Carta de Nueva York

Gego. Reticularea, 1981. Montaje Sala Permanente, Galería de Arte Nacional. Foto: Carlos Germán Rojas. Archivo Fundación Gego.

Cartadic 2008 - feb 2009· Por Luis Camnitzer

Carta de Nueva York

Bucky y Gego en el Whitney

Sí, realmente amo su trabajo. Sus construcciones eran más como tapices, superficies planas. Nosotros hemos tratado de hacer algo que fuera una estructura/espacio tridimensional con un carácter de marco, pero similar en su efecto al Necklace Dome de Fuller, o de las esculturas de Gego.

Saludos, Michael.

Ésta fue la respuesta que recibió un visitante a un correo electrónico que envió al Museo Whitney después de enterarse de que la pieza de Gego a la entrada de la muestra de Buckminster Fuller, de hecho, no era de Gego y que en realidad pretendía ser un homenaje a Fuller. El visitante se había quejado a Michael Meredith, Profesor Asociado de la Graduate School of Design de Harvard. En su respuesta a la queja, Meredith por lo menos demostró algún conocimiento de la obra de Gego pero parece haber ignorado la existencia de Reticulárea, su escultura más emblemática y la misma que parecía haber inspirado la construcción de Meredith.

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Instalación realizada por la compañía de arquitectura MOS Architects, en ocasión de la muestra de Buckminster Fuller en el Whitney Museum.

La instalación en la entrada de la muestra causó sorpresa. Confieso que yo también sufrí del engaño y que el momento que duró la confusión me dio placer. Pensé que se había hecho un homenaje a Gego que no me esperaba y que, además, constituía una jugada curatorial brillante. En su producción, Buckminster Fuller se interesaba por las estructuras cerradas. Quería explorar las formas económicas de cubrir espacios grandes con un máximo de estabilidad estructural. Gego, por su parte, se interesaba en convertir el espacio en una malla tejida, en capturarlo sin llegar a aprisionarlo. Quería lograr que el espacio cante.

Abrir una muestra de Fuller con una obra de Gego parecía ser el producto de una inspiración maravillosa: expandir la cultura conceptualmente y (con menos importancia) también geográficamente. Si ésa hubiera sido la intención de los curadores, lograría poner a Fuller en un contexto cultural mucho más amplio y rico, conectando (al margen de los estereotipos) el ingenio de un inventor estadounidense con la poesía de una artista latinoamericana. Desgraciadamente, sin embargo, no había ningún cartel que le diera crédito de autoría o de influencia a Gego, y la pieza resultó y terminó siendo una construcción derivativa diseñada por Meredith.

Bárbara Gunz, directora de la Fundación Gego en Caracas e hija de Gego (cuyo nombre completo era Gertrud Godschmidt), envió al Director del Museo Whitney una carta en la cual se quejó duramente. La carta generó una respuesta más larga y más meditada por parte de los curadores: La construcción de Meredith es un algoritmo de computadora hiper-calculado el cual radicaliza la objetividad moderna en lugar de negarla… [M]ientras toda la Reticulárea de Gego se cuelga sin ambigüedades, el proyecto de Meredith toca el piso en una forma bastante sutil y parece capaz de sostener su propio peso desde abajo hacia arriba, al igual que las estructuras-octetos de Fuller. Es solamente después de una observación cuidadosa que el observador se da cuenta de que la estructura realmente está colgada (igual que el mástil “tensegrity” en la exposición)…Quizás esta experiencia ha demostrado que posiblemente haya una asociación más cercana entre Fuller y Gego que la que ninguno de nosotros hubiera pensado previamente.

Desilusiona, sin embargo, que el Whitney no haya accedido al pedido de Gunz: que se agregara una nota aclaratoria a la pieza en la cual se menciona la Reticulárea de Gego para así evitar que continuaran los malentendidos públicos. Dada la posición de autoridad que el Whitney tiene y pretende tener en la escena del arte contemporáneo de Estados Unidos, la respuesta que se envió, que combina la cortesía con una falta de rigor académico, sorprende y desconcierta.

LUIS CAMNITZER

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