Sobre algunos muros blancos de distintos edificios de la Universidad Nacional, se instalaron cuatro grandes vallas en las que a través de imágenes fotográficas se muestran fragmentos de una arquitectura en ruinas. A pesar del contraste que se establece entre el muro firme e impecable y el objeto fotografiado, a primera vista parecen uno solo; tal vez la posición en la que se ubicaron las imágenes, justo en el remate superior de los muros, y los ángulos con los que se realizaron las tomas fotográficas que permiten ver un pedazo del firmamento, se constituyen en estrategias que logran crear esta ilusión que sorprende al transeúnte desprevenido. El cielo unifica la arquitectura de la “Ciudad Blanca”, nombre con el que se conoce el campus de la Universidad Nacional, paradigma de la arquitectura moderna, y la ruina o la imagen del deterioro. Estas vallas hacen parte del proyecto de Margarita Monsalve titulado No arquitectura, con el que obtuvo la Beca de Creación del Ministerio de Cultura 2005. Otra parte del trabajo se exhibió en el Museo de Arquitectura, Leopoldo Rother, donde se instalaron otras imágenes, de gran escala, que también muestran la porosidad y la fragilidad de una arquitectura deteriorada, a punto de ser demolida.

El proyecto tiene la particularidad de ser el resultado de la actividad académica que ha realizado Margarita Monsalve durante su paso por la Universidad Nacional, donde realizó estudios en la Maestría en Historia y Teoría del Arte y la Arquitectura que le permitieron investigar en torno al tema de la modernidad, la imagen fotográfica y la ciudad, guiada especialmente por algunas lecturas de Walter Benjamin. Por otra parte, este proyecto artístico surge también del trabajo constante que desde hace varios años, ha tenido Margarita Monsalve con sus estudiantes en los talleres de Artes Plásticas, donde propició un reconocimiento del entorno inmediato: el campus; tema que luego se fue ampliando hacia las relaciones que éste establece con la ciudad, para luego detenerse en algunas características del mundo urbano. Fue en este espacio, donde desde hace varios años ha ejercido como docente, en el que, a través de distintas experiencias, conformó un grupo que, a partir de 2003, se consolidó con el nombre de Trailer. Lo conforman Santiago García, Esteban Gutiérrez, Juan David Laserna y Alexandra Osejo, y cuenta con la colaboración de Santiago García, Camilo y Juan Antonio Monsalve.
Este proyecto toma como referencia el paisaje urbano, la ciudad circundante: Bogotá, un paisaje en constante transformación que en los últimos años se ha visto notablemente alterado, particularmente por las obras de Transmilenio, un nuevo sistema de transporte público que dará solución a los problemas de movilización de una gran cantidad de bogotanos, pero que, por otra parte, ha alterado la apariencia y el funcionamiento de la ciudad, creando un paisaje de ruina y destrucción que atraviesa la ciudad de sur a norte, y de oriente a occidente, en aras de la “modernización”. Estos contrastes entre la imagen de progreso que implica la construcción de un futuro mejor y la ruina, la cara del deterioro que da cuenta del paso inexorable del tiempo, de un tiempo pasado y fugaz, son los factores sobre los que se monta el proyecto No arquitectura que se indicó en 2003.
Las imágenes que lo conforman ponen en evidencia el contraste que se vive en las grandes ciudades que día a día se construyen y transforman, muestran, “la arquitectura de la destrucción y la construcción. Una arquitectura pasajera que se desplaza a lo largo y ancho de la ciudad, dejando al descubierto la capa interna: la ruina que pone en evidencia la estructura, lo privado, lo oculto para hacerlo de dominio público en medio de la destrucción”.
Estas enormes fotografías amplían de forma nítida un mundo que se derrumba, unos muros que se resisten a desaparecer y que se abren a través de enormes orificios hacia un cielo azul y atemporal que las hace aún más poéticas y les imprime un cierto carácter de grandeza. Este carácter grandioso, propio de la imagen, se hace aún más fuerte en su encuentro con la arquitectura que la soporta, particularmente en el momento en el que intervienen las paredes de uno de los espacios más logrados de la arquitectura moderna en Colombia: la imprenta de la Universidad Nacional, hoy Museo de Arquitectura. Estas enormes fotografías que muestran la estructura calcárea, polvorienta, de unos muros que poco a poco se derrumban, parecen la radiografía de esos otros muros blancos e intactos que dan lugar a un amplio y luminoso espacio donde prevalece el buen diseño. También la grandeza de la imagen se refuerza cuando, como testigos vigilantes, las enormes ruinas se posan sobre los muros de la Ciudad Blanca, observando desde lo alto al que pasa por la Plaza Central, o por otros espacios públicos que hacen parte de la vida cotidiana de la academia que ha dado vida a este proyecto del grupo Trailer.
MARTA RODRÍGUEZ
