Subastas Latinoamericanas

Raúl Anguiano. La espina, 1966. Acrílico sobre lienzo. 110 x 159 cm. (43 1/4 x 62 1/2 pulgadas).

Subastasept 2005 - nov 2005· Por Alberto Barral

Subastas Latinoamericanas

Nueva York

Las subastas latinoamericanas de esta temporada tuvieron resultados muy diferentes en Christie’s y Sotheby’s, pero la tendencia del mercado sigue centrada en un interés por las obras de gran calidad y en un menor número de coleccionistas en busca de obras que, se considera, están a mitad del proceso plástico de un artista.

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Diego Rivera. La ofrenda, 1931. Óleo sobre lienzo. 123,3 x 153 cm. (48 1/2 x 60 1/4 pulgadas).

Lo más destacado de la temporada fue una selección de obras de Rivera presentada por Sotheby’s. Una de ellas, Lavanderas con zopilotes, estaba en la portada del catálogo y se vendió en US $542.400, ligeramente por encima de su estimado bajo (US $500.000/700.000). La pintura más costosa de la temporada fue otra obra de Rivera, La ofrenda, que logró alcanzar la suma de US $1.584.000 (US $1.500.000/2.000.000). El otro Rivera de la subasta, La niña durmiendo, también es una obra destacada y se le había asignado un estimado razonable de US $600.000/800.000; sin embargo, no logró llegar al mínimo y se quedó sin vender. El comentario que se hizo sobre esta pintura fue que para muchos coleccionistas la niña parecía más muerta que dormida, y el gusto por las pinturas que representan niños muertos, aunque es parte importante de la tradición colonial mexicana, no es apreciado por los coleccionistas internacionales que por mucho tiempo han estado entre los principales compradores de obras de Rivera cuando salen a subasta.

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Guillermo Kuitca. Pélléas et Mélisande, 1994. Óleo y acrílico sobre lienzo. 183 x 188 cm. (72 x 74 pulgadas).

A Tamayo también le fue bien en esta temporada. Una obra muy importante de la década de 1940, Mujer llamando, con un estimado de US $800.000/1.200.000, llegó a US $884.000, mientras que en Christie’s una obra muy temprana, La silla amarilla, de 1929, también se vendió bien, en US $774.000, con respecto a su precio base de US $700.000/900.000. Aunque siempre es difícil que estas obras tempranas alcancen los altos niveles de las obras posteriores a la década de 1940, ésta, en particular, era un atractivo bodegón de frutas tropicales colocadas en una silla muy desgastada. Una obra clásica de la década de 1950, Discusión acalorada, obtuvo el precio más alto de la subasta nocturna de Christie’s al llegar a US $867.200 después de partir de un estimado de US $500.000/700.000, y una obra de 1986, Los comediantes, también sobrepasó el estimado máximo al venderse por US $576.000 (US $400.000/500.000). Más tarde se logró un nuevo récord mundial para Raúl Anguiano cuando su conmovedora obra La espina se vendió en US $156.000, muy por encima de los US $80.000/120.000 presupuestados. Otro artista mexicano que logró un nuevo récord mundial fue Pedro Coronel, cuya obra La primavera, una colorida abstracción que tenía un precio base de US $100.000/150.000, se vendió en Christie’s por US $307.200. Otra obra mexicana que se vendió muy bien fue Autorretrato, de Orozco, que con un estimado de US $200.000/250.000 se vendió en US $363.200 en la subasta nocturna de Sotheby’s.

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Fernando Botero. A Family (Una familia), 1996. Óleo sobre lienzo. 195 x 155 cm. (76 3/4 x 61 pulgadas).

Los paisajes mexicanos del siglo XIX lograron buenos precios. Vista del valle de México con volcanes y lago de Texcoco se vendió en US $192.000 (US $120.000/180.000) y Vista de Oaxaca desde el Cerro del Fortín logró US $352.000 (US $300.000/350.000).

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Gego. Dibujo sin papel (separación de espacio interior), 1986. Ensamblaje con alambre y cuerdas metálicas. 145 x 61 cm. (57 1/8 x 24 pulgadas).

Quizás una de las tendencias más interesantes del mercado fue la estabilidad en las ventas de pinturas de Botero, que en temporadas anteriores sufrieron los ajustes del mercado. A propósito, el éxito de sus obras en la subasta nocturna resultó ser un atractivo crucial, puesto que muchos de los lotes importantes de esa noche no encontraron compradores. Su obra A family (Una familia), de 1996, con un estimado prudencial de US $300.000/400.000, obtuvo US $732.800, sin duda un triunfo para sus obras más recientes, que habían sido precisamente las más difíciles de vender en temporadas anteriores. Otro triunfo se logró con La modelo, cuyo precio, estimado en US $300.000/400.000, se elevó hasta US $475.200. En la subasta nocturna de Sotheby’s se vendieron las dos pinturas de Botero, una de ellas, Monseñor, sobrepasó los cálculos de US $60.000/70.000 y se vendió en US $102.000. Sus esculturas, que han sido un sector fuerte del mercado, se siguen desempeñando bien. Christie’s alcanzó un nuevo récord para una escultura de Botero cuando su Mujer sentada, con un estimado de US $400.000/500.000, se vendió en US $688.000, y a Sotheby’s también le fue bien con las tres esculturas de Botero que ofreció. Rape of Europa se había valorado en US $150.000/200.000 y se vendió en US $204.000; Uccelino, un gracioso pajarito, también se vendió por encima de los cálculos de US $125.000/175.000, en US $251.200, y Seated Woman estuvo cerca del estimado máximo al venderse por US $186.000 (US $150.000/200.000).

