Los muebles y objetos concebidos por Jorge Rivas conjugan la excelencia artesanal, expresada mediante su impecable manufactura, con una concepción moderna, elegante y a la vez austera en su diseño. Ello se debe a la conjunción de varios factores. En primer lugar, la formación de Rivas, pues es arquitecto graduado en la Universidad Central de Venezuela con posgrado en Diseño Industrial en la Universidad de Florencia. Además, es investigador de la historia del mueble, interés que viene por tradición familiar. Actualmente trabaja como investigador de la Fundación Cisneros y es diseñador exclusivo de Casa Curuba, empresa que más que una casa comercial especializada en la venta de muebles y artesanías venezolanas, es reconocida por la excelencia de sus productos, que de alguna manera identifican a nuestra venezolanidad.
Existe una meta común en este binomio Rivas-Curuba. Se trata de integrar diseño con la manufactura y el conocimiento profundo de la madera que tienen las comunidades de Guadalupe y Quibor en el estado Lara. De allí los títulos de las dos muestras de Rivas inauguradas simultáneamente, Maderas, en la Casa Alejo Zuloaga, Fundación Polar, San Joaquín, estado Carabobo, y Jorge Rivas. Diseño y comunidad, en la Sala Trasnocho Arte Contacto en el Centro Trasnocho Cultural, en el Paseo Las Mercedes. En ambas exposiciones se mostró una importante selección de sillas, bancos, mesas, bibliotecas, y objetos tales como cajas, espejos, porta CD, entre otros. El distintivo en todos estos muebles y objetos es la integración del diseño con la manufactura de la madera hecha por estos artesanos de Lara. Esta conjunción ha dado lugar a una experiencia colectiva que merece consideración. La labor artesanal adquiere trascendencia desde el momento en que el objeto creado parte de un diseño. Ello hace que la pieza supere la sola elaboración manual.

La ebanistería ha tenido históricamente fuerte tradición en la historia del mueble venezolano, pues, desde el período hispánico, llegaron al país varios maestros ebanistas que han dejado su legado. De modo que, de alguna manera, se ha mantenido a través de los años cierta cultura de la madera que se ha evidenciado en diversas manifestaciones artesanales. No obstante, la integración del diseño con la artesanía no es frecuente y continúa siendo inédita en el país. La experiencia de Rivas con las comunidades de Lara demuestra el resultado creativo de esta integración, en el que ambas disciplinas han adquirido un redimensionamiento positivo. Juntos, diseñador y artesanos, han creado un estilo que los define.
Rivas ha creado una técnica, llamada “desconcertado” —para la cual ha contado con la ayuda del maestro ebanista Doménico Stefani—, que consiste en combinar maderas de toda clase de árboles, de poco espesor, usualmente considerados como desechos, cuya variedad cromática crea un efecto “desconcertado” en los topes de mesa, acabados de sillas, ornamentos de los objetos, etc. El uso de este recurso ha dado lugar a la creación de un patrón de diseño, que es distintivo de estos productos y del diseño de Rivas. Trabajar con desechos le ha permitido, asimismo, asumir una conciencia ecológica.
El trabajo artesanal, colectivo y, en cierto modo, anónimo existente en el país, cobra nueva dimensión con el aporte creativo de Rivas. La artesanía, con esta experiencia, es recurso esencial para un tipo de diseño contemporáneo venezolano. El resultado son piezas que identifican la cultura de un país que, durante años, se consideraba carente de imágenes y de memoria. Esta experiencia demuestra lo contrario.
SUSANA BENKO
