El pasado 28 de abril, en la ciudad fronteriza de Tijuana, al norte de la república mexicana, el jurado de la IV Bienal Internacional de Estandartes, ES2006, que integraron Olivier Debroise, Álvaro Medina y Rachel Weiss, otorgó por unanimidad el Primer Premio a Aldo Guerra (México), por la obra titulada El Idiota (autorretrato); el Segundo Premio, a Mónica Arreola (México), por la obra titulada Desinterés social, y tres menciones honoríficas a Gabriel Boils Terán (México), Pablo Guadiana (México) y Ana Patricia Palacios (Colombia).
Como es usual, ES2006 se llevó a cabo en las instalaciones del CECUT (Centro Cultural Tijuana), en donde, por las características de espacio, Marta Palau, curadora y directora de este evento desde sus inicios, vio en él la posibilidad de llevar a cabo exposiciones por convocatoria, en las que quienes participaran lo hicieran con piezas que midieran 180 x 500 cm. y que pudieran exponerse colgadas desde el techo.

Durante la inauguración de ES2006 la afluencia de público fue más numerosa que en otros años. Se trató de una versión en la que, de modo inusual, la participación de artistas locales fue especialmente destacada. Se contó con la participación de 37 artistas de distintos países del continente americano. 23 participantes por México, 2 de Colombia, 1 de Canadá/ México, 1 de Perú/Costa Rica, 1 de Corea/EE.UU, y de Guatemala, Brasil, Paraguay, Cuba, Canadá, Curaçao, Puerto Rico, Chile y Perú, uno por cada país.

Se trató, en todo caso, de una celebración especial, pues en esta versión se llega a los diez años de esta importante propuesta visual en el norte de la república mexicana. Su curadora desde el inicio, Marta Palau, celebró este cumpleaños con la participación de especialistas y artistas como Francisco Reyes Palma, José Luis Barrios, Teresa Vicencio, Enrique Ciapara, Olga Margarita Dávila y quien esto escribe, quienes integramos un foro de discusión relativo no sólo a la labor y existencia de esta bienal, sino a la intensa vida cultural de Tijuana, ciudad que alberga, entre otros eventos, el multidifundido INSITE y La Tercera Nación.
El primer premio, que fue para el tijuanense Aldo Guerra por su pieza El idiota (autorretrato), causó gran sorpresa, ya que desde hace varias versiones no recaían en la comunidad plástica de esa ciudad distinciones ni premios como éste. La impresión digital pone sobre la mesa el tema del amor. Pero no es sino hasta que observamos detenidamente el abrazo que se da a sí mismo Aldo Guerra que caemos en la cuenta de que ese abrazo es en realidad una traición; abrazándose a sí mismo (sin duda, fantasía recurrente de muchos seres humanos), sostiene en sus manos de modo amenazante unas tijeras, en tanto que, en el anverso de la pieza, Aldo Guerra comentó: “Yo soy el de la foto y me propuse algo imposible, darme un abrazo, lo cual puede tener muchos significados; por ejemplo, no se sabe si es un abrazo de despedida o de encuentro” De ahí que por un lado del estandarte, podamos ver a Aldo Guerra dándose un abrazo con unas tijeras en la mano, mientras que del otro lado la imagen parecería una reconstrucción de sí mismo en fragmentos de vidrios rotos.
La pieza que obtuvo el segundo lugar es de Mónica Arreola y se titula Desinterés social (Escala 1:1). Se trata de una crítica puntual al desarrollo más que acelerado de constructoras que en el área urbana de Tijuana, como en el resto de las grandes ciudades de México, desarrollan las llamadas viviendas de Interés Social, en realidad habitáculos infrahumanos que llegan a medir hasta 45 metros cuadrados. En esta ocasión, de manera irónica y crítica, Arreola sugiere la idea de vivir en un estandarte, y para ello propone una distribución que, aunque contraviene toda lógica de uso del espacio, deja clara la posibilidad de que es posible vivir, al menos del modo en que ella lo propone, en un espacio de 18 metros cuadrados divididos en dos plantas, pues cada una de las caras del estandarte reconstruye una planta de la vivienda.

