Artistas de la Plata

César Ambrossini. Pintura, 1961. Óleo sobre tela. 110 x 100 cm. (43 1/4 x 39 1/4 pulgadas).

Colectivadic 2007 - feb 2008· Por Nelly Perazzo

Artistas de la Plata

En el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires se acaba de realizar una muestra sobre artistas de La Plata durante las décadas del 60 y del 70. Está sustentada por una elaborada investigación que se hace explícita a través de los textos y en las características mismas de la exposición, en la cual la documentación apoya las obras del considerable número de artistas que, en distintas formas, se hicieron presentes en ese momento, haciendo de esta ciudad, capital de la provincia de Buenos Aires, un lugar destacado para el arte argentino del período.

En un interesante artículo que hiciera Edgardo Vigo, uno de los artistas plásticos platenses de fuerte protagonismo, subrayó la importancia que tuvieron en años anteriores las exposiciones del maestro Pettoruti, en el Museo de Bellas Artes de La Plata; la muestra de la Asociación Arte Concreto Invención (Maldonado, Hlito, Prati, Iommi), en el Centro de Ingeniería de la Provincia de Buenos Aires; la de Miguel Ocampo en la Alianza Francesa y la de la Asociación Arte Nuevo1. No puede dejarse de lado la labor docente notable realizada por los críticos Jorge Romero Brest y Héctor Cartier y Alfredo Kleinert, en la Facultad de Arquitectura.

Estos son algunos de los antecedentes que podrían rastrearse de la singular actuación que tuvieron los artistas platenses en las décadas del 60 y 70, referidos, no sólo a los niveles de calidad y novedad sino también a la creación de nuevos espacios de circulación, a la relación interdisciplinaria, a la apertura hacia prácticas de carácter efímero o revulsivo, a hacer del campo artístico un continuo ejercicio de libertad.

Colectiva: Artistas de la Plata — imagen 1
Edgardo Antonio Vigo. Señalamiento I. Manojo de semáforos, octubre de 1968. Vista del semáforo ubicado en la intersección de las avenidas 1 y 60, La Plata, 1968. Fotografía Archivo Centro de Arte Experimental Vigo.

La exposición estaba distribuida en tres salas, que resultaban insuficientes para la cantidad y variedad de artistas y problemáticas presentadas. En la primera de ellas figuraban los vinculados a la práctica informal y los decididamente geométricos.

En el primer grupo estaban los integrantes del Grupo Informalista SI, que se había presentado por primera vez en noviembre de 1960 en el Centro de Periodistas de La Plata, con el auspicio del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Era un nucleamiento de jóvenes cuya voluntad era romper con el arte tradicional y encontraron en el gesto, la mancha y el énfasis en la materia del informalismo, una vía para suscitar una nueva comunicación con el público. Se exhiben obras de algunos de los participantes que fueron aumentando con el tiempo. Entre ellos estaban C. Pacheco, A. Puente, D. Sirabo, M. Stafforini, C. Paternosto, H. Soubielle, A. Trotta, N. Blanco.

La acción del grupo se completó con una muestra más amplia en la Dirección Provincial de Cultura de La Plata, y otra en la ciudad de Lima, en 1962, y una en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Ya en esta ocasión comenzó a percibirse un cambio importante que los alejaba del Informalismo.

Está situación nos revela ya la cantidad de desplazamientos, cruces y variaciones que la exposición que comentamos registra como testimonio de las búsquedas de estos artistas.

Es así que se orientaron hacia formas geométricas en el espacio, Sirabo, Sitro, Ambrosini y Trotta.

De Sirabo se exhiben bocetos y maquetas para estructuras espaciales; de Sitro, una escultura (1970/71) en metal pintado y de Antonio Trotta la maqueta para El ángulo caído (1967) realizada en madera pintada.

Fueron artistas que tuvieron vasta presencia en el Premio Braque en varias oportunidades durante la primera mitad de la década del 60. Cristina Rossi, autora de uno de las minuciosas investigaciones que acompañan la muestra, menciona que Sirabo presentó en años sucesivos: construcciones móviles que giraban sobre su propio eje generando esferas virtuales en su interior; estructuras especulares y una construcción espacial realizada en aluminio con tres movimientos repetidos en espejo. Hugo Soubielle obtuvo la beca otorgada en 1968.

Colectiva: Artistas de la Plata — imagen 2
Raúl Mazzoni. Escultura con alambre, 1961-62. Alambre. 46 x 68 x 48 cm. (18 x 26 3/4 x 18 4/5 pulgadas).

De ese grupo, Alejandro Puente y César Paternosto despuntaron en ese momento la relevancia internacional que alcanzarían sus trabajos. Ambos fueron invitados a participar del Premio instituido por el Instituto Di Tella, y además recibieron, Paternosto, el Premio de Industrias Kaiser, y Puente, la beca Guggenheim.

