Exposición Individualjun 2006 - ago 2006· Por Irina Leyva

Ana Quiroz

Kunsthaus Santa Fe

Anal is es la nueva exposición personal de la artista mexicana Ana Quiroz. La muestra se inauguró el 11 de marzo y estuvo expuesta hasta el 25 de abril en la Galería Kunsthaus, en Wynwood. La exposición está compuesta de ocho piezas, dos de ellas instalaciones estratégicamente distribuidas en la galería.

La idea principal detrás de esta muestra es la obsesión humana, el comportamiento repetitivo y compulsivo. De hecho, al utilizar la palabra anal nos remite a la conocida metáfora tan extendida de catalogar a alguien de un comportamiento compulsivo como anal. Intencionalmente, algunas de las obras pueden parecer repetitivas, una forma de replicar este comportamiento. Una de estas piezas es Eces, en las que reproduce la misma forma cinco veces. Otra pieza en la que utiliza este recurso de la repetición es The blind leading the blind (el ciego guiando al ciego) representando una “carrera” de espermatozoides. Y es que otro aspecto presente en la obra de Ana es de carácter sexual, a veces implícito, como en esta pieza; otras veces, por las formas de las obras y otras más explícitas, en las que mezcla formas con la temática social, como en Pederasta. Esta obra está resuelta a partir de una simple forma fálica que puede resultar sencilla en cuanto a concepción, pero muy efectiva en su connotación y su mensaje acusatorio.

Exposición Individual: Ana Quiroz — imagen 1
Ana Quiroz. Salvavidas-cinturón de miseria, 2006. Resina. Serie de 12. Pruebas de autor. 10 x 50 x 50 cm. (4 x 19 1/2 x 19 1/2 pulgadas).

En cuanto a técnica se refiere, Ana Quiroz ha escogido el vidrio; reciclado, cortado en pequeños pedazos y ensamblado nuevamente en diversas formas. La contradicción inherente de las piezas radica en su belleza visual y a la vez el peligro que puede representar al tacto. Estos materiales fueron escogidos conscientemente por la artista, porque le permiten acentuar la perpetua dualidad de su obra, una suerte de yin/yang.

La obra de Ana Quiroz se caracteriza por su ironía casi visceral. Quiroz juega con el doble significado, con la semántica. Ésta es una artista cuya obra es extremadamente intelectual, basada en su filosofía personal y en su postura geopolítica. Detrás de formas totalmente orgánicas y aparentemente ingenuas se esconde toda la compleja filosofía de la artista. Quiroz habla de las miserias humanas, protesta contra el orden social establecido y comenta las consecuencias de ambos. La lectura de la obra de esta artista se basa en gran medida en sus vivencias en un país tercermundista, donde las diferencias sociales están bien marcadas y delimitadas espacialmente. En concordancia con este principio está concebida Lifesavers-misery belt (Salvavidas: cinturón de miseria), una de las piezas de esta exposición. Aquí utiliza un recurso propio del pop, que es la magnificación de productos comerciales y su uso como símbolos. A partir de un ícono de la cultura popular norteamericana, como los caramelos conocidos como “salvavidas” nos transporta a otro contexto. Estos caramelos usualmente tienen una inscripción que dice Lifesavers, y Quiroz ha substituido por otro texto que dice misery. Para Quiroz, ésta es una alegoría de la civilización y las contradicciones que ésta genera, inherentes al propio desarrollo, como puede ser la sobrepoblación. Para este caramelo gigante ha escogido un color rojo brillante, una señalización bien atractiva, imposible de perder de vista. A partir de una llamada de atención bien radical como es esta pieza, con su agresivo color, una vez más, trae a colación su realidad circundante, que es una gran ciudad rodeada por un cinturón de pequeñas urbanizaciones en condiciones depauperantes, uno de los conflictos sociales más pronunciados de los países tercermundistas.

La obra de Ana Quiroz es extremadamente conceptual, con una fuerte connotación social. De hecho, su discurso en general está basado en esta plataforma. Una obra compleja cuyo significado puede pasar desapercibido en otro contexto. Es como una piedra en el zapato, como una tela de araña que atrapa a los incautos que se acercan a su obra atraídos quizás por las formas o los colores sin sospechar la complejidad de lo que se va a develar.

IRINA LEYVA

Ana Quiroz, por Irina Leyva | artnexus