Exposición Individualdic 2005 - feb 2006· Por María Elvira Ardila

Carlos Blanco

Galería La Cometa

Disponer, preparar algo para un determinado fin, acondicionar uno de los elementos básicos para vivir como es el aire, es un denominador común en la obra de Carlos Blanco, que al capturar en sus diferentes inflables dos preocupaciones: la primera es apresar el aire como si se fuera acabar la vida y necesitáramos una válvula de oxígeno, ya que para Blanco el aire es el principio de la vida, de la destrucción y de sus procesos como artista, el aire circula en sus obras, entra y sale de ellas. La otra es cuestionar situaciones políticas y sociales, un tiempo invadido por los medios de comunicación, por la publicidad, por el video y por la imagen mediática.

Esculturas como Alas, Los caracoles, El cultivo intensivo o Los peregrinos, representan lo efímero del ser humano, donde la soledad, la incomunicación y el exilio son sus referentes; lo lúdico, a su vez, está presente en algunas obras donde el juego es un elemento indispensable, como en Los chismosos, obra auditiva que participó en la VII Bienal de La Habana, donde un chisme que se divulgaba por medio de una grabación, dentro de una gran oreja inflada, transmitía que el grupo los Carpinteros de Cuba había ganado el premio, antes de que los jurados deliberaran, trabajo de humor negro que generó la risa en todos los participantes y molestias en los deliberadores del certamen. 

Exposición Individual: Carlos Blanco — imagen 1
Carlos Blanco. El cultivo intenso, 2002. 50 objetos. Técnica mixta. Bienal de Busan, Corea.

Otra de sus preocupaciones es vincular de manera directa al espectador y activar percepciones sinestésicas, acercando al espectador a su obra, para que la toque, la sienta y le quede en la memoria, de tal manera que el público desapercibido pueda comprometerse con la obra al accionarla, vestirse o colocarse los objetos realizados ya sean alas, casas, chalecos, o visitar grandes maletas plásticas que en su interior contienen fotografías y archivos de la ciudad. Esta nueva microciudad puede ser transitada por el espectador, ya que la maleta guarda su memoria y hace detonar recuerdos colectivos e individuales que generan un sentido de pertenencia al lugar. 

El artista percibe la ciudad con sus problemáticas y hasta pretende, de una manera altruista e ingenua dar solución a algunas de éstas, en Alas y en Casa a cuestas, por ejemplo, en el primer trabajo realizado en una zona de tolerancia, repartió información y preservativos dialogando con esta población en riesgo de contraer Sida. En Casa a Cuestas quería solucionar el problema de vivienda de los desplazados por la violencia y de las personas que por otras razones carecen de vivienda. Para él, su obra está abierta a nuevas interpretaciones, pero una de sus intenciones es permitir al observador instantes de imaginación en medio de la rutina diaria y del mundo caótico de la ciudad.

Aire Acondicionado es una selección de trabajos de diversos momentos de la actividad artística de Carlos Blanco, que se presenta en la Galería La Cometa de Bogotá y que reúne piezas emblemáticas de su obra; la conforman dibujos, pinturas y esculturas inflables que se han presentado en diferentes lugares. Blanco se hizo conocer en la IX Documenta de Kassel, llevada a cabo en 1992, cuando apareció en una de sus calles realizando un performance errante de un viajero “colado”, en un acto que se componía de cuatro maletas, un trípode a la altura de la cabeza y una reflexión acerca de lo nómada —el artista recorría cada día un sitio distinto en la ciudad—, al igual que de la participación en estos grandes eventos de arte; él no hacía parte de los artistas seleccionados en la Documenta, lo que hizo perturbar a los organizadores al recibir la aceptación del público.

Su trabajo comienza articulándose con el dibujo, dibujos en carboncillo, pues lo requiere como soporte de todo su proceso; luego, realiza prototipos a escala que se convertirán en sus esculturas inflables, que necesitan apoyo en el piso, motores que les permitan funcionar y materiales resistentes. 

Para Carlos Blanco, Aire acondicionado es vivir del aire y vivir de sueños.

MARÍA ELVIRA ARDILA

Carlos Blanco, por María Elvira Ardila | artnexus