Ambos, de quienes se exhibe, entre otros, óleos pertenecientes al Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, realizaron en 1964, en la Galería Lirolay, una muestra llamada Nueva Geometría, que fuera presentada por el crítico Aldo Pellegrini exaltando su carácter de geometría lírica o sensible.

De César López Osornio se exhiben sus famosos Cubos de 1962. López Osornio, desde entonces hasta la actualidad, se ubicó en las corrientes constructivas en las cuales el rigor y la precisión no impidieron el despliegue de su fantasía. Tiene un profundo conocimiento del color, búsqueda que profundizará durante su permanencia becado en Japón.

De Luis Tomasello, otro artista platense de prestigio internacional que reside en París desde hace muchos años, se exhiben una Pintura concreta de 1955 y una Pintura cinética, esmalte sobre madera de 1967, ambas pertenecientes al Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano de La Plata (MACLA).

Raúl Masón es un artista que se ha destacado siempre por sus investigaciones en torno a la espacialidad del plano, haciéndolo jugar con el espacio real a través de torsiones, recortes o alabeos. Expone una escultura de alambre de 1961-62, un Rombo óptico, acrílico sobre tela, entre otras.

De esta línea geométrica se completa la muestra con obras de Carlos Pacheco y otras de Jorge Pereira.

Colectiva: Artistas de la Plata — imagen 3
Jorge Pereira. Pintura concreta, 1961. Óleo sobre tela. 146 x 146 cm. (57 2/5 x 57 2/5 pulgadas).

De Hugo de Marziani se exhiben dos grabados de 1958, una pintura sobre metal de 1962 y dos interesantes bocetos sobre papel de situaciones espaciales y experiencias óptico-cinéticas en las cuales aparecen algunas claves de su labor posterior: el pensamiento riguroso, la investigación sobre los datos de la percepción y su dinámica. Su ubicación dentro de un cierto realismo a partir de los años 70, no excluyó nunca su temprano interés por la abstracción y la línea constructiva, de las que estas obras dan testimonio.

Hay que señalar que esta exposición destaca la importancia que tuvo en las investigaciones de la época el uso de la fotografía.

Se exhiben fotogramas de Puppo y Pereira y fotografías de Romero, entre otras, los dos últimos integrantes del grupo CEV, los cuales se unieron a un más vasto movimiento que tuvo manifestaciones en la Galería Lirolay y en el Centro de Arte y Comunicación de Buenos Aires.

El Centro de Experimentación Visual (CEV) estaba abierto no sólo a la fotografía sino a la investigación de nuevas técnicas y a las posibilidades de transformación de la imagen2. En 1970, el CEV realizó la muestra Sistemas. En el catálogo se hablaba de la idea de “sistema generador de reglas elegidas para asegurar la interacción entre las partes, de incorporar los aportes de otras disciplinas, e integrar su producción a la vida social”.

En otras de las salas se exhibían obras y documentación de un artista platense de gran originalidad Edgardo Vigo, que corroboran aquello que escribiera Carlos Basualdo en ocasión de la XXII Bienal de San Pablo en 1994:

"No hay un solo Vigo sino varios: el xilógrafo, el objetualista, el artista conceptual, el autor de performances, el poeta concreto, el cineasta, el editor, el organizador de exposiciones, el artista poético, superpuestos, alternándose unos con otros".

Fernando Davis, el investigador que analiza la obra de Vigo, señala su expresa voluntad de incomodar el orden y desarreglar la cotidiana adecuación a prácticas y normas instituidas.

Colectiva: Artistas de la Plata — imagen 4
Juan Carlos Romero. M (mundo), 1968. Esténcil sobre papel. 51 x 51 cm. (20 x 20 pulgadas).

Vigo fue director de la revista Diagonal 0, publicada en La Plata desde 1962 hasta 1968, de la cual se exhiben ejemplos muy ilustrativos de trabajo xilográfico, del rol innovador que tuvo y de su propuesta de difundir la Novísima Poesía platense de carácter experimental.

El carácter convocante y generador de la revista se manifestó a través de la creación de una editorial y de la agrupación de poetas del Movimiento Diagonal Cero.

Su acción no se limitó a la ciudad de La Plata ya que expusieron en París y en Buenos Aires, en el Instituto Di Tella, en 1969, en la Exposición Internacional de Novísima Poesía, que reunió a poetas visuales y sonoros de quince países.

Se mostraron también cartulinas impresas y troqueladas, a veces con hilos y sellos que configuraron la revista como un receptáculo de hojas sueltas, sin orden premeditado, una estructura móvil y tridimensional, una revista-objeto, que buscaba la colaboración del espectador.

