Exposición Individualjun 2005 - ago 2005· Por Irina Leyva

Carlos Luna

Leonard Thachmes Gallery

El pasado 22 de enero se inauguró la exposición Muerto en vida, del pintor cubano Carlos Luna (1969). Para esta exposición personal, el artista escogió trabajar con la Galería Leonard Thachmes, de North Miami. La muestra está compuesta de cinco piezas, y aunque pequeña, ha sido cuidadosamente seleccionada entre las obras recientes del artista. Una de estas piezas fue concebida como una instalación, integrada por otras doce.

Carlos Luna vivió varios años en México (1991-2002) y la influencia de este país se ha extendido desde su vida personal y familiar hasta su obra. Muchas de las piezas que exhibe en esta ocasión están concebidas sobre papel amate, uno de los soportes más comunes del arte popular mexicano.

Como parte de esta influencia también pueden citarse elementos muy propios de esta cultura que se extienden más allá de un material determinado, como es el tratamiento de la muerte. Luna se ha apropiado de un símbolo tan significativo como la calavera y la utiliza como un elemento repetitivo en dos de sus piezas: Papito Guapería y La sospecha. Esta solución formal de repetir un motivo es muy característica del arte popular en general.

Exposición Individual: Carlos Luna — imagen 1
Carlos Luna. Bum bum de pingas el caso, 2005. Gouache y carbón sobre papel amate. 17,7 x 240 cm. (7 x 94 1/2 pulgadas).

Entre sus asimilaciones podríamos hablar de la obra del mexicano Posada, tanto en lo formal como en lo temático. Formalmente, las gruesas líneas negras con las que bordea sus figuras, y aunque Carlos utiliza un poco más de color, es parco en su selección al menos en estas obras. En cuanto a los temas, recordemos que Posada jugaba con el tema de la muerte, parte integral de la cultura mexicana. Luna trata explícitamente el tema del Guajiro, que podría decirse tiene una importancia en la cultura cubana similar a la que la muerte ocupa en la mexicana. El guajiro ha sido tratado con frecuencia en la literatura y la plástica cubana, formando parte indiscutible del folclor cubano. Aquí el artista le aporta un componente muy personal, un humor irónico.

La ironía es muy propia del cubano, como diría Fernando Ortiz “el choteo”, el chiste con doble sentido, la burla. Esta actitud “relajada” del cubano le ha permitido sobrevivir en difíciles y variadas circunstancias. Es un componente vital de la cultura cubana y ha propiciado interesantes movimientos, como en su momento el teatro bufo. Este sentido del humor puede apreciarse en la obra de varios de los artistas conocidos como la generación de los 80s en Cuba, a la cual perteneció el artista.

Hay otros elementos inherentes de ambas culturas que incluye en su obra, como las supersticiones, las palabras y, sobre todo, el conocido “machismo”. Como código social, el machismo se refleja en diversos aspectos. En este caso se nos presenta la faceta amorosa asociada con la virilidad. Luna escoge palabras y posturas clave que se refieren a este componente del comportamiento de un grupo específico, implicando una posición ante la vida respaldada por una filosofía de carácter popular.

El artista utiliza símbolos con cierta frecuencia que pueden ser identificados en su obra. Entre ellos, animales y, específicamente en esta exposición, los gallos. El gallo es símbolo de virilidad, de lujuria y de la masculinidad del mundo animal, intolerante con la presencia de otros animales del mismo sexo en su territorio, significado que Luna refuerza y trasporta al contexto humano con el uso de falos. La sexualidad es bien explicita en su obra, manifestándose no solamente a partir del uso de los falos, sino en varias formas, entre ellas, la sensualidad y el erotismo.

Otro tema que trata en su obra es el exilio y la condición del viaje como vía de ida sin regreso. Para los cubanos, el hecho de salir de la isla es el ejercicio máximo de libertad. En obras como Sueño guajiro y Dale, Dale, Vuela, se juega con esta idea desde el punto de vista de un guajiro y utiliza el avión como símbolo y vía física del viaje. El exilio es un tema que ha sido ampliamente reflejado en la pintura y la literatura cubana. Aunque no es el único tema de la cultura cubana contemporánea, sí ha tenido un peso determinante en los últimos cuarenta años y puede decirse que ha sido intensamente ilustrado por ser la condición de una parte numerosa e importante de los artistas oriundos de la isla.

IRINA LEYVA

Carlos Luna, por Irina Leyva | artnexus