Revés del infortunio:

Gustav Klimt. Casas en Unterach sobre el Attersee, 1916. 110 x 110 cm. (43 1/4 x 43 1/4 pulgadas). *

Otrosabr 2007 - jun 2007· Por Alberto Barral

Revés del infortunio:

Restitución y el mercado de arte

La subasta de arte impresionista y moderno realizada por Christie’s en Nueva York esta temporada logró un récord mundial de US$491 millones y echó abajo el récord mundial de cualquier subasta en la historia1. Superó en más de US$200 millones a cualquier otra subasta anterior. Este éxito sin precedentes se basó, en gran parte, en un grupo de pinturas que había sido devuelto a los herederos de los propietarios legales de cuatro pinturas de Gustav Klimt. Estas pinturas, que habían pertenecido a la familia de Adele Bloch-Bauer, les habían sido confiscadas en 1938, después de que Austria fue anexada a Alemania.

Adele Bloch-Bauer II, un retrato de 1912, se vendió por US$87.9 millones, muy por encima del estimado de US$40.000.000/60.000.000. Esta pintura era mucho menos importante que la dorada obra maestra Portrait of Adele Bloch-Bauer I, que el dueño del museo de arte alemán y austriaco Neue Galerie, de Nueva York, el señor Ronald Lauder, les había comprado directamente a los herederos por la extraordinaria suma de US$135.000 .000, convirtiéndola en la pintura más costosa del mundo, muy por encima del récord anterior ostentado por el temprano Picasso Boy with a Pipe, vendido en Sotheby’s en mayo de 2004 por US$104. 168.000.

Otros: Revés del infortunio: — imagen 1
Gustav Klimt. Retrato de Adele Bloch-Bauer II, 1912. Óleo sobre lienzo. 190 x 120 cm. (74 3/4 x 47 1/4 pulgadas). *

Esta enorme cifra para un pintor que tenía un récord anterior en subasta de US$29,1 millones fue en verdad sorprendente, pero el mercado cambiante del arte, que ha atraído a nuevos compradores de economías crecientes del Este y de Rusia, y la demanda cada vez mayor de expresionismo alemán y austriaco han alimentado un cambio en la escala de precios2. Los otros tres Klimts, todos paisajes, también sobrepasaron sus estimados. Birch Forest (1903), una de las pocas escenas silvestres del artista, que representa una escena otoñal de hojas caídas, se vendió en US$40,3 millones, muy por encima de su estimado alto de US$30 millones. Houses at Unterach on the Attersee (1916), una vista de un pueblo turístico en la campiña austriaca, avaluada entre US$18 y US$25 millones, se vendió por US$31 millones, y Apple Tree I (1912), un lienzo ricamente coloreado, superó su estimado de US$15/25 millones al venderse en US$33 millones.

En la subasta había otra obra importante que también hizo parte de una situación de restitución, un Karl Kirchner titulado Berlin Street Scene, que había estado en el museo Brücke de la misma ciudad y a principios de 2006 había sido devuelto a los herederos de sus antiguos dueños, Alfred y Tekla Hess3. Este colorido lienzo de una multitud en una calle de Berlín, en donde una agresiva prostituta vestida de rojo fuerte se halla a la izquierda, en contraste con la multitud de hombres con abrigo azul que la rodea, tenía un estimado de US$18/25 millones. La señora Luxembourg, una marchante privada de Nueva York, pujó en nombre del Neue Galerie Museum, y al final pagó US$38 millones, que también fue un nuevo récord mundial para el artista.

Menos publicitado, aunque también hizo parte de un acto de devolución, fue un Picasso, Still Life, de 1906. Después de haber estado en la colección de una familia estadounidense durante generaciones, la pintura fue a subasta como resultado de un acuerdo entre el dueño, Duncan V. Phillips, nieto del legendario coleccionista Duncan C. Phillips, fundador de la Phillips Collection de Washington, D. C., y los herederos de su dueño antes de la Segunda Guerra Mundial, Ernst Schlesinger, un coleccionista de Hamburgo.

Otros: Revés del infortunio: — imagen 2
Gustav Klimt. Árbol de manzanas I, 1912. Óleo sobre lienzo. 109 x 110 cm. (43 x 43 1/4 pulgadas). *

Cuando la familia Phillips descubrió hace poco que la pintura había pertenecido originalmente a la colección de Ernst Schlesinger, quien había sido eliminado durante los años de la guerra, los dueños actuales decidieron que no querían disfrutar de su arte a expensas del sufrimiento de otra familia y pusieron en venta el cuadro, pero acordaron que lo recaudado sería dividido por igual entre las dos familias, con lo cual se haría justicia a su procedencia original.

