Art Basel 2006

Lucio Fontana. Concepto espacial, 1957. Terracota pintada. Diámetro: 36 cm. (14 1/6 pulgadas). Galerie Karsten Greve AG.

Bienalabr 2007 - jun 2007· Por Raúl Zamudio

Art Basel 2006

Miami Beach y más

Art Basel/Miami Beach de 2006 podría ser la representación conocida como la prueba de fuego de las ferias de arte. ¿Por qué? Porqué Art Basel/Miami Beach, que en la actualidad es quizás la más grande convención de este tipo, se convirtió en 2006 en una especie de ejercicio de resistencia, debido a la sobreabundancia de programación distribuida por toda la ciudad anfitriona, que hacía casi imposible verla por completo durante su corta temporada. Lo que sin duda alimentó el vertiginoso ambiente de Art Basel/Miami Beach 2006 fueron las otras ferias que se asociaron con ella, y las galerías que asistieron a éstas: Scope (94 galerías), Pulse (50 galerías), Bridge (67 galerías), NADA (81 galerías), Photo Miami (40 galerías), Aqua (40 galerías), DIVA (18 galerías), POOL (42 artistas), y Fountain (10 galerías más artistas). Por otra parte, exhibir arte en conjunción con el epicentro de las ferias de arte conocido como Art Basel/Miami Beach no es, en teoría, intrínsecamente malo. Aquí cabe una analogía con las bienales, porque de manera simultánea con casi todas ellas se desarrollan los proyectos secundarios extraoficiales que amplían la exposición básica en general. No obstante, en esos casos los proyectos alternativos siempre se comprometen con un contexto y hay una precedencia histórica como la contraexposición.

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Gonzalo Lebrija. Asterión, 2006. Video digital y sonido estéreo en DVD. 4 minutos 11 segundos. Edición of 5. I-20.

En contraste con la bienal y las variadas exposiciones extraoficiales que se llevan a cabo a su alrededor, Art Basel/Miami Beach 2006 y las otras ferias que se organizaron de manera simultánea pudieron, sin darse cuenta, haber parecido un gigantesco y laberíntico mercado de pulgas. Y es este aspecto el que ha motivado que la feria de arte sea vista con una desdeñosa indiferencia. Aunque muchos críticos de arte —y aquí no me refiero a los periodistas— en realidad pasan de lado la feria, debido a lo que ellos perciben como una ausencia de contexto, su noción de descontextualización se basa en suposiciones de que la feria de arte como concepto es contraria al intelecto y, por lo tanto, falta de discurso. El aparente elitismo no es del todo inmerecido, pero es de esperar que la amplia programación que acompañó a Art Basel/Miami Beach 2006, y otras, empiece a disipar cualquier temor acerca de la feria de arte como equivalente al espantoso Mall of America. Porque, en 2006, valía la pena explorar las diversas ferias por múltiples razones, incluidos diseño e instalación, ideología, la especificidad de los medios expuestos, las obras individuales que uno encontraba por casualidad, como si fuesen agujas en un pajar, o, con relación a Art Basel/Miami Beach 2006, debido a la calidad de las obras exhibidas y la posibilidad de no ver nunca piezas importantes que van a parar a colecciones privadas.

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Javier Téllez. La Horla, 2006. Cartulina, signos escritos a mano por gente sin hogar, diapositivas, proyector de diapositivas. Galerie Peter Kilchmann.

Aqua, por ejemplo, se instaló en una forma muy elegante en un hotel de la avenida Collins, cuyas habitaciones se desocuparon; el modo en que las obras estaban exhibidas tenía un efecto algo prístino, independiente de la galería en que se encontraran. Era casi como si hubiera un supervisor cerciorándose de que las galerías cumplieran con ciertos criterios de exhibición. En contraste, y prácticamente unas cuantas puertas más abajo, en otro hotel, estaba Bridge, que se origina en Chicago y que, al igual que otras ferias, está saliendo de gira a otros lugares, incluido Londres. El problema con la presentación de esta recién llegada era la calidad de chucherías ornamentales de las obras instaladas, que daba la sensación de una exposición de M.F.A. (Master of Fine Arts) mal colgada. Otras ferias sobresalieron por razones que no tenían nada que ver con la exposición pero sí con la especificidad del medio, como en el caso de Photo Miami y DIVA, dos certámenes que se centraron en fotografía y video respectivamente. Mientras lo primordial para Bridge al seleccionar las galerías fue el valor de la entrada, que en Miami era superior al de Chicago, las galerías de Photo Miami fueron seleccionadas por una nómina de profesionales internacionales que incluyó a David Liss, director/curador del Museum of Contemporary Canadian Art, de Toronto.

