Exposición Individualdic 2005 - feb 2006· Por Gladys Yunes

María Teresa Govea

Sala Alternativa/Elvira Neri Galería de Arte

Sensibilizada con el mundo del arte por su labor como productora, coordinadora y diseñadora de exposiciones y eventos culturales, María Teresa Govea se ha vinculado al proceso creativo desde hace más de una década. Sus búsquedas la han llevado a transitar por disciplinas como el modelaje, la orfebrería, la fotografía y el videoarte. El género del autorretrato se ha tornado en un tema recurrente en su producción plástica. En piezas anteriores, como Juegos didácticos atemporales # 01, de 1999, exhibida en el IV Salón Pirelli de Jóvenes Artistas, en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber, la artista construye una estructura ósea como réplica de su propio esqueleto. Forrada en hojilla de oro, con elementos agregados, como una máscara de metal, hojillas de afeitar, cuentas de perlas y otros accesorios, esta propuesta se relaciona evidentemente con las prácticas de orfebrería y joyería que realizó durante la década de los noventa. 

Exposición Individual: María Teresa Govea — imagen 1
María Teresa Govea. 6/3 G-M. Celuloide. 70 x 45 cm. (27 1/2 x 17 3/4 pulgadas). Retoque fotográfico y ensamblaje digital: Juan Carlos Ariza.

En su reciente exposición, que exhibe la Sala Alternativa en Caracas con el título de Blink, esta artista muestra sus trabajos realizados en los primeros meses de 2005. Ahora con la técnica fotográfica, la artista se retrata de medio cuerpo en la quietud de su estudio, como alguien que se exorciza a sí mismo a través de la experiencia del arte. Govea ensaya diferentes poses ante el lente de una cámara convencional, de formato 6 x 6, para registrar, sobre una película en blanco y negro, diferentes ángulos de su propia figura. Así obtiene imágenes que parecen desmembrarse en sutiles degradaciones, desarticuladas entre sí por una variedad de tramas y texturas. Los choques entre los tonos opuestos, las sucesivas superposiciones, las gradaciones, los enfoques y desenfoques propician armoniosos contrastes entre lo denso y lo transparente, entre lo borroso y lo nítido, con los cuales obtiene un juego de formas visuales. Tal como puede apreciarse en obras como 20/3 G-M, en la que la figura se despliega formando un enjambre de intrincadas siluetas que transforman el núcleo compositivo en una escala de ricos matices. En otras piezas, como 3/3 G-M, 5/3 G-M y 6/3 G-M, la relación positivo-negativo crea una dualidad que rompe con el tradicional sentido del autorretrato, como género que define los rasgos expresivos y característicos de un individuo. Por el contrario, ella crea una representación de consistencia traslúcida en la que la imagen va surgiendo en diferentes facetas, tratando de imponerse sobre el plano. 

El lenguaje de Govea reduce los elementos compositivos, como línea, forma y color, a su mínima expresión; esto le permite dimensionar los recursos plásticos y transformarlos en elocuentes significaciones visuales y conceptuales. La impresión sobre celuloide, enmarcada entre láminas de acrílico transparente, se convierte en una incursión de sorprendentes resultados, pues otorga a la fotografía una nueva dimensión plástica. Por otra parte, el montaje de la muestra forma parte de la propuesta, pues las obras se disponen sobre paredes blancas, distanciadas por unos pocos centímetros de la superficie, logrando así un efecto que enriquece enormemente su contenido. 

Las veintiocho piezas, de pequeño y mediano formato, distribuidas en el espacio de la galería, resaltan la figura protagónica de estas composiciones, debido a que todo el conjunto —obra, enmarcado y montaje— logra incorporar, en un sentido dinámico, el entorno museográfico. Las imágenes, que simulan materializarse y desmaterializarse en un registro de estáticas vibraciones, sugieren la proyección de una cinta cinematográfica que parece haber detenido su rodaje por unos instantes. 

La contundencia de su discurso radica precisamente en la simplicidad de la composición, pues Govea libera la figura de cualquier fondo o paisaje visual que pudiera interferir en la representación que pretende hacer del personaje. Esa figura que se transmuta a sí misma, en un proceso de descomposición y recomposición, es en esencia una alusión al transcurso del tiempo, que en definitiva apunta siempre hacia el instante presente, como única realidad palpable. Luis Ángel Duque, curador de la muestra, señala lo siguiente: “Blink adquiere gran resonancia, pues esta enigmática artista concilia el concepto de fragmento del tiempo y la decantación de medios artísticos utilizados en la historia del arte: del óleo al videoarte, del cine a la fotografía, con la resolución final de su obra en imágenes estroboscópicas en blanco y negro donde se expone en autorretratos como belleza contemporánea, en cuya pupila quedamos cautivos por una fracción de segundos…”.

GLADYS YUNES YUNES

María Teresa Govea, por Gladys Yunes | artnexus