Exposición Individualjun 2005 - ago 2005· Por Gladys Yunes

Pedro León Zapata

Galería D'Museo

Desde que publicó su primera caricatura, en 1946, Pedro León Zapata ha ido construyendo, en diferentes medios publicitarios, un retrato hablado —y dibujado— de nuestra realidad. Lo noticioso, anecdótico y actual se muestra a diario en sus famosos “Zapatazos”, una suerte de crónica irreverente creada con el fin de aligerar y matizar la seriedad de la página editorial del periódico El Nacional. “Zapata —dice Ildemaro Torres en el Papel Literario, el 19/02/05—, conjuga con gran acierto lo que el dibujante humorístico debe tener de costumbrista, crítico social e historiador. A sus ideas así materializadas se les reconoce un rango editorial, y somos miles los lectores que cada mañana buscamos esa caricatura cual clave para una mejor comprensión del acontecer nacional...”. Zapata crea imágenes y escenas impregnadas de sutiles asociaciones que capturan el espíritu del presente, así como el sentimiento generalizado de las masas: viejitas, camaleones, señoras emperifolladas, figuras famélicas y caricaturescas, algunas de gran fuerza emblemática con su séquito de amigas, como es el caso de “Coromotico” y “Trinita”, constituyen el elenco que, con acento épico y mordaz, protagoniza sus composiciones. La síntesis formal y conceptual de su discurso devela una aguda sensibilidad que, tras la careta de lo jocoso, muestra facetas ocultas de la realidad. En piezas como Don Quijote de La Marcha, 2005, por citar un ejemplo, el artista juega con el término entre “Mancha” y “Marcha”, dibuja el legendario personaje con la bandera nacional en alto, aludiendo así a las protestas multitudinarias que se dieron de manera reiterada en el país portando el símbolo patrio.

Exposición Individual: Pedro León Zapata — imagen 1
Pedro León Zapata. Don Quijote de La Marcha, 2005. Acuarela y acrílico sobre cartulina. 22 x 33 cm. (8 1/2 x 13 pulgadas).

Han transcurrido 40 años desde que se publicó el primer Zapatazo, el 21 de enero de 1965, celebración que conmemora la Galería D’Museo con la exposición Zapatazos de mil colores. Una selección de 48 piezas representa la labor consecutiva de estas cuatro décadas, intervenidas ahora con acuarela y acrílico. Así, estas caricaturas destacan una paleta de tonos saturados, de fuertes resonancias cromáticas que contrastan con un dibujo de líneas orgánicas, sinuosas, traviesas en su recorrido, que le imprime cierta vitalidad al conjunto.

Estas creaciones colindan con su producción plástica, pues sus pinturas, plenas de libertad y lirismo, describen un espacio abierto, de figuras ingrávidas, ligeras, que se expanden sobre el plano sugiriendo desplazamiento y continuidad. La deformidad y exageración de sus personajes constituye una forma de explicar lo grotesco, lo desequilibrado y lo extravagante del mundo en que vivimos. En la obra de Zapata no hay etapas, sino un fluir de formas e imágenes que concuerda con una narrativa satírica y elocuente, tanto en su forma oral como gráfica. Su lenguaje plástico y humorístico atrapa la mirada y al mismo tiempo interpela sigilosamente la conciencia. El sentido de su obra se vincula con aquel cometido que persiguieron los muralistas mexicanos y, más estrechamente, con la incisiva lucidez de artistas y grabadores como José Guadalupe Posada (México,1852-1913), cuyos panfletos, periódicos, y “calaveras” —volantes impresos de una sola hoja—, mostraban imágenes, notas y viñetas que ridiculizaban, con tono crítico y burlesco de gran fuerza expresiva, los temas y personajes de la época.

La tribuna que le ofrece hoy el espacio de la prensa le permite a Zapata expresar con sencillez e ingenio episodios de una comedia humana actual y local. Una comedia que representa lo fundamental de la existencia diaria, con problemáticas individuales y colectivas que en esencia emanan de la condición humana. En el presente, al igual que en el pasado, se detecta un asunto que atañe a los valores, a los principios, a los triunfos y miserias de los mortales. Zapata habla de nosotros, por eso su discurso es tan cercano. Sus dotes como pintor, humorista, caricaturas, actor, animador, ensayista y profesor universitario revelan un particular talento que le ha hecho merecedor de numerosas distinciones, como el Premio Nacional de Periodismo, 1967, Premio Nacional de Artes Plásticas, 1980, y Dr. Honoris Causa de la Universidad de Los Andes, en 2002, entre otros galardones.

GLADYS YUNES YUNES

Pedro León Zapata, por Gladys Yunes | artnexus