actuación; manos con ojos en las puntas de los dedos que le confieren a estos el poder digital y las posibilidades científico-tecnológicas, donde objeto y cuerpo se convierten en uno solo. También en los videos Caligrafías o Panorama, el dibujo animado adquiere sus propios códigos planteando un lenguaje críptico sin límites, como continuación del accionar de la mano del dibujante. El gesto azaroso y mecánico se solapan entre sí para explicar la fenomenología del acto creativo.
Los diferentes dibujos de la exposición repiten los patrones geométricos definidos en el video Incorporación, desprendimiento, donde figuras geométricas humanizadas responden a las inquietudes del artista por definir procesos abstractos. La sencillez del tema se mezcla con los complejos instrumentos utilizados en el discurso, con una serenidad patológica. Detrás queda la inestable figura del artista.
RUTH ESTÉVEZ
