Regina Silveira

Vista general de la exposición en la BLAA. Equinoccio, 2002. Esfera de poliuretano. Pulsar, 2003-2005. Proyección de luz.

Exposicióndic 2007 - feb 2008· Por Marta Rodríguez

Regina Silveira

Museo de Arte Banco de la República

Con la curaduría de José Roca se presentó en el Museo de Arte Banco de la República en Bogotá la primera muestra antológica de Regina Silveira, Sombra luminosa. La impresión que tuve al recorrer la muestra es que sus gigantescas sombras parecen estar en un proceso constante de expansión y desplazamiento, como si fueran a inundar o hasta devorar el mundo. En la fachada principal del edificio, sobre un muro blanco, como una explosión se expande un tropel inmenso de huellas negras que parecen avanzar hacia el firmamento y se riega sobre los muros aledaños del edificio, que es de una arquitectura impecable, (Tropel 1998-2007). Al entrar al edificio, en la parte superior del muro del hall, un diminuto carro deja testimonio de su recorrido a través de unas huellas de neumático gigantescas que lo devoran, lo hacen casi imperceptible, a la vez que con su dinamismo invaden el espacio arquitectónico (Derrapajes 2004 - 2007). En una de las salas de exhibición, un bombillo, en lugar de emanar luz, proyecta una sombra enorme, que en su desmesura resulta surrealista, absurda; esta gran mancha negra que tiene la forma de una gota, se expande y ocupa la totalidad del espacio de la sala que la alberga (Quimera, 2005).Sombras y huellas hacen parte de lo que Rosalind Krauss denominó el índice, “ese tipo de signo que se presenta como manifestación física de una causa, ejemplos del cual son las huellas, las improntas y los indicios”, así como las sombras. Los signos índices, para Regina Silveira, implican la presencia del tiempo y tienen un “componente fantasmagórico que es su propio referente u origen”: al ser la sombra el elemento más fuerte en la obra de Regina Silveira, el objeto aparentemente se minimiza, sin embargo, sin él la sombra no existiría, de manera que entre lo corpóreo y su fantasma se establece una relación intrínseca. Dice Leonardo da Vinci: “Sombra es carencia de luz y mera obstrucción de los rayos luminosos por los cuerpos densos; la sombra es de la naturaleza de las tinieblas. La luz es de la naturaleza de la claridad. La una oculta, la otra revela. Siempre están unidas a los cuerpos en mutua compañía. Pero la sombra es más poderosa que la luz, puesto que niega y priva por entero a los cuerpos de luz, en tanto que la luz nunca puede expulsar toda fuerza de los cuerpos densos”. La obra de Regina Silveira da cuenta del poder de la sombra, siguiendo a Leonardo, del poder de las tinieblas, pero ¿qué es lo que ocultan las poderosas sombras de Regina Silveira? En su caso, como en el de Leonardo, la sombra está unida a un interés por la perspectiva. En la obra titulada Desapariencia (2001), se toma como objeto de estudio un caballete que siguiendo los principios de la anamorfosis —un recurso de la perspectiva que según el ángulo desde el cual se mire, genera distorsiones— es observado desde diversos ángulos y representado a través de un riguroso dibujo en tinta sobre papel milimetrado. Esta obra incluye una pequeña maqueta que parece la representación del cubo escénico del que habla Francastel, o “la caja” a la que alude Panofsky. La maqueta construye con los principios de la perspectiva un recinto arquitectónico perfecto, con muros, ventanas, techo y piso. Destruyendo las leyes y la lógica de la perspectiva, en la maqueta se ubica el dibujo del caballete con una línea interrumpida realizada en papel adhesivo, que lo proyecta sobre el piso y uno de los muros, rompiendo toda ilusión de realidad. Lo que es un cuerpo sólido se convierte en una silueta sinuosa, maleable, que tiene el carácter de sus sombras. Esta obra, como las restantes juega con la perspectiva, reflexiona sobre ésta. “El interés por la perspectiva —dice Regina Silveira— desde que aparece en mis trabajos, siempre estuvo inscrito en un marco de investigaciones más amplio, sobre la representación misma, sobre la naturaleza codificada de las imágenes visuales y los constituyentes de la ilusión. Qué es la representación y cómo se representa han sido asuntos recurrentes de reflexión en mi obra, aunque con enfoques distintos"1.Sabemos por Panofsky y Francastel que la perspectiva está inherentemente unida al pensamiento científico y filosófico del Renacimiento, que en su formulación convergen las matemáticas, el pensamiento humanista y el arte; sabemos también que, a pesar de tantos cambios que se han operado desde la concepción del mundo moderno hasta nuestro momento actual, posmoderno, mediático, o como lo queramos llamar, la representación basada en la perspectiva funciona como una herramienta útil que aún nos permite comprender y configurar el mundo. La perspectiva sigue siendo un elemento fundamental en la representación del mundo, en la construcción de lo visual y de nuestro imaginario. El punto de vista único en el que se fundamenta es concordante con la