Vigo intentó siempre que los espectadores participaran, interviniendo en su obra, para liberar sentidos posibles.

Fue creador de objetos desconcertantes destinados a reaccionar frente “a un arte lleno de belleza aburguesada”. Como señala Davis, "en su apuesta descriptiva, 'los proyectos a realizar' fracturan la estabilidad de los roles tradicionalmente asignados al artista y al público en la experiencia estética".

Algunos de estos objetos disparatados famosos son: El ciclista oprimido (1975); El tapón del Río de la Plata (1973). En la muestra había fotografías de Urna con cabezales intercambiables: cabezal erótico, cabezal místico-religioso, cabezal electoral y cabezal in-urna. También de Manojo de semáforos, una acción llevada a cabo en la intersección de las avenidas 1 y 60 de La Plata en 1968.

Este último inicia la serie de los Señalamientos, destinados a desenfocar la percepción de los objetos cotidianos y llevarnos a reflexionar y extraer de nuestro contexto contenidos poéticos e inesperados.

Colectiva: Artistas de la Plata — imagen 5
Luis Tomasello. Pintura cinética No. 4, 1957. Esmalte sobre madera. 58 x 58 cm. (22 4/5 x 22 4/5 pulgadas).

El carácter marcadamente lúdico de las primeras obras de Vigo fue reemplazado por un compromiso político que lo afectó personalmente de manera brutal. A ese momento 1971-75 pertenece la publicación de la revista Hexágono de la cual se exhibieron hojas sueltas de formatos diversos. Figuraban en la exposición otros testimonios de su compromiso político, como Paseo visual a la Plaza Rubén Darío, acción perteneciente al Centro de Arte y Comunicación, Centro que también realizó Arte en cambio, marco dentro del cual se exhibió Latinoamericano culto, versión europea, 1974. Vigo propuso también el arte correo, como comunicación a distancia que representaba un espacio de circulación renovado y no mercantilizado.

Un lugar importante dentro de la muestra lo ocuparon las obras de Juan Carlos Romero desde Espacios virtuales de 1960 y xilografías de los primeros años de la década del 60, en los cuales cuestionaba los límites de los soportes tradicionales y realizaba investigaciones óptico-cinéticas, hasta Violencia o De la realidad nacional (al compañero Mújica asesinado el 11-5-74), en homenaje al sacerdote tercermundista muerto por la Triple A durante el gobierno de Isabel Perón.

En el tercer ámbito de la muestra que comentamos se exhibieron testimonios acerca del III Festival de las Artes de Tandil y el Coloquio de Crítica de Arte realizado en septiembre de 1970.

El material exhibido se refería específicamente a Excursión, Compañía de excursiones S.R.L., atendida por sus propios dueños, una acción llevada a cabo por Luis Pazos, Héctor Puppo y Jorge de Luján Gutiérrez.

La documentación se refería a una excursión en la cual los críticos participantes fueron llevados en un ómnibus, donde sonaba música beat, se les entregaba un boleto capicúa, los acompañaba un clown y un fotógrafo registraba los hechos.

Les fueron entregados también volantes sobre arte de consumo y arte y vida y bolsas de papel —que también eran entregadas en la muestra— con una manzana en su interior y un cartel: "vivir es aceptar todas las tentaciones".

Al llegar a un lugar descampado, varias acciones tuvieron lugar, que debieron ser completadas por los críticos. Poco después de retomar la marcha les era entregado un diario cuyos titulares señalaban: "El arte no es una teoría es un acto de libertad".

Fue divertido que estos activos artistas de La Plata que buscaban nuevas conexiones entre el arte y la vida cotidiana pusieran como cierre de la muestra el mural tipo cartelón de feria que representaba un equipo de fútbol, cuyas cabezas eran las de los críticos asistentes al coloquio, quienes estuvieron bien acertados al adjudicar el Primer Premio de Experiencias Visuales al entonces artista emergente Víctor Grippo.

Estos eventos lúdicos tuvieron lugar como culminación de acciones anteriores de Pazos, Puppo y De Luján Gutiérrez quienes posteriormente integraron el grupo Escombros.

Fue una operatoria múltiple que puso en acto los temas que se discutían teórica y estéticamente, según afirma la licenciada María de los Ángeles de Rueda, autora de otro de los ensayos que acompañan la exposición.

Es de lamentar que no se haya dispuesto de un espacio mayor que hubiera permitido un despliegue museológico más adecuado a la importancia alcanzada en esos años por el arte platense.

NOTAS

1. En 1959. En la Dirección de Artes Plásticas de la Provincia.

2. Otros integrantes eran Mario Casas, Raúl Mazzoni y Rollié.

NELLY PERAZZO

Artistas de la Plata, por Nelly Perazzo | artnexus