Tanto Christie’s como Sotheby’s examinan ahora con detenimiento el origen de toda propiedad que reciben para ser vendida en subasta por cuanto quieren estar seguras de que los temas relacionados con restituciones sean tratados en forma adecuada.

Christie’s, en particular, ha estado al frente de las ventas de bienes restituidos. En 1995 llevó a cabo una subasta en el Museum of Applied Arts (MAK) de Viena, con la cual desocupó las bodegas del monasterio de Mauerbach, de Austria. Estos 1.045 lotes, que abarcaban más de 8.000 ítems de obras de arte robadas que no habían sido reclamadas y que los nazis habían almacenado en las minas de sal de Altsee, fueron vendidos a beneficio de la Federación de Comunidades Judías de Austria, mientras que una pequeña parte fue para las asociaciones austriacas de víctimas del nazismo4.

En 1999, Christie’s de Londres también realizó una subasta de bienes devueltos a la rama vienesa de la familia Rothschild, representada por Ralph Lerner, un prestigioso abogado neoyorquino que es una autoridad internacional en materia de leyes de arte.

La familia Rothschild es conocida en todo el mundo por sus colecciones de arte, y esta subasta, que totalizó casi US$90 millones, fue una de las más exitosas en la historia de las subastas en Europa. Las obras de arte habían pertenecido originalmente a Albert y Nathaniel von Rothschild pero fueron confiscadas por los nazis durante la ocupación de Austria.

Otros: Revés del infortunio: — imagen 3
Gustav Klimt. Bosque de abedules, 1903. Óleo sobre lienzo. 110 x 110 cm. (43 1/4 x 43 1/4 pulgadas). *

No cabe duda de que el proceso de restitución ha sido una de las fuerzas más importantes del mercado de arte durante las subastas de arte moderno e impresionista llevadas a cabo recientemente en Nueva York, y sin duda explica la gran participación que Christie’s tiene en la actualidad en ese mercado, incluso si las cosas no siempre se resuelven tan fácilmente, como fue el caso del Picasso del período Azul ofrecido en la subasta de Christie’s la misma noche en que se ofrecieron los Klimts. El dueño actual, sir Andrew Lloyd Webber, había comprado la pintura en una subasta de Sotheby’s hace unos años y estaba ofreciendo la obra, esta vez con la intención de beneficiar su fundación, pero durante la hora 11 se presentó un reclamo sobre ella, y el presidente de Christie’s, Marc Porter, le dio la siguiente explicación a la prensa: “A pesar del fallo favorable de la corte federal que desestimó sus reclamaciones, los abogados del litigante nos han informado que tienen la intención de presentar otra demanda en un tribunal estatal. Una nube de duda ha sido tendida de manera imprudente sobre Retrato de Ángel de Soto por el litigante y sus abogados la misma tarde de esta subasta tan publicitada y programada desde hace tiempo. En consecuencia, nos hemos visto obligados a retirar el Retrato de la subasta de esta noche. Christie’s y nuestro cliente confían en que esta demanda no tendrá mérito, y se reservan el derecho a reclamar por los daños y perjuicios ocasionados a esta pintura, a la organización benéfica que legalmente la posee, y a Christie’s. En especial, lamentamos que las demandas instauradas demoren sin necesidad la venta de la pintura y, en consecuencia, arruinen los propósitos caritativos para los cuales sería vendida por la Fundación”5.

A pesar del lamentable retiro del Picasso, el éxito de la noche estaba más que asegurado con la consignación de los Klimts de los Bloch-Bauer.

La misma noche de la subasta impresionista/moderna, la señora María Altman, vocera de los herederos del legado de Adele Bloch-Bauer, respondió preguntas durante una conferencia de prensa especial que realizó Christie’s antes de la subasta.

La señora Altman, una dama refinada y elegante, entró a la conferencia acompañada de Stephen Lash, presidente de Christie’s para Norteamérica y Suramérica, quien durante varios años ha estado trabajando en forma constante en los proyectos de restitución de esta casa De hecho, fue debido a su amistad con el señor Lash que la señora Altman y su familia decidieron favorecer a Christie’s con la venta de los Klimts restantes6.