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Rufino Tamayo. La silla amarilla, 1929. Óleo sobre lienzo. 76 x 64 cm. (29 7/8 x 25 1/8 pulgadas).

Sotheby’s mostró una preciosa selección de obras de la prestigiosa Colección Duncan. Barbara y John Duncan fueron miembros muy activos de la Americas Society desde su fundación, cuando era conocida como el Centro para Relaciones Interamericanas. Aparte de ser una distinguida coleccionista, Barbara Duncan fue también una académica del arte latinoamericano y cooperó activamente en las primeras exposiciones del Centro. Los Duncan también donaron parte de su colección de arte latinoamericano a la Galería de Arte Archer M. Huntington, de la Universidad de Texas, en Austin, que posee una de las colecciones de arte latinoamericano más importantes de Estados Unidos. La apreciación y el patrocinio del arte latinoamericano por parte de coleccionistas estadounidenses ha sido parte integral de la expansión y el crecimiento de este mercado, y coleccionistas pioneros como los Duncan fueron parte de una fuerza decisiva en el desarrollo del mercado de arte latinoamericano, porque en la época en que ellos comenzaron a coleccionar, los artistas latinoamericanos no eran tan apreciados en sus propios países como lo son en la actualidad, y el apoyo financiero, así como el prestigio de tener su obra en una colección célebre por su calidad y distinción, fueron siempre un positivo y bien recibido complemento a su creciente reputación como artistas dentro de un marco internacional. Sotheby’s rindió un digno y elegante tributo al coraje y la pasión de estos pioneros coleccionistas de arte latinoamericano con una refinada fotografía a color de los Duncan, que ocupó toda una página, y con un excelente ensayo como introducción a los ítems de su colección que fueron vendidos en la subasta nocturna. Uno de ellos, un hermoso Torres-García, fue la estrella de la colección al venderse en US $940.000, muy por encima del estimado de US $600.000/800.000.

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Joaquín Torres-García. Constructivo en blanco y negro, 1935. Óleo sobre tabla montada sobre madera. 77,7 x 62,5 cm. (30 5/8 x 24 5/8 pulgadas).

Los artistas venezolanos incluidos en las subastas de esta temporada estuvieron entre los más apetecidos por los coleccionistas, hecho que les representó nuevos récords. Alejandro Otero fue uno de ellos; su Coloritmo, con un precio base de US $40.000/60.000, se elevó a US $162.000. El dibujo-escultura en metal de Gego, titulado Dibujo sin papel, también sobrepasó su estimado de US $100.000/150.000 y se vendió por US $192.000. Sotheby’s también ofreció otra pintura importante de Arturo Michelena, el pintor de cámara del siglo XIX, que en la última temporada rompió la barrera del millón de dólares. Esta vez, la pintura ofrecida fue La visite electorale, una representación de un candidato político haciendo una visita rural con la intención obvia de conseguir el apoyo de los pobres, un importante movimiento estratégico para los políticos en busca de la reelección, y una técnica de manipulación política que es particularmente penosa para los venezolanos contemporáneos. Quizás debido a que el tema dio en el blanco, la obra se vendió por el precio más bajo, US $576.000 (se esperaban US $500.000/700.000). Otro logro importante fue el alto precio obtenido por una pintura colonial del artista venezolano Juan Pedro López, La Virgen, reina y pastora de la Iglesia, que tenía un cauteloso estimado de US $50.000/70.000, pero una acalorada puja llevó el precio a US $144.000, es decir, más del doble del estimado máximo. Durante la sesión matutina de Sotheby’s, una pareja de pinturas coloniales pertenecientes a la colección Duncan también se vendió por encima de su estimado. La primera fue una obra atribuida a Gregorio Gamarra, que se vendió en US $84.000 cuando los cálculos eran de US $20.000/25.000. La segunda, Holy family in Nazareth, atribuida al Círculo de Diego Quispe Tito, obtuvo US $34.800 (US $15.000/20.000).

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Alejandro Otero. Coloritmo #23, 1957. Pintura al duco sobre madera. 171,2 x 44,8 cm. (67 3/8 x 17 5/8 pulgadas).

Entre las ofertas contemporáneas, Guillermo Kuitca registró un éxito cuando su evocadora Pelleas et Melisande se elevó de su precio base de US $60.000/80.000, para venderse por US $144.000.

Como última observación, debemos llamar la atención sobre el hecho de que las dos casas de subastas tenían nuevos directores de departamentos para las ventas de esta temporada, una situación sin precedentes. Carmen Melián es la nueva directora del Departamento de Arte Latinoamericano de Sotheby’s, después de la partida de Kirsten Hammer, y en Christie’s, Virgilio Garza reemplazó a Ana Sokoloff. Aprovechamos esta oportunidad para desearles buena suerte y, a la vez, alentarlos en sus esfuerzos orientados al crecimiento y éxito constantes de esta interesante área del coleccionismo.

Total en la subasta de Christie’s: US $8.355.160. Promedio de ventas por lote: 61%. Vendido dentro del estimado: 70%.

Total en la subasta de Sotheby’s: US $12.756.400. Promedio de ventas por lote: 78%. Vendido dentro del estimado: 77,3%.

ALBERTO BARRAL

Asesor de arte, Nueva York.

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