Exposición Individualdic 2007 - feb 2008· Por Manuel Álvarez Lezama

Cacheila Soto

Petrus Gallery y Blackbox Foundation

Si Myrna Báez y Zilia Sánchez ayudaron a definir un feminismo inteligente en la plástica puertorriqueña desde los años 70, si Marta Pérez Morales, Maria de Mater O’Neill, Rosa Irigoyen, Maria Antonia Ordóñez y Anaida Hernández lo continuaron desde los 80, si Naida Collazo Llorenz , Ada Bobonis y Annex Burgos le dieron nuevos giros en los 90, la joven pintora/fotógrafa Cacheila Soto le ha dado un impulso provocador y valiente a la representación estética y ética en el arte de las realidades de la mujer en esta isla tan conservadora.

Desde hace un poco mas de cinco años Cacheila viene desarrollando un discurso feminista muy efectivo — ya que no solo es de una calidad técnica excepcional sino atrevido y controvertible dentro de los cánones establecidos en las presentes corrientes post-feministas.

Exposición Individual: Cacheila Soto — imagen 1
Cacheila Soto. Perder el juicio, 2007. Acrílico y esmalte sobre lienzo. 50,8 x 50,78 cm. (20 x 20 pulgadas).

Aunque en la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico (de donde se gradúa en el 2003) Cacheila se dedicó mayormente a la fotografía, la prestigiosa beca de los Amigos de la Escuela de Artes Plásticas de PR que la llevó a visitar ARCO y los más importantes museos de Madrid, y al Guggenheim en Bilbao en el 2002 le abrió múltiples horizontes. A su regreso a Puerto Rico a pintar una serie de retratos (y algunos autorretratos) de mujeres de corte POP – retratos en los que usaba muy pocos colores brillantes y donde la influencia de artistas como Warhol, Lichtenstein, Katz, Hockney (y otros) era obvia pero que claramente demostraban que estábamos no sólo ante una artista con talentos en el campo del retrato (y la figuración en general) sino ante una artista que mientras se estaba descubriendo a sí misma tenía grandes posibilidades de construir un discurso visual original, poderoso y consecuente que la distinguiera de los demás miembros de una generación – los Global-Islados — que ha producido artistas tan interesantes como Michael Linares, Radames Figueroa, MERO, ISMO, Sofía Maldonado, Obdulio Pena Forty, Sebastián Vallejo, entre otros.

Después de varias exposiciones sumamente exitosas (desde el punto de vista de la crítica y el comercial) en la Galería La Pintadera – donde Cacheila se establece como una nueva voz, refrescante y «distinta» – la artista organiza la exposición que le va a asegurar un puesto de honor en las artes visuales puertorriqueñas: su tributo/celebración a Marilyn Monroe, donde no solo logra capturar la belleza y la sensualidad de ese icono del siglo XX sino que nos revela su enigma, sus profundidades, su soledad, su dolor.

En septiembre del 2007, después de tomarse unos meses de reflexión y auto-evaluación, Cacheila presenta en Blackbox Foundation una poderosa y, si, controvertible exposición titulada La Carnada, en la que con enorme profesionalismo, sensibilidad, inteligencia y generosidad nos revela el mundo de las "strippers" que bailan por dinero en los miles y miles de "strip clubs" de todo el planeta – mujeres que, según la artista, “son poco entendidas desde el punto de vista personal/existencial y artístico”.

En La Carnada, Cacheila se atreve "a retratarlo todo": la desnudez, la acción/ritmo, la seducción y los sentimientos de estas bailarinas cuando están haciendo sus eróticos bailes en/con los famosos tubos. Estas composiciones no solo son altamente provocadoras –ya que emanan un erotismo básico muy poderoso – sino que participó enigmáticamente contienen una espiritualidad asombrosa, invitando al público que las ve a querer entrar/comprender ese mundo.

Las últimas exposiciones colectivas donde Cacheila ha participado recientemente, Bastardos y POP-07 en la Galería Petrus revelan claramente que la artista está pintando desde unas nuevas libertades existenciales y sexuales. Ahora "las mujeres de Cacheila" no solo bailan en los "strip clubs" sino que las vemos disfrutando plenamente de sus cuerpos y acercándose a otros cuerpos femeninos.

Como vemos, tal parece que para Cacheila Soto no hay límites en su proyecto de aproximarse lo más posible a las esencias del sexo femenino, sus cuerpos, sus mentes/emociones, sus luchas, sus caídas, sus sueños. 

MANUEL ÁLVAREZ LEZAMA

Cacheila Soto, por Manuel Álvarez Lezama | artnexus