Gabriel Bois Terán, por su parte, lanza una lectura que puede cruzar el tiempo desde las más antiguas tradiciones hasta nuestros días. Su pieza Cut Pile Grass Cipactli trata sobre la vieja creencia que existía en las antiguas religiones de Mesoamérica, donde el lagarto primigenio era considerado como una deidad que representaba la tierra. En el mito de la creación este lagarto, con su panza siempre en contacto con la tierra, se convierte a su vez en la tierra que pisamos, y es a través de sus fauces como accedemos al inframundo.
El estandarte, hecho con pasto sintético, nos refiere a una versión postindustrializada del suelo original. Se trata, pues, de una intersección entre un relato sobre el origen de la tierra y un simulacro o representación de la tierra (cut pile grass), en donde se evidencia al mestizaje como una estrategia de supervivencia cultural.
Una más de las piezas que recibieron Mención Honorífica por parte del jurado es El sueño del gallo de Pablo Guadiana. En la obra de este creador nacido en Ensenada, Baja California, encontramos que la imagen del estandarte aborda el acto de fumar, aunque en realidad el hombre que aparece fotografiado de manera fragmentada refiere y emula el descenso que Jesucristo tuvo al tercer día de la resurrección en la interpretación de Miguel Ángel, tal como lo pintó en la Capilla Sixtina.

Pies y manos están cubiertos parcialmente por las hojas de la marihuana que cubren con precisión los estigmas. Sobre su pecho (y corazón) está un MP3 que lo conecta de manera inmediata a un mundo de consumo tecnológico de vanguardia. En la parte posterior de la pieza encontramos que la cuadrícula responde “… al diseño de las cobijas confeccionadas con cuadros de tela que se unen a mano o en máquina de coser. Cada cuadro fotográfico es una sección de la cobija, y todos unidos, revelan la imagen del Jesucristo postmoderno como en la Sábana Santa”, asegura Guadiana.
Ana Patricia Palacios prefirió el tema de los embates y quedó incluida entre el reducido grupo de participantes que recibieron Mención Honorífica. Entre Golpes es el título de la pieza que trata más de un combate simbólico que de la recreación narrativa de una pelea verdadera. El color rojo de los guantes, de los trajes de estas dos mujeres, refiere a la sangre, que es, en el fondo, un elemento de cohesión cultural, racial, humano a fin de cuentas, que anula los accidentes existenciales que diferencian al que tiene más del que no tiene, al que considera que es más que el otro; esta lucha habla también de la necesidad de proteger la identidad y la batalla, cuerpo a cuerpo, no es sino el enfrentamiento entre las dos superficialidades de aquello que contiene lo que con la lucha se está defendiendo.
El jurado asentó en el acta que sus decisiones tomaron en cuenta el concepto de estandartes en cuanto a objeto de comunicación, vocación pública y escala, sin obligatoriamente tomar en consideración las especificaciones técnicas y materiales indicados en la convocatoria.

Vale la pena destacar el trabajo de Verónica Riedel, de Guatemala, que en su pieza Libertad condicional confronta a una mujer latina contra la prototípica iconografía estadounidense, pieza especialmente pertinente en uno de los momentos más importantes de la relación de Estados Unidos con sus inmigrantes.
Por otra parte, el poético trabajo Ingravidez de Mónica Dower nos propone la sublimación de la mujer etérea que es capaz de levitar, haciéndolo en un espacio urbano custodiado por un hombre que, aunque de evidente corpulencia, totalmente anulado en su impersonalidad y contrastando con la intensidad interior de la mujer.
Indudablemente, ES2006 se ha convertido ya en una referencia en cuanto a la toma de pulso de los creadores contemporáneos latinoamericanos. Si bien es verdad que en esta versión no estuvieron presentes algunas de las figuras consagradas de las ferias, salones y bienales de otras partes del mundo, es también cierto que eso da pie a que circule aire fresco y ocupen su lugar artistas emergentes que ven en esta bienal una de las más atípicas (y ahí su gran atractivo y reto que se presenta a los invitados a ella), y que, de manera simultánea, pueden compartir con productores de lenguajes contemporáneos que se encuentran a la mitad de su vida productiva, como es el caso de Carlos Aguirre, Tony Monsanto, Marisa Lara y Arturo Guerreo, Arnaldo Coen, Alfonso de Luca, Mónica González y Arnaldo Roche.
Además de los ya mencionados, participan en ES2006 Claudia Algara, Juan Sebastián Beltrán, Sergio Brown, Bulbo-Colectivo (que además son productores de espléndidos programas televisivos que son verdaderas piezas de videoarte), Ismael Castro García, Lucía Chiriboga, Mónica Dower, Demián Flores, Fonthor, Máximo González, Nan González, Hey Yeuny Jang, Jaime Jiménez Cuanalo, Fredy Jiménez, Glenda León, Jennifer Macklen, Pepe Maya, Richard Moszka, MARTES (Colectivo de Mujeres por las Artes), Aurora Noreña, Cecilia Paredes, Raúl Quintanilla, Javier Ramírez Limón, Verónica Riedel, Mónica Rosas Reyes, Soledad Salame, Santistevan, Martha Soto, Ximena Somoza, Alicia Tsuchiya y Mario Ybarra Jr.
SANTIAGO ESPINOSA DE LOS MONTEROS

