Exposición Individualsept 2007 - nov 2007· Por Natalia Gutiérrez

María Elvira Escallón

Museo de Desarrollo Urbano de Bogotá

Recientemente he oído opiniones encontradas acerca del arte como documento. Los que están a favor consideran que el documento artístico se ocupa de temas que a los medios de comunicación y al estado no les interesan. Los que están en contra consideran que el arte no es un reflejo de la realidad uno a uno y que por esta razón al documento en arte le hace falta que los “hechos” se reflejen en un espejo más ambiguo y subjetivo. Yo no sé qué pensar de manera definitiva sobre el arte como documento. Lo que sí sé es que esta exposición me permitió plantearme el tema con más detenimiento y concluir que este trabajo de María Elvira Escallón pasó de ser el documento “objetivo” de un fotógrafo detrás de la cámara, a un documento ficción donde la artista opina y por eso mismo involucra el desasosiego del espectador.

En estado de coma es un proyecto en el que María Elvira Escallón lleva trabajando desde 2005. Fue merecedor de una Beca Nacional de Creación del Ministerio de Cultura en el año 2005, se presentó en el Salón Nacional del mismo año y fue motivo de un nuevo reconocimiento, el premio La Ciudad, Patrimonio de Todos que otorgó la Alcaldía en 2006. Así, un proyecto de arte se exhibe por primera vez en el Museo de Bogotá, un museo que es “propiedad intelectual” de los arquitectos. Cito todos estos premios porque siento que En estado de coma les interesa a muchos otros fuera de la comunidad artística. Es un trabajo que reivindica el hecho de que el arte tiene muchas cosas que decir sobre el problema del patrimonio, teniendo en cuenta no sólo la suerte de una edificación sino el testimonio de los directos afectados que la han mantenido en pie. El proyecto devela un hospital, el San Juan de Dios en Bogotá, con toda su carga arquitectónica, urbana, histórica y social, que hoy se encuentra en el limbo.

Exposición Individual: María Elvira Escallón — imagen 1
María Elvira Escallón. Dos sombras una mediana, de la serie En estado de coma, 2005-2007. Fotografía - instalación.

El proyecto comenzó con un mensaje anónimo que le dejaron a la artista en el libro de visitas de su anterior exposición. La nota decía: “Visite el San Juan de Dios, que se está muriendo”.

Como una buena secretaria (y me acuerdo aquí de Coetzee cuando dice que hay ciertos temas que lo convocan y él los sigue como buen secretario), María Elvira Escallón llegó al hospital en pleno centro de Bogotá. Encontró un hospital de 9 pisos, construido en 1955 por una de las firmas de arquitectura más importantes del país. En la primera versión de esta obra, las fotografías eran impresionantes: salas modernas, espaciosas, con ventanas generosas que se abren a la luz de Bogotá, con camas solitarias y equipos especializados desolados. Detrás de la serie de postales que la artista realizó se podía leer una lista con todos los servicios detenidos de un hospital que alcanzó a atender 100 pacientes diarios en urgencias, un hospital universitario y centro de investigación con 540 camas.

El “abandono” que la artista encontró resultó impecablemente limpio debido a la intervención de 20 empleados, en su mayoría enfermeras que después del cierre del hospital en 2005 siguen hasta hoy limpiándolo por turnos, sin que les paguen su sueldo. Ellas son el mismo equipo de mujeres que hablan desde los videos testimoniales y nos cuentan que lograron que el Congreso convirtiera al edificio en Patrimonio Nacional, para que así el Estado no pudiera quitarle al hospital los últimos terrenos que le quedaban en nombre de una “nueva” renovación urbana. Los videos dan cuenta de la historia del cambio de un hospital público a uno privado y del saqueo de sus bienes por parte del Estado.

En esta nueva exposición del proyecto, las fotografías “objetivas” de la primera versión, ahora son intervenidas para insistir en que se está hablando de un espacio que podría ayudar a muchos a reducir su dolor y a sobrevivir. En las fotografías, las camas se cortan por la mitad y se convierten en camas inútiles. Les sigue una serie de fotomontajes de sábanas manchadas y rotas por el abandono. Al final hay una serie de fotografías de catres de hospital donde crece la hierba. Es increíble, pero pienso que esta ficción documental hizo que mi mirada sobre el proyecto cambiara. Si en la primera versión el problema me parecía preocupante pero no tenía nada que ver conmigo, en esta nueva serie de fotografías hice más asociaciones con un Estado para el cual la enfermedad es una “carga presupuestal”, y también con un sistema donde las instituciones públicas —como las universidades, por qué no—, con la sombra de la eficiencia y la privatización, se convierten en espacios donde simplemente crece la hierba. En estado de coma habla de un hospital detenido durante 2.070 días, opina sobre la ruina producida por la intervención del Estado y propone una cama donde crece la hierba como motivo para centrar la discusión pública en las necesidades humanas. 

NATALIA GUTIÉRREZ

María Elvira Escallón, por Natalia Gutiérrez | artnexus