Teresa Sánchez en su más reciente exposición en la Galería Casas Reigner presenta Ondulaciones, una muestra que enfatiza su acercamiento al mundo natural, a la tradición abstracta y orgánica iniciada por Constantin Brancusi; a su vez, destaca su interés en las formas primarias, su limpieza, su fuerza expresiva y el uso de un solo material, en este caso, la madera. La artista logra una simbiosis entre los principios minimalistas con la exquisitez y la simpleza de sus formas, pero al mismo tiempo dota a la obra de un significado y un aliento poético.
La muestra reúne una instalación que consta de 20 piezas estilizadas y onduladas, que sugieren movimiento, éstas fueron concebidas a una escala de 2,90 metros, a partir de maderas de marfil y cedro negro finamente pulidas. En su proceso sólo deja las pequeñas venas de la madera; el ambiente creado se traduce en levedad, en un ordenamiento milimétrico en el espacio; las esculturas se ponen en pie casi hasta el techo, hasta insinuarse con el vaivén de sus formas. Cada pieza se enlaza con la otra y se va integrando con el lugar, una estructura espacial que ha obedecido a un diagrama preconcebido por la artista y que involucra al espectador, aunque cada pieza se haya construido por aparte y de maderas individuales.

Allí se crea un paisaje donde se dibujan en el espacio luces y sombras, y que nos remite a un bosque o un manglar, formas que tienden a expresar lo vivo; así, de alguna manera, la artista pretende aproximarnos a la naturaleza y a sus formas orgánicas. Las imágenes que evoca Teresa Sánchez son definidas por el material y están impregnadas de los recuerdos de infancia, de sus orígenes, el lugar de nacimiento, la costa atlántica, frente al mar, también de su mundo interior y su inconsciente. Sus esculturas socavan el espíritu de la madera, del objeto, dándole un nuevo y vital estado, germinando formas que están ligadas a su raíz étnica, a la cultura del mar.
La exposición cuenta también con 21 obras individuales que se relacionan con las formas naturales antes descritas, piezas que poseen la constante de ligereza y simplicidad. Algunas de éstas parten de un elemento adosado al muro, para desprenderse en una suave curva arqueada, abstracciones que recuerdan espinas, dientes de peces, huesos de animales o plantas marinas.
A partir de Formas esenciales, exposición llevada a cabo en el Museo de Arte Moderno de Bogotá en 2003, la artista encontró una geometría singular y racional. A partir de ese montaje, Teresa Sánchez se acercó cada vez a las formas esenciales, a las formas puras, aproximándose a axiomas como la simplicidad de la forma y el control de la obra sobre el espacio. En esta muestra, la artista abordó una de las salas del museo; con base a la escala del tamaño de la sala de exposición, sus esculturas crecieron en su formato, esfuerzo que se desplazó a esta muestra, pues en este ocasión no fueron piezas individuales sino la relación de un conjunto; en Ondulaciones posibilitó el diálogo entre cada una de las piezas y una participación más activa del espectador.
Otra constante de todo el procedimiento de la artista a la hora de abordar su obra es su obsesión por la perfección, el rigor y la disciplina, un deseo de limpieza, pulcritud y exactitud en la elaboración, lo cual brinda en el espectador una percepción de cadencia y sinuosidad. También encontramos esta obra colindando con el diseño; no olvidemos que diseñar, en su origen etimológico, es dibujar; es así como la artista realiza bocetos de sus piezas en la madera, las traza y realiza un corte perfecto, luego las pule con un cepillo de vuelta y limpia todo elemento sobrante; con este proceso casi artesanal exalta el color y la clase de madera: nazareno, caoba, madera marfil, cedro, entre otras; sus vetas y, por supuesto, las formas exquisitas que ha trabajado. En algunos casos realiza ensamblajes de dos maderas que son milimétricos, que sólo se descubren observándolas al detalle.
El contacto con el material es de vital importancia, parte de un ejercicio de elaboración manual de cada escultura, con una gran cercanía al dibujo. Su proceso se inicia con bocetos, luego traza un dibujo sobre un bloque de madera para luego realizar un corte exacto y comenzar a tallar cada pieza con herramientas de carpintería, y finalizar puliendo cada una de las obras hasta lograr exaltar al límite todas las propiedades del material; el color; la tersura, la suavidad o dureza de cada una.
Ondulaciones es la síntesis de una exploración de una artista que ha venido trabajando un material hasta llegar a esculturas etéreas, que fluyen en arquetipos colectivos de la humanidad. El científico Carl Sagan afirma que provenimos del árbol y genéticamente en casi nada nos diferenciamos de él, somos madera, a veces tan liviana como la obra de Teresa Sánchez, que tiende a suspenderse y a levitar.
MARÍA ELVIRA ARDILA
