Desde
el pasado 5 de septiembre se exhibe la exposición Bedtime stories de la artista visual francochilena, Nathalie
Regard. La muestra se presenta en la galería Myto de la ciudad de México.
Conformada por cuatro piezas, la propuesta de Regard tiene como hilo conductor
una de las expresiones más enigmáticas de la mente humana: los sueños. La
primera pieza, el diario de sueños, el Bedtime Stories (1999-2007), es una caja con cien diarios de sueños escritos
durante ocho años (Caja con diarios de
sueños, 27 x 51 x 49 cm; cada libro, 16 x 11 cm. Tinta sobre papel). El
objetivo es que el espectador cohabite con los sueños de la autora y se
construya una suerte de mímesis entre la narración del diario y las
posibilidades oníricas del mismo espectador. La idea es dinamitar la estructura
tradicional del lenguaje, de manera tal que sea el lector quien reconstruya el
sueño y lo traslade a un ámbito más personal. La creación de sentido entre los
diarios leídos y las posibilidades exegéticas del cohabitante del onirismo con
ellos mismos es el punto culminante del trabajo. El sueño, pues, aparece como
una trama inacabada y como una restauración constante.

En otro salón de la galería se proyecta el video El sueño del cristo de san Juan de la Cruz (Video digital, 42 minutos). En clara alusión al cuadro de Salvador Dalí, El cristo de San Juan de la Cruz, el video muestra la escritura de Regard de los diarios de sueños. Tomado desde arriba, de tal forma que el diario aparezca como en el centro de la toma, la secuencia muestra el momento de la génesis de los relatos. El cuerpo, entonces, en franco proceso mistificador y mitificador, se presenta como un vehículo que posibilita la vigilia, el momento necesario para la ficcionalización. El cuerpo como túnel transitorio, el sueño escrito como la energía capaz de crear dos imágenes simultáneas: la silueta escribiendo y las sombras que se generan por el contraste visual de la luz.
En la sala principal de la galería aparece la tercera pieza de la serie: Las voces (45 grabaciones digitales en francés, inglés y español. De dos a cuatro minutos. Shuffle). Estamos ahora ante la reconstrucción acústica de los sueños y quizás en el máximo punto de armonía con el espectador; este último se rehace como el coprotagonista de los sueños, como el verdadero creador de sentido de las historias contadas. La diligente colocación de una cama matrimonial a mitad de la sala es el punto de arranque del proceso reconstructivo del onirismo, de la nebulosidad de las historias del inconsciente, de la invisibilidad del espectro de los otros. El espectador se recuesta en la cama y, con unos audífonos, escucha la selección aleatoria de cada narración. Los sueños, así, pueden ser de todos y de nadie.
La última parte de la exposición es la serie de pinturas Representaciones (óleo sobre tela, 60 x 90 cm). Conformada por cuatro cuadros, Representaciones son pinturas realizadas a partir de cuatro fotografías tomadas por una webcam durante una noche. Captadas aleatoriamente, las imágenes son la representación del sueño de la autora durante esa jornada. Una vez tomada la foto, la imagen fue amplificada para que pudiera ser reconstruida a partir de la visualización del color de cada píxel. Los cuadros corresponden a las 5:12 am, 7:47 am, 8:03, am y 8:33 am. Es una selección de cuatro fotos de 360 en total. Las pinturas cierran el círculo de la exposición de manera trascendente. Es ahora la representación visual del momento del sueño. La foto “pixelada” es el acto último de la trascendencia del sueño hacia la representación de lo incontestable, hacia la malformación sinuosa del episodio narrado, hacia el planteamiento necesario de una pintura como alusión a los números imaginarios, como insinuación del sueño de toda la humanidad. La fragmentación de la imagen, y su recreación en su segundo plano de significación a través de la reconstrucción ficticia píxel a píxel de la imagen real, hace que la representación momentánea descanse en un estadio mucho más mundano por cercano y natural, y mucho más humano por lo inaprensible de su esencia.
Bedtime Stories es un proyecto visual que pulveriza la noción del tiempo tradicional y que reivindica, hoy más que nunca, las miradas quebrantadas y erosionadas de la naturaleza humana. El sueño, acaso el mayor consuelo del ser humano por saberse vivo (La vida es sueño), ocurre en un escenario de constante transición y movimiento que, por sobre todas las cosas, ocupa un entramado expresivo que no se remite a un solo eje de revelaciones. En la obra de Regard hay voces (acaso las de la conciencia) e imágenes estáticas y en movimiento; también defiende el mayor acto de destreza ideado por el hombre para combatir el embate del olvido: la preeminencia de la palabra escrita.
CARLOS ANTONIO DE LA SIERRA