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Richard Jackson. Patos en la habitación de hombres, 2006. Técnica mixta. Galerie Yvon Lambert.

DIVA montó sus galerías en pequeños contenedores ubicados en la playa, y fue una selección algo ecléctica. Pero un expositor de los muchos que cabía destacar en DIVA fue la galería Rubicon, con sede en Dublín. Esta galería, una verdadera joya, presentó un vídeo repetitivo de Martin Healy titulado Génesis 28:12 (2006), en el que se veía a una banda de covers tocando la icónica canción de Led Zeppelin Stairway to Heaven. Aunque no era una gran hazaña conceptual, lo que aumentaba la complejidad de la obra era que avanzaba y retrocedía. Las dos secuencias jugueteaban con un riff de Wittgenstein sobre el lenguaje y la construcción y deconstrucción del significado, pero su inversión hacía alusión a teorías de conspirador según las cuales la canción original tiene mensajes satánicos subliminales. POOL era única desde el punto de vista ideológico por cuanto impidió la participación de cualquier artista que tuviera representación en galerías; esto, en sí, fue un concepto respetable que actualizó la contraexposición de Courbet contra el statu quo y su Salón aprobado por el estado. Sin embargo, fue en Art Basel/Miami Beach donde se presentó la mayoría de obras y proyectos interesantes.

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Stand de KBK. Darío Escobar. Adverso/reverso, 2007. Balones de cuero invertidos. Medidas variables. Pieza única; Dibujos en azul, 2006-2007. Tinta sobre papel. 1,10m x 1,70 m. Pieza colgante: Marcela Astorga. Móvil alta, 2006. Móvil, cuero y acero. 50 x 100 cm. (20 x 43 1/2 pulgadas).

Ésta ha sido la exposición más grande hasta la fecha. Unas doscientas galerías presentaron a más de mil quinientos artistas que trabajan en una amplia variedad de medios, en cuatro formatos de exposición bajo las rúbricas de Art Galleries, Art Nova, Art Positions y Art Kabinett. Junto con estas presentaciones montadas en el Miami Convention Center estaban también los consabidos proyectos secundarios, que incluían Art Projects, Art Loves Design, Art Loves Film, Art Loves Music, Art Bars, y las Art Sound Lounge y Video Lounge.

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Sislej Xhafa. Elegante bus enfermo, 2001. Galerie Yvon Lambert.

Considerando que, de vez en cuando, uno puede ligar el predominio de ciertos medios en la feria de arte con temas críticos fuera de ella, como cuando hubo muchas pinturas que reflejaban un interés renaciente en el medio, esta versión de Art Basel/Miami Beach no estuvo dominada por ningún tipo de arte en particular. Por cierto, había obras que al parecer eran compradas de inmediato, como las de Damien Hirst, pero incluso las obras presentadas por este icónico artista británico no fueron las más importantes o interesantes de su producción. Había, sin embargo, obras increíblemente estupendas de otros artistas del calibre de Hirst, y más: por ejemplo, Karsten Greve Gallery, con sede en Suiza, exhibió un impresionante salón de importantes obras bi y tridimensionales de Lucio Fontana. Entre ellas estaba su Teatrini, fundamental desde el punto de vista histórico, y policromas piezas de cerámica. Estas obras, que precedieron sus famosas incursiones en sus lienzos monocromáticos pinchados y acuchillados, compensaban muy bien el precio de entrada a la feria.

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Adriana Varejão. El soñador, 2006. Óleo sobre lienzo. 170 x 230 cm. (66,9 x 90,5 pulgadas). Lehman Maupin/Blue Medium.

Otro renombrado artista, de los cuales hubo muchos en esta ocasión, fue el siempre admirable Richard Jackson, que estaba exponiendo con Yvon Lambert en una cabina individual en Art Kabinett. Su instalación, titulada Ducks in the Men’s Room (2006), era un tour-de-force en la que convergían pintura, escultura y obra ambiental. Escatológica, aunque muy poética y visualmente divertida, la pieza consistía en patos que defecaban pintura en el baño y encima de los otros patos. Jackson es un artista californiano cuya influencia puede verse en otros importantes artistas de Los Ángeles, incluidos Paul McCarthy y Mike Kelley.

