Exposición Individualoct 2006 - dic 2006· Por Tatiana Flores

Iván Navarro

Union Gallery

Como les encanta señalar a los historiadores de arte latinoamericanistas, antes de Dan Flavin fue Gyula Kosice. Kosice, uno de los miembros fundadores del movimiento artístico Madí de Buenos Aires durante la década de 1940, fue también el primer artista en emplear luces de neón como medio, en alegres composiciones abstractas que trastornaban los límites entre pintura, dibujo y escultura. Las esculturas de neón de Dan Flavin que datan de los sesenta, asociadas con el minimalismo de Estados Unidos, son mucho más conocidas. También incorporaban lo pictórico a lo escultórico y también empleaban el espacio arquitectónico para atraer al espectador de manera novedosa e inesperada. Heredero de este legado es Iván Navarro, quien hizo su debut individual en la galería Union la primavera pasada. Al igual que sus predecesores, Navarro emplea luces de neón, aunque no sólo por la forma; lo que distingue su empleo del medio es que él introduce contenido reconocible y trasfondo político para crear una obra totalmente diferente que lo sitúa como una voz muy importante del arte contemporáneo.

Exposición Individual: Iván Navarro — imagen 1
Iván Navarro. Luz de flash, 2005. Documental de performance realizado en las calles de Nueva York y carretilla hecha con luces de neón.

La exposición de Union, titulada I Am Not From Here, I Am Not From There, presentó obras de 2002 a 2006, con lo cual le dio al público londinense una muestra de la producción de Navarro durante estos fértiles años. Las dos obras más recientes eran también las que más se diferenciaba entre sí. Una era una enorme instalación para piso hecha de pequeñas bombillas giratorias que formaban cinco anillos olímpicos intersecados, titulada Blade Runner III, y la otra era Flashlight, consistente en un video y una escultura de una carretilla hecha de tubos de neón verdes. Blade Runner III se hallaba en el salón frontal de la galería. Debido a su ubicación en el piso, su gran tamaño, sus formas entrelazadas y sus luces blancas en movimiento, invocaba de inmediato un ambiente de reflexión y meditación. La decisión de usar blanco no estaba en los planes originales de Navarro; su primera intención fue emplear los cinco colores olímpicos, con lo que se habría creado un efecto completamente diferente, mucho más alegre. Sin embargo, el blanco transmitía una sensación de pérdida y melancolía, como si los cinco anillos que simbolizan la unidad del mundo fueran sólo un lastimero recordatorio de la imposibilidad de lograrla algún día. Además, las bombillas estaban colocadas dentro de cubiertas circulares de papel blanco, y el efecto de su conjunto parecía nada menos que una vigilia a la luz de las velas. La referencia en el título al clásico de culto del cine estadounidense Blade Runner era enigmática, pero quizás representaba una forma de llamar la atención sobre el distópico mundo del cine como símbolo de nuestra propia condición contemporánea.

El video Flashlight, I Am Not From Here, I Am Not From There era una documentación de 8 minutos de duración de un performance que se llevó a cabo en las calles invernales de Nueva York, adaptado a una canción de Facundo Cabral interpretada por Julio Iglesias. Empezaba con un joven solitario que destapaba el tanque del combustible de un automóvil y con una manguera procedía a robar la gasolina, que empleaba para llenar un generador. Luego conectaba el generador a una carretilla hecha de tubos de neón rojos y encendía las luces; la empujaba unos cuantos pasos y se detenía en un callejón donde retiraba los tubos y los cambiaba por otros de color azul. Siguiendo su camino, pasaba por calles solitarias y cada tanto se detenía para cambiar el color de las luces. Llegaba la noche, y durante la última escena se veía al joven empujando la carretilla sobre una desolada vía férrea hasta desaparecer en la distancia.

El ritmo del video estaba influenciado en gran manera por el lento ritmo de la pista de sonido. La canción No soy de aquí, no soy de allá empieza con un poema hablado cuyo tema trata sobre la inventiva y la adaptación a las condiciones de la vida. El narrador afirma: “Me gusta andar/pero no sigo el camino/pues lo seguro ya no tiene misterio”. Las acciones del protagonista del video se adaptaban muy bien a esta idea. A medida que la canción continuaba, el coro repetía las frases “No soy de aquí, no soy de allá/no tengo edad ni porvenir/y ser feliz es mi color de identidad”. La frase “mi color de identidad” resonaba con el constante cambio de color de las luces que formaban la carretilla. El solitario personaje anónimo se adaptaba a su entorno, sacándoles el máximo provecho a los pocos recursos con que contaba para navegar por un mundo frío y alienante.

En sus nuevas obras, Navarro fluctúa entre adoptar un lenguaje visual casi exclusivamente abstracto en Blade Runner III, y abrazar una narrativa lineal en Flashlight. Las otras esculturas de la exposición, muchas de las cuales ya eran conocidas por quienes están familiarizados con su obra, tendían a ubicarse en algún punto intermedio. Entre éstas estaban dos mesas de vidrio tituladas Joy Division I y II (2004 y 2005), cuyas bases eran una esvástica y una estrella de David, respectivamente, las dos de neón, así como la silla para playa You Sit, You Die (2002), cuya estructura estaba formada por tubos de neón y tenía un asiento de tela con los nombres de las personas ejecutadas en el estado de Florida entre 1924 y 2001. En este momento de su carrera, Navarro parece estar extendiéndose en las posibilidades de la estética del diseño funcional que dominó sus primeras obras, y diversificando su producción hacia nuevas aunque coherentes direcciones.

TATIANA FLORES

Iván Navarro, por Tatiana Flores | artnexus