Exposición Individualsept 2008 - dic 2008· Por Graciela Kartofel

Sofía Maldonado

Magnan Emrich Contemporary

¿Qué compone esta exposición? La “portada de la galería” que desde el exterior –aun en los momentos en que está cerrada-, enfrenta al paseante tanto como al espectador que se interesa por el arte, con una estampa compuesta de pintura efímera al muro, patinetas pintadas –quebradas y enteras-, una rampa, bolsas para patinetas y un video.

Este último, titulado The bowl, tiene una duración de poco más de cuatro minutos, es acorde a la exposición en su doble anclaje de video de artista y documental. La artista y otros skaters limpian y retocan una pileta de natación abandonada en una zona boscosa de Puerto Rico, convirtiéndola en rampa para usar las patinetas, y puenteando la escena dentro de la galería al espacio al aire libre del video, y al del espectador que pasa por la calle o que se detiene frente al ventanal. Contrapuesto a los volúmenes virtuales del video, están el mural con relieves, o como también se le puede llamar, la pintura plana y los objetos: patinetas y bolsas. 

Exposición Individual: Sofía Maldonado — imagen 1
Sofía Maldonado. Tormenta tropical, 2008. Instalación. Detalle

Una tridimensional escena de la vida actual, de la cultura urbana en espacios públicos, se llevó a cabo en el interior de una galería neoyorquina, bajo el título La tormenta tropical. Ésta es la primera exposición individual en Nueva York de la artista puertorriqueña Sofía Maldonado (1984), quien integró la patineta, el graffiti y el punk rock en esta triple presentación compuesta por instalación, video y objetos. Manejando el concepto de in situ a través de extremos opuestos de pintura plana frente al enorme volumen central de la rampa (5 pies de altura, 20 pies de largo y 4 de ancho), que ocupa casi toda la galería. La joven artista cita en el título un fenómeno natural que no por conocido deja de ser significativo. Los trágicos sucesos de los últimos años en relación con el agua, en diversos territorios del globo, también están simbolizados en esta exposición. El nombre tiene amplia lectura, toma posesión de la cita específica de una tormenta, es una referencia a un momento histórico que marcó y marca todas las costas en relación con el tsunami. Asimismo, la tormenta tropical permite otras lecturas, como la alusión al par vida-muerte representado por la actividad, el juego, los variados colores y tonos, el movimiento de la gente en las patinetas, frente al riesgo implícito en cualquiera de estas actividades.

También manifiesta la dualidad muerte-vida a través de las patinetas quebradas, la acción detenida en el tiempo, la acción de la limpieza en el video (puede ser preparatoria para usar el espacio, como se alude, pero también es post-drama, como en las inundaciones).

Para aquellos que no recuerdan, las tormentas que pasaron destruyeron muchas cosas, acabando con vidas humanas y zonas geográficas. A diferencia del sky acuático, las patinetas que se usan en la ciudad, sobre asfalto, sobre plataformas especialmente construidas, requieren de espacios adecuados, peraltes horizontales y lugares de lanzamiento y aterrizaje. Por otra parte, la pintura que también integra la instalación es una representación dinámica, agitada y hasta violenta. A través de los colores y la aplicación de la materia, Sofía Maldonado manifiesta la tormenta. A pesar de que las patinetas están fijas a la pared, la sensación de movimiento y velocidad es intensa.

Asimismo, la tormenta simboliza ciertas posturas agresivas frente a las joviales bolsas para patinetas. La artista enfrenta el tema de ciertas posturas machistas de los patinadores masculinos que esgrimen la patineta en la mano y bajo el brazo entre acción y acción. Mientras que las bolsas creadas por Sofía Maldonado atienden al sentido práctico de la mujer que usa la patineta sólo en el placentero ‘deporte’, o que también la usa como transporte en la ciudad, y luego la guarda en esas juveniles bolsas.

La exposición se expande a otras áreas, como el inusual sentido práctico de la obra de un artista visual, y de esa manera, Maldonado y la galería penetran en el respetable territorio del arte aplicado. Éste es un tema tan antiguo como el mundo, que ha tenido distintos nombres, entre ellos, el erróneo título de arte menor. En el siglo XX, con la contracultura que subsiste y probablemente “llegó para quedarse”, se integró la importante labor artesanal —tanto en técnicas y materiales como en ciertas características de imágenes—, a la obra de autor. Según quién la lleva a cabo, cómo y dónde se presenta, cuán autoral es, la obra contracultural que alcanza grados de arte aplicado, se abraza con el diseño y es la habitante más fresca del siglo XXI. Esto se percibe en Magnan Emerich, por el interés de la galería en ocasionalmente asumir este estadio. Por este motivo, la exposición de Sofía Maldonado tiene el entorno adecuado que va de la artista visual a quien comprende, habita y mantiene la cultura de su generación.

GRACIELA KARTOFEL

Sofía Maldonado, por Graciela Kartofel | artnexus