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Fiona Banner. Homus Erectus, 2006. Técnica mixta, marco de aluminio. 57 x 36 3/5 x 1 1/2 in. (145 x 93 x 4 cm.). Firth St. Gallery.

Otro excelente proyecto individual podía verse en Lehman Maupin, que exhibió nuevas obras de la brasileña Adriana Varejão, cuyas pinturas, en el pasado, se ocuparon de la historia colonial de Brasil al hacer referencia a cosas como la porcelana de Delft (Holanda), la porcelana del Viejo Mundo y la violencia de su historia, representada gráficamente por vísceras. Esta vez sus pinturas eran mucho más sutiles, reservadas, y muchísimo más conceptuales, debido a su falta de política exagerada.

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Martin Healy. Génesis 28:12, 2006. DVD (duración 8.30 mins – en loop). Edición de 5. Dimensiones variables. Rubicon Gallery.

En esta ocasión, las galerías sudamericanas tuvieron grandes selecciones, y entre las más destacadas se encontraban KBK Gallery, de la ciudad de México, que presentó a Marcela Astorga, Moris Moris y Darío Escobar. También es digna de mención una hermosa obra para piso hecha de arroz y fríjoles por Lucía Mardiz y presentada por la galería costarricense Jacob Karpio. Titulada Money Matters (2006), la escultura de Mardiz era una astuta fusión de forma y contenido: el arroz constituía el fondo negativo sobre el que las letras hechas de fríjoles negros deletreaban el título en una fuente formal. Otros dos artistas que trabajaron en texto pero con inquietudes totalmente diferentes fueron el peripatético artista venezolano Javier Téllez residente en Nueva York, y la británica Fiona Banner. Téllez expuso en la galería suiza Peter Kilchmann una pieza hecha durante su residencia en París. Parecida a una versión Arte Povera de una pajarera, la escultura, un poco grande y que llegaba hasta las rodillas, estaba hecha de signos escritos por los parisinos sin hogar. Junto a la pajarera había una proyección de diapositivas de los autores de los textos montados sobre el exterior de la antropomorfa arquitectura avícola. Parte Dan Graham a modo de David Hammons y Jimmy Durham, Téllez es un artista formidable que nunca deja de sorprender con su inteligencia artística y su audaz fusión de materiales aparentemente simples con conceptos elevados.

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Ariel Orozco. Ejercicio de sueño, 2006. Impresión digital a color. Edición de 5 + 2 PA. 101 x 140 cm. (39 3/4 x 55 pulgadas). Myto.

Fiona Banner, que expuso con la galería Frith St., de Londres, tenía una pieza titulada Homo Erectus (2006), que era el análogo textual de un modelo masculino desnudo. La literalidad del texto era tan realista que oscilaba entre una narrativa pornográfica y una descripción académica de una sesión en estudio donde los estudiantes reproducen el desnudo de manera artística. El video no pareció impregnar esta versión de Art Basel/Miami Beach como lo hizo en años anteriores, pero había muchas obras excelentes, incluida una del mexicano Gonzalo Lebrija en I-20. La fotografía también estuvo bien presentada en la feria. Un interesante artista emergente es Ariel Orozco, cubano radicado en México, quien expuso en la galería mexicana Myto. Este joven, muy desenvuelto, a veces indeciso pero que da muestras de mucho talento y futuro, tenía una pieza titulada Ejercicio de sueño (2006), una fotografía en blanco y negro de un colchón, presuntamente encima del artista. Lo que llamaba la atención de esta obra era su frescura e historicidad, porque había algo allí que nos recordaba las tempranas fotografías artísticas del cuerpo tomadas por Charles Ray, como su Plank Piece, por ejemplo.

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Lucía Madriz. El dinero habla, 2006. Instalación con arroz y fríjoles. Dimensiones variables. Jacob Karpio Gallery.

Por último, una obra que podría decirse que compendió la feria de 2006 fue un performance del siempre interesante artista albano Sislej Xhafa titulado Elegant Sick Bus (2001), que consistía en un bus turístico cubierto de mylar y empujado a través de Miami por quienes, entre otras cosas, limpian la ciudad, recogen las basuras, lavan platos en restaurantes y podan los hermosos prados de los más ricos coleccionistas de arte de la ciudad: los trabajadores inmigrantes.

RAÚL ZAMUDIO

Curador y crítico independiente de Nueva York y anfitrión del proyecto curatorial /talk show “Art After Dark”.

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