Un periodista austriaco fue el primero en hablar, haciéndole una pregunta a la señora Altman, pero preguntándole al mismo tiempo si tendría inconveniente en que él preguntara en alemán y ella contestara también en esta lengua, a lo que ella, gentilmente, accedió. Después de terminado el intercambio, bien entendido por la prensa alemana presente pero que nos dejó a los demás en suspenso, el periodista se ofreció a traducir la pregunta y la respuesta.

Otros: Revés del infortunio: — imagen 4
Ernst Ludwig Kirchner. Berliner Strassenszene (recto); Bäume (verso), 1913-1914. Óleo sobre lienzo. 121 x 95 cm. (47 5/8 x 37 3/8 pulgadas). *

Él quería saber si era cierto el rumor que había estado circulando en Viena ese día con relación a que el director del Belvedere la había llamado para hacerle una enorme oferta para que las pinturas se quedaran en Austria. La señora Altman negó la veracidad del rumor y dijo que el director del Belvedere la había contactado durante las primeras etapas del proceso de devolución de las pinturas a su familia pero que ella lo había remitido al abogado de la familia, quien estaba manejando el asunto, pues ella no es más que un pariente en la familia y no está tomando decisiones por su cuenta. También aclaró más tarde que no había recibido ninguna oferta, directa o indirecta, del L. A. County Museum, donde se exhibieron las pinturas por primera vez, antes de la exposición especial en la Neue, donde por breve tiempo se les unió el Retrato de Adele Bloch-Bauer I, y que el señor Lauder no había hecho oferta alguna por ninguno de los cuadros o por el grupo que quedó después de comprar el retrato.

Por preguntas posteriores se supo que cuando Adele murió, le dejó las pinturas a su esposo, pero habían convenido que cuando él falleciera las dejaría al Museo Belvedere. Sin embargo, esto nunca se cumplió, debido a que las pinturas fueron confiscadas antes de la muerte de Ferdinand Bloch-Bauer, y él tuvo que huir del país, primero para vivir en lo que ahora es República checa, y más tarde, en Suiza, donde falleció poco después de la guerra.

Para entonces, había dejado un nuevo testamento en el que legaba las pinturas como parte de la herencia a su sobrina, Maria Altman, y sus hermanos, y fue este testamento el que incentivó a los descendientes a luchar para que las pinturas le fueran devueltas a la familia.

La restitución hecha a la señora Altman fue un final feliz para una batalla legal. Muchas otras obras siguen sin ser reclamadas; sin embargo, es probable que las familias sigan sin saber que esto es posible. Esperemos que la enorme publicidad dada a la venta de estas pinturas dé como resultado más historias satisfactorias.

Justo cuando las subastas estaban terminando, se anunció por la prensa que Austria devolverá a los herederos de Alma Mahler la obra de Edvard Munch titulada Summer Night on the Beach, una pintura que ella dejó cuando abandonó el país en 1938 y que jamás pudo recuperar7.

No cabe duda de que en Europa el largo y difícil camino hacia la restitución total ya se está despejando. Cualquier persona que tenga la documentación para hacer un reclamo de esta índole debería hacerlo a través de los canales legales apropiados, obtener la opinión experta de abogados peritos en la materia y seguir adelante hacia un revés del infortunio.

NOTAS

1. Carol Vogel, “Subasta de US$491 millones echa por tierra el récord de subastas”, The New York Times, 9 de noviembre de 2006.

2. Eileen Kinsella, “Gold Rush”, Art in America, enero de 2007. P.

111. Ver también Stefan Koldehoff, Open Cases, Closed Doors, Art News, diciembre de 2006, p.138-139

3. Adrian Dannatt, “New York Diary”, The Art Newspaper, enero de 2007

4. Héctor Feliciano: The Mauberbach Case: An Equivocal Sale, Letzte Anderung website, diciembre de 1996.

5. Comunicado de prensa/declaración de Christie’s, 8 de noviembre de 2006.

6. Eileen Kinsella, ibid, p. 112.

7. Charlotte Higgins, “Tras una batalla de 53 años, familia recupera obra maestra que le había sido robada”, The Guardian, 9 de noviembre de 2006.

* Todas las imágenes que ilustran este artículo son Copyright: Christie's Images Ltd., 2006.

ALBERTO BARRAL

Asesor de arte y dealer privado, Nueva York.

Revés del infortunio:, por Alberto Barral | artnexus