Estructuras
es un título muy apropiado para la exposición de Carmen Herrera en
latincollector. Esta artista trabaja con la abstracción y con el color, en lo
constructivo, sin ignorar lo minimal. Crea tensiones, las intensifica por medio
de colores saturados, hay una relación con la concepción de la obra y la unión
de las partes. Las obras de Herrera no reflejan el trazo, ni la aplicación de
la pintura pero sí un gran formato, en el cual el espectador queda un tanto
incluído. En estos relieves hay un diálogo de volumen a volumen, que se acentúa
con las intersecciones vacías, generalmente en una suave diagonal, dividiendo
la obra en dos. Son obras que se leen con claridad y son la resultante de una
artista que lleva viviendo casi un siglo (nació en 1915), por lo que fue
testigo y actora de los numerosos movimientos que en el XX se desarrollaron.
Aun a pesar de ser un pequeño conjunto de cinco obras, la exposición es poderosa. Estas cinco piezas están muy bien acompañadas por otras tantas a la vista o disponibles en la estantería de la oficina-trastienda abierta. La artista ha realizado infinidad de dibujos, y de ellos surgen las esculturas actuales. Las cinco grandes piezas presentadas son de 1971 y de 2007. El espíritu de la artista se mantiene a través de la intensidad del color, el volumen y las tensiones. Carmen Herrera realiza una obra en cierta medida minimal, sin ignorar la geometría ni el importante movimiento neoconcreto brasileño. Aún dentro de esos parámetros, ella refiere la intensidad expresiva de los artistas de América Latina.

Siempre atraída por la escultura y la no representación de elementos mundanos, la autora ejerce el arte objetual con lucidez. De las primeras a las siguientes etapas de la abstracción se suceden varias «maneras» de abordarla. En la segunda mitad del siglo XX, ante el expresionismo abstracto y dos posguerras, los diseños gráfico, industrial, arquitectónico, son legibles, se nutren de las artes visuales y éstas los acogen. Esta hermandad se expande al cine, a la danza y al teatro. Comienzan a aparecer las Estructuras Primarias, unas geometrías ni rigurosas ni sensibles ubicadas en el piso que actúan como soportes de la forma y el color, sin referir anecdotario visual. Las obras de Carmen Herrera no son Estructuras Primarias pero son hermanas de época, son relieves, van al muro y no son simétricas. La obra de Herrera no es cinética pero tampoco se visualiza quieta sino que las partes que la componen generalmente dos están ejerciendo atracción mutua. En sus composiciones hay una intención de balance y de impulsos. Sin título, 2007, una obra de una sola sección resuelta en acrílico negro sobre madera, de 100 x 150 cm/40 x 60 pulgadas, tiene seis lados. Tres son rectos y los otros tres irradian diagonales dinámicas que actúan propulsando visualmente el relieve. Al hablar de negro, se debe mencionar que es uno de los colores que la artista maneja, a veces en contraposición con el blanco. Asimismo, amarillo, rojo, naranja, azul y verde integran su paleta de pintora que desarrolla lo objetual.
Carmen Herrera vivió largas temporadas en su Cuba natal, en Nueva York y en París; en 1954 retornó a Nueva York, para establecerse definitivamente. Estudió dibujo, pintura, escultura, e inició estudios de arquitectura; éstos, aunque quedaron inconclusos, se perciben en la obra. Exposiciones individuales y numerosas colectivas importantes se suceden. Aun así, es uno de los nombres más conocidos por especialistas que por el público en general. La obra de los últimos veinte años es minimalista, concreta, geométrica, es comprensible e indiscutiblemente apreciable en diversos grados. En 2004, la misma galería realizó una exposición importante en la que participó la artista: Realidades Concretas/Concrete Realities: Carmen Herrera, Fany Sanín, Mira Schendel. Una mujer que ha pasado por las conocidas negaciones y postergaciones personales y para el reconocimiento del arte latino americano en Nueva York. Esto ha dado un giro coherente en los años recientes. La misma Carmen Herrera está presente en casi todas las importantes exposiciones que se están llevando a cabo, como Pinta, la primera feria de arte latino americano en esta ciudad, y New Perspectives in Latin American Art, 1930-2006: Selections From a Decade of Acquisitions, curada por Luis Pérez Oramas en el MOMA, Museo de Arte Moderno.
GRACIELA KARTOFEL