posición que asume el sujeto cartesiano ante el mundo, que implica un alejamiento y un distanciamiento que convierten al sujeto moderno en un sujeto privilegiado, que es quien da lugar a “la imagen del mundo”, al universo de la representación; una actitud que lleva implícita la noción de dominio y una aspiración de verdad.Regina Silveira toma una distancia crítica con respecto de este mundo moderno, de sus herramientas, sus certezas y sus presupuestos. Como ella lo afirma, en un momento de su investigación, “buscaba que la perspectiva funcionara como una especie de mirada filosófica del mundo de las apariencias”. Sus sombras atentan contra las leyes de la perspectiva, rompen con la lógica de la representación racional, indagan en este mundo construido por el pensamiento occidental, siguiendo la “lógica del índice”, señalada por Rosalind Krauss, que tiene su origen en la obra de Duchamp, cuya obra, según Krauss, “manifiesta una especie de trauma en la significación”. Así mismo, sus sombras siguen una lógica heredada del minimalismo, que con su forma de insertarse en el mundo circundante abrió otras posibilidades a nuestra percepción, y con sus estrategias nos hizo comprender nuevos aspectos de los espacios que habitamos; el minimalismo, al ir más allá de la abstracción, generó una brecha aún más honda que el arte abstracto, y la obra de Regina Silveira continúa ahondando esa brecha.Cuando pienso en su forma de proceder, comprendo que sus sombras no ocultan, sus sombras, como la luz, revelan, hacen parte del mundo de la claridad al que aludía Leonardo. Son, como lo dice el hermoso título de la muestra, poderosas “sombras luminosas” que revelan aspectos ocultos de la construcción ilusoria del mundo, con una poética que roza con lo misterioso y con lo mágico. Una obra como Double (2003) es el resultado del estudio acerca del comportamiento de la luz sobre los cuerpos sólidos. Cuando se accede a la obra por un determinado ángulo, se puede ver un cubo blanco iluminado que se presenta ante nuestros ojos con sus caras fuertemente contrastadas entre el mundo de las tinieblas y el de la luz. La sombra opaca crea un plano absolutamente negro que contrasta con la otra cara bañada de luz, que es completamente blanca; tras el cubo, se proyecta una fuerte sombra negra que remata con otro cubo siguiendo las líneas de la perspectiva. A una cierta distancia, el otro cubo es aparentemente idéntico al anterior, a medida que avanzamos, vemos la enorme sombra negra que se despliega entre los dos sólidos, pero cuando nos acercamos, nos encontramos con un cubo ilusorio, con una apariencia inmaterial, no es más que una proyección plana sobre el muro. La construcción poderosa de esta imagen y la aparición que juega y falsea nuestra percepción que nos sorprende y engaña resultan a la vez misteriosas y mágicas. También encuentro profundamente poéticas, en la sencillez de su ejecución, una pequeña lámpara que proyecta hacia abajo, con luz, la palabra luz (Lucero, 2003) y una caja de fósforos que irradia una luz en forma de estrella (Pulsar, 2005). Dos fuentes de luz, las cerillas y la bombilla eléctrica, proyectan formas, estrellas luminosas o un signo verbal.Como decía al comienzo, las sombras de Regina Silveira parecen proyectarse con una fuerza expansiva hacia el mundo físico, sobre fachadas2, muros y ventanas, pero también avanzan sobre el campo de la cultura y, particularmente, del arte. In absentia, MD (1983-2000) es un poético homenaje a Marcel Duchamp; una luz muy fuerte ilumina una base de madera que no porta ningún objeto; sin embargo, la enorme sombra que emana es uno de su más conocidos ready made: el portabotellas. Aquí el signo índice se da en ausencia de su referente: la poderosa sombra que contradice las leyes de la física, de la luz y la sombra estudiada por Leonardo nombra un referente fantasmal, o tal vez una presencia iluminadora que ha abierto camino al arte de hoy dentro del que se inscribe la “sombra luminosa” de Regina Silveira. NOTAS1. Todas las citas de Regina Silveira han sido tomadas del material escrito que acompañó la exposición.2. La Galería al Cuadrado mostró de forma paralela una serie de intervenciones con luz, de Regina Silveira, sobre las fachadas de distintos edificios de la ciudad. MARTA RODRÍGUEZCrítica de arte y miembro de AICA. Profesora Universidad Nacional de Colombia.

Exposición: Regina Silveira — imagen 1
Iluminaluz, 2007. Tres noches de intervención en el espacio público de Bogotá. Proyecto de Galería Alcuadrado.
Exposición: Regina Silveira — imagen 2
Derrapajes, 2004-2007. Vinilo adhesivo sobre pared, carros de juguete en madera pintados. Colección Luciana Brito y Fabio Cimino, São Paulo.
Exposición: Regina Silveira — imagen 3
Pulsar, 2003-2005. Fibra óptica, caja de fósforos, proyector de luz, globo metálico. Cortesía: Galería Brito Cimino.
Exposición: Regina Silveira — imagen 4
In Absentia, M. D., 1983-2000. Vinilo adhesivo sobre pared y base en madera. Colección de Phoenix Art Museum.
Regina Silveira, por Marta Rodríguez | artnexus