El pasado 20 de abril falleció en Caracas, a la edad de 52 años, el historiador y crítico de arte venezolano Juan Carlos Palenzuela. Se formó como historiador en la Universidad Central de Venezuela y obtuvo un Doctorado en historia del arte en la Sorbona, París. Si bien se desempeñó como agregado cultural de su país en Francia entre 1994 y 1996, lo esencial de su labor fue la de escritor independiente, que ejerció con pasión y entrega hasta el último momento. Está actualmente en imprenta su última obra, Armando Reverón. La mirada lúcida, en la cual, luego de una profunda investigación y revisión de documentos, aporta nuevas luces esenciales para una lectura actualizada del maestro venezolano.
Su contribución al estudio del arte venezolano abarca cientos de artículos de prensa, principalmente en los diarios El Nacional y El Universal, así como una quincena de libros. Entre ellos destacan: Arte en Venezuela 1838-1958, Arte en Venezuela 1959-1979, La fotografía en Venezuela 1960-2000 y Escultura en Venezuela 1960-2002. Últimamente estaba trabajando en el tercer tomo de Arte en Venezuela acerca de los años 1980-2006. Fue colaborador de la revista ArtNexus / Arte en Colombia desde la década de 1980.
Como historiador del arte venezolano, Palenzuela se destaca por su gran rigor académico, que lo llevó a revisar todos los datos e informaciones en que fundamentó su discurso. También es muy notable la amplitud de su visión: tomó en cuenta no sólo la producción de los artistas, sino también el contexto histórico, la historia de las instituciones culturales, de las galerías, de la crítica, e inclusive del mercado del arte. Restableció jerarquías demasiado complacientes y supo aliar a la exactitud del historiador las pasiones del crítico. Fue siempre muy amplio, se abstuvo de apadrinar tendencias, y si a veces fue virulento, retrospectivamente impresiona la precisión de sus juicios.
FEDERICA PALOMERO
ArtNexus No. 58 / Arte En Colombia No. 104
Noviembre de 2005:
...“Colón en el Golfo Triste data de 1898, aunque fue instalada e
inaugurada en 1904 cuando, por cierto, su autor ya había fallecido. Se trata de
un monumento conmemorativo, en mármol y bronce. Sobre una columna de unos
veinte metros de alto estaba, de pie, el almirante Cristóbal Colón con su brazo
extendido al horizonte...
En su momento, el periódico caraqueño El Corresponsal, en septiembre de 1904, destacó que la obra de Rafael de la Cova era "el primer monumento que poseerá el país". Ciertamente, fue el primer monumento levantado en el espacio público caraqueño...
La obra de Rafael de la Cova fue salvajemente arruinada a plena luz del día y ante las cámaras de televisión. Una pequeña horda de chavistas decidió que el marinero Cristóbal Colón era un agente del Imperio español y, por tanto, debía decapitársele. De allí que tiraran al piso su figura. Además, se pretendía reivindicar los derechos indígenas. Minoría indígena, en Venezuela, que ahora deambula por las calles pidiendo limosna y pasa las noches en el Parque Los Caobos. Hasta el presente, ninguna autoridad revolucionaria ha hecho nada por esos infelices”...
JUAN CARLOS PALENZUELA

