Exposición Individualjun 2005 - ago 2005· Por John Angeline

Edward Weston y Tina Modotti

Throckmorton Fine Art, INC.

Al considerar el arte y la relación de Edward Weston y Tina Modotti se encuentra una especie de dilema cuyo problema básico gira en torno a cómo conciliar las prácticas de los dos fotógrafos. En un período relativamente corto, Modotti pasó de ser una figura casi desconocida, a colaboradora clave de Weston para, finalmente, convertirse en fotógrafa por derecho propio, con sus propios temas y estética. Cuanto más conocidas se hacen sus fotografías, más se distinguen de las de Weston, lo cual nos lleva a plantearnos de nuevo el problema de cómo considerar las dos figuras juntas e, incluso, si todavía es fructífero hacerlo.

El título que se le dio a la reciente exposición de la obra de Weston y Modotti, The Mexico Years, fue como un recurso de encuadre para intentar aclarar las cosas en cierta forma, argumentando que, más que ningún otro factor, lo que conecta a estos dos fotógrafos es la experiencia compartida de su estadía en ese país. Para México, la década de 1920 fue un período de nuevos comienzos, con el optimismo puesto en un gobierno que prometía una reforma progresiva y estaba patrocinando activamente el arte contemporáneo. Weston y Modotti llegaron allá como maestro y alumna y también como amantes. Ella acababa de enviudar y él había dejado a su esposa y sus hijos. Al poco tiempo abrieron un estudio de fotografía. Hacia 1930, Weston ya no vivía en México, y la pareja se había separado; Modotti decidió quedarse.

Exposición Individual: Edward Weston y Tina Modotti — imagen 1
Edward Weston. Tina recitando, 1924. Impreso en la década de1930. Impresión en gelatina de plata. 24 x 19 cm. (9 1/2 x 7 1/2 pulgadas).

En consecuencia, las fotografías de la exposición abarcaban un período relativamente corto en el cual muchas de las imágenes incluían una amplia variedad de temas y técnicas. Las obras presentadas eran sólo una pequeña muestra de lo que Weston y Modotti produjeron en esa época, pero algunos puntos notables estaban documentados de manera clara. En primera instancia, sin lugar a dudas, Modotti aprendió mucho de Weston, incluida su preocupación por el arte de la fotografía y su ejecución profesional. También pudimos ver en obras como Telegraph Wires y Experiment in Related Forms or Glasses que ella no estaba totalmente en contra ni desconocía del todo las tendencias formales de Weston. Sin embargo, no le tomó mucho tiempo emprender una trayectoria divergente: atrapada en el drama de una nueva era que clareaba a su alrededor, la emoción de hallarse inmersa en una cultura vibrante y desconocida para ella, e inspirada personalmente en las políticas radicales propugnadas por muchos artistas e intelectuales mexicanos de la época, Modotti desarrolló una obra que se centraba mucho más en el elemento humano y la narrativa documental. Para cuando Weston estaba listo para regresar a Estados Unidos, ella estaba demasiado comprometida en acontecimientos locales como para seguirlo.

Entonces, ¿por qué tenemos que pensar en el tiempo que pasaron juntos allá, y por qué seguimos concentrándonos en ellos como equipo? No obstante su relación personal y el poco exitoso estudio que trataron de administrar, no había mucho que los uniera. Sin embargo, a pesar de los recientes proyectos, como la retrospectiva de Modotti llevada a cabo a mediados de la década de 1990 en el Philadelphia Museum of Art, todavía se acostumbra tratarla como un apéndice de Weston o como un pie de página de su historia. Mucho de esto se debe sin duda a la política de género, y él fue la persona más responsable de que Modotti se hiciera fotógrafa; además, Modotti vivió y trabajó durante unos pocos años, mientras que Weston disfrutó de una carrera y un legado mucho más largos. No obstante, ahora se puede reconocer con facilidad la diferencia entre una fotografía de Modotti y una de Weston, no sólo por el tema, sino por las composiciones y el acabado: Weston es siempre el más riguroso en la composición y tiende a favorecer contrastes más intensos, mientras que en las obras de Modotti hay una delicadeza más desvaída. Tomados en conjunto, con sus retratos, bodegones y paisajes y escenas callejeras, los dos artistas crean un documento completo de una sociedad en un momento en particular.

Exposición Individual: Edward Weston y Tina Modotti — imagen 2
Tina Modotti. Retrato de Edward Weston, 1924. Impresión en gelatina de plata. 11,7 x 8,8 cm. (4 3/4 x 3 1/2 pulgadas).

Más importante aún es lo relativo al impacto de la visita de Weston y Modotti. En muchas formas, la estancia en México representó el nacimiento de Modotti y el renacimiento de Weston como fotógrafos. Igualmente crítico es lo que los dos le aportaron a su anfitrión. Debido a sus esfuerzos, en México la fotografía ganó una mayor legitimidad artística y muchos fotógrafos nacientes se sintieron animados a seguir su arte. Además, la fotografía se convirtió en un punto crucial de conexión entre México y el modernismo y comunismo internacionales, el último de los cuales encontraría el medio de la fotografía cada vez más útil para su ideología y sus fines. Y, por último, la obra de Modotti en particular nos dejó un riguroso y completo retrato de la vida y la cultura mexicanas, desde la de arriba hasta la de abajo, de ese tiempo.

Esta exposición representó espléndidamente muchos aspectos de la época. A través de las fotografías incluidas se vio una gran diversidad de reflexiones sobre el país y su gente, así como diferentes facetas de Weston y Modotti a medida que planeaban con detenimiento sus propias prácticas y estrategias. Lo que sí le habría dado a la exposición un carácter nuevo y especial, aunque probablemente fuera del alcance de una exposición de galería, es que hubiera logrado ilustrar la forma en que Weston y Modotti extendieron su influencia sobre el arte y la fotografía mexicanos. Hasta cierto punto, esto estaba analizado en el útil e instructivo catálogo que acompañaba la exposición; el siguiente paso es desplegar visualmente este diálogo artístico, puesto que es en realidad esta relación, más que la de Weston y Modotti, la que necesita atención ahora.

JOHN ANGELINE

Edward Weston y Tina Modotti, por John Angeline | artnexus