Exposición Individualsept 2007 - nov 2007· Por Dermis Pérez León

Mario Navarro

Museo de la Solidaridad Salvador Allende

La paradoja de algunas revoluciones y procesos socialistas durante el siglo XX fue el de invertir en la ciencia con un profundo sentido optimista y utópico. En pos de la liberación de un hombre supeditado al desarrollo, se pensaba que el avance técnico posibilitaría un mayor intercambio de la información y traspaso tecnológico. Pero, limitada por los procesos históricos y la realidad, esta visión devino en un fracaso de la utopía. Y esta paradoja es central para comprender la exposición Red Diamond de Mario Navarro (1970), en el contexto del Museo de la Solidaridad Salvador Allende.

Curada por Natalia Arcos, la instalación consistía en tres obras que podían funcionar de manera independiente, pero complementadas entre sí, ofrecían una visión de conjunto compleja sobre el tema central: un proyecto irrealizable durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende en Chile. El proyecto, conocido como CYBERSYN (sinergia cibernética) o SYNCO (sistema de información y control), aludía al fracaso de la implementación tecnológica de un sistema de comunicaciones de poder centralizado, para la captura de información y gestión, desarrollado por ingenieros y diseñadores chilenos bajo la dirección del científico inglés Stafford Beer. Navarro presenta, desde la estrategia del lenguaje visual, tres dimensiones del problema: un video, el dibujo o Logotipo y una maqueta de la sala central de control y procesamiento de datos. Este último objeto, escogido para la última Bienal de São Paulo (2006), fue realizado en su primera versión para la Bienal de Liverpool, y consistía en una sala circular de nueve sillas futuristas, diseñadas por un grupo de personas con daño cerebral y problemas de la memoria. La paradoja de esa singular colaboración fue crear un sistema interactivo que trabajara con la recopilación de datos con individuos inhabilitados o afectados por este problema; es decir, un sistema disfuncional desde la disfuncionalidad misma de la memoria humana.

Exposición Individual: Mario Navarro — imagen 1
Mario Navarro. Logotipo, 2007. Dibujo sobre madera con aplicación de pintura epóxica de color rojo. 154 x 154 cm. (60 1/2 x 60 1/2 pulgadas).

Durante su estadía en Inglaterra, tuvo acceso a los planos originales encontrados en una biblioteca de Birmingham, que fueron utilizados para la construcción del prototipo exhibido en la Bienal de São Paulo y en Santiago. Red Diamond desarrolla la misma estrategia de colaboración, sólo que esta vez el modelo de SYNCO es realizado por el artista chileno Leonardo Parto. Un recinto de color rojo de forma octogonal albergaba en su interior la maqueta del prototipo, a la cual el público podía observar desde pequeñas ventanas practicadas en la figura geométrica de 250 x 200 x 200 cm. Hecha en un modelo a escala empleando materiales precarios, pero con extraordinario detalle, el recinto, compuesto de nueve sillas con sus paneles de control en su brazo y monitores con pantallas de dibujos y gráficos, simulaba el diseño y arquitectura de lo que posiblemente podría haber sido un espacio CYBER. Parecido más a un set de película futurista de bajo presupuesto, la maqueta giraba constantemente por la acción de un motor colocado, creando en el observador una dimensión dinámica y paranoica de la CYBERSYN. Colgadas a los lados del octógono, unas fichas de metal contenían la información sobre el proyecto y los objetos que lo conformaban, incluida una carta de Salvador Allende al científico inglés.

El video Los sueños de Stafford Beer que acompañaba al objeto relataba la experiencia del científico como un documental dentro del ambiente de un hotel y la estética de cine de los 70 de espionaje. El personaje hablaba en off en inglés sobre el proyecto y su experiencia en Chile y contextualizaba la situación en un período de la historia como suceso real, al mismo tiempo que ofrecía credibilidad a la existencia del prototipo creado por Navarro. El científico jugaba a diseñar el set de la sala con elementos referenciales que descubríamos en la instalación surgiendo así el logotipo inventado por el artista. La memoria colectiva de un suceso histórico, por sus fallas y lagunas dejadas en los datos, posibilitaba que el carácter ficticio de la puesta en escena por Navarro pudiera llegar a suplantar la historia misma, en cuanto el relato del científico fue realmente parte de una conferencia registrada.

El logotipo, un “dibujo” sobre madera con aplicación de pintura epóxica de color rojo (154 x 154 cm), formaba un eje circular del que salían nueve círculos en un movimiento detenido y “chorreado” de pigmentos. Con el logotipo, Navarro creaba un símbolo que conectaba dos situaciones del proyecto moderno: el gesto vanguardista de la obra de arte autorreferencial en la forma abstracta, y la posibilidad de su aplicación tecnológica al proyecto científico avanzado de Allende.

Dentro de la racionalidad y coherencia de esta visión, la obra de Navarro revisa, desde el plano de la utopía del arte como proyecto moderno, el entendimiento de una ideología que también apuntaba a otra utopía, en la cual el hombre encuentra una explicación a su propia dimensión dentro de la historia colectiva en el gesto personal. Una fusión del proyecto tecnológico referido a la recopilación y transmisión de información y la incapacidad de su puesta en práctica por su disfuncionalidad; como la incapacidad misma del proyecto moderno de la vanguardia histórica en el arte dentro del contexto de un Museo ideado de Allende, formado con obras donadas de artistas de la vanguardia histórica.

DERMIS PÉREZ

Mario Navarro, por Dermis Pérez León | artnexus