Exposición Individualene 2007 - mar 2007· Por Claudia Laudanno

Rosângela Rennó

Galería Vermelho

La última foto constituye la primera exposición individual de la reconocida artista brasileña Rosângela Rennó (Belo Horizonte, 1962) en Galería Vermelho. En ésta se recupera una constelación de metáforas fotográficas y nutridas referencias al "objeto", al "motivo", al "encuadre", la "pose", el "registro", o sea, indicadores plenos de la pura analogía del "medio del instante fugaz". En este sentido, para Rennó, el lenguaje fotográfico es mucho más que el deseo imperioso de detener la transitoriedad del momento, arrancándolo del flujo ineludible de la duración del tiempo, con el propósito de fijarlo en una especie de eternidad provisional. Su trabajo incide sobre el territorio definido por el empleo de una fotografía más mental que empírica, considerando, en primer término, su propio cuerpo y estatus, como si fuera una placa ultrasensible de altísima complejidad, destinada a almacenar imágenes analógicas y/o intervenidas, en el laboratorio de nuestra memoria involuntaria. Por tal motivo, en La última foto, el otrora medio del instante fugaz, resulta un fuerte catalizador y condensador de contenidos latentes y soterrados; nunca es un fin, sino un medio, en el que importan más los procesos abiertos que se desencadenan, que sus resultados finales. De tal suerte, la muestra propone una heterogeneidad cada vez más amplia en la extensión del concepto fotografía contemporánea, colocando el acento no meramente en la actividad mimética, sino, por sobre todo, en recursos tales como el travestismo, el collage, el uso de la monocromía, camuflaje, la máscara, elementos todos que delimitan las fronteras ya por cierto lábiles del yo y de la otredad, en cuanto a la problemática de la categorización perceptiva. Interesa rescatar, pues, en esta apuesta expositiva, la no transparencia de la imagen, su complejidad inventiva, cada vez más híbrida y dinámica.

Exposición Individual: Rosângela Rennó — imagen 1
Rosângela Rennó. Ricoh 500. Del proyecto La última foto, 2006. Fotografia en papel de plata sobre gelatina y cámara fotográfica, díptico. 210 x 139 x 24,1 cm. (83 x 55 x 9 1/2 pulgadas). Ed.: 1.

El trabajo de campo propuesto por Rennó en La última foto consiste en un análisis del progresivo desvanecimiento de la fotografía positivista, analógica y documental, y su sustitución por la "postfotografía", ya sea digitalizada, intervenida o maquillada por el artificio del photoshop, con sus nuevos soportes, técnicas de impresión y montaje. Ello implica acabar con la certeza de la imagen visible, es decir, plenamente "legible" y con el mito del "ojo inocente".

Es así como la primera etapa de este arduo proceso de investigación se inició con la invitación de Rennó cursada a 42 fotógrafos, con el fin de que participen en esta exposición colectiva. En una segunda instancia, cada uno de ellos, escogió una máquina fotográfica de la colección de la artista, adquirida a lo largo del tiempo, en diferentes mercados de pulgas o por medio de donaciones y regalos. Ello implica que cada artista-»fotografista» se convirtió en cocreador de la muestra. Ya en una tercera instancia, y en posesión de sus aparatos, los 42 fotógrafos produjeron sendas series de imágenes en blanco y negro o color, de dos motivos iconográficos, devenidos en íconos de la ciudad de Río de Janeiro: el Cristo Redentor y el cerro Corcovado. Luego de cada producción de sus colegas, Rennó seleccionó la mejor foto. A posteriori, en un acto cuasi ritual, pasó inmediatamente a lacrar con tinta las lentes de las cámaras utilizadas. Cada cámara lacrada y su "última imagen" disparada componen, de esta manera, un conjunto de 43 dípticos, incluido el de la propia artista.

También fueron expuestas las 43 cámaras empleadas, en esta suerte de work in progress, como auténticos readymades, dado que Rennó las desfuncionalizó de su utilidad originaria, o "ser de confianza", al sellar sus lentes.

En cuanto a la elección de los dos temas iconográficos, es pertinente subrayar el hecho de que mientras que el cerro Corcovado no presenta problemas, en cuanto a la viabilidad de sus derechos de imagen, el Cristo Redentor sí los tiene, y variados, pues pertenecen a la Arquidiócesis de Río de Janeiro. Es decir, como ícono se puede representar, pero no reproducir ad infinitum. Ello se debe a que los autores de dicha gigantesca pieza estatuaria, Heitor da Silva Costa, Paul Landowski y Carlos Oswald, cedieron a la Arquidiócesis de forma indirecta, sus derechos de autor.

Dentro de la abultada nómina de los trabajos de los expositores se destacan las obras de Rafael Assef, Rochelle Costi, Eduardo Brandao, Paula Trope, Vicente de Mello, Matheus Rocha Pitta, Odires Mlaszho y Edouard Fraipont.

En la mayoría de las fotografías exhibidas, el sujeto es la cara escondida de la percepción. En efecto, la percepción es abordada luego del objeto percibido, de tal forma que su dimensión subjetiva e intersubjetiva aparece muy a menudo como un epifenómeno. Y por tal motivo, Rennó con esta exposición a gran escala, nos sugiere que estamos inmersos en un estado de simulación absoluta. La simulación, ese gigantesco y monumental dispositivo de sentido, de calidad y de eficiencia discursiva, engloba todos los artificios técnicos, operativos y comunicacionales, para jugar con la realidad documental y ficcional de la imagen.

Justamente, es por ello que el objeto fotográfico resulta tan enigmático: porque ya no se ofrece en su transparencia total, sino, en todo caso, en el horizonte de su propia desaparición. Tempus fugit.

Rosângela Rennó, en La última foto arroja también luz sobre el estado actual de la utopía cumplida, con un grueso conjunto de imágenes hiperrealizadas en esa simulación indefinida que ya es, lisa y llanamente, post utópica.

CLAUDIA LAUDANNO

Rosângela Rennó, por Claudia Laudanno | artnexus