Exposición Individualene 2005 - mar 2005· Por Julia P. Herzberg

Gadys Triana

Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires / Museo de la Ciudad, Queretaro, México / Centro Cultural El Diezmo, Celaya, México

Cada vez es ahora viajó de Argentina, el país más austral de Suramérica, a México, el país más al sur de Norteamérica. Los espectadores tuvieron la oportunidad de ver la obra de Gladys Triana por primera vez en estas tres instituciones públicas. Triana viene de una familia de hermanos talentosos. Su hermano es dramaturgo, y su hermana es actriz y cantante de ópera. La carrera de la artista se ha desarrollado durante varios años, en varios países, a veces en circunstancias difíciles. Nacida en Camagüey, Cuba, Triana empezó su vida profesional como maestra, luego aprendió a pintar por su cuenta y expuso dos veces en la entonces respetada Galería Liceo, de La Habana (1962-1963). Su obra también fue incluida en una enciclopedia de historia del arte (Pintores cubanos) que documenta los artistas cubanos desde la década de 1920 hasta 1962.

Cuando llegó a Madrid a principios de los años setenta, empezó a estudiar arte en la Academia San Fernando. Seguir los primeros años de la carrera de Triana en Nueva York, adonde llegó en 1975, es similar a rastrear la historia de espacios alternativos dedicados a artistas latinoamericanos. Primero expuso en la Galería Sarduy (1974) y luego en la INTAR (1975). Ahora Triana es conocida por sus pinturas, por sus obras en papel —dibujo y grabado— y, más recientemente, por sus esculturas, instalaciones y fotografías.

Exposición Individual: Gadys Triana — imagen 1
Gladys Triana. Cada vez, es ahora, 2001-2002. Formato de texto. 57 aros de bordar.

En la nueva obra de Triana se destacan tres instalaciones murales, dos de las cuales son dibujos, y la tercera, fotografías. Cada serie de dibujos presenta las manos de la artista sosteniendo objetos usados comúnmente en la vida diaria. De especial interés son las dos series de 121 dibujos en aros de bordar, uno de los cuales está instalado en un formato triangular, y el otro, en un formato de párrafo vagamente definido. Las imágenes del formato triangular muestran la mano sosteniendo o presentando el objeto, como para señalar su importancia; las imágenes en el formato de párrafo presentan dos manos activando el objeto, como si estuviera en uso.

El tema de las manos en el arte tiene un largo historial. La imagen de las manos ha sido interpretada de manera realista, surrealista, literal, simbólica, abstracta, política, etcétera. Los estudios de manos, además de interpretar sus dinámicas líneas y características físicas, han comunicado fuerza, agilidad y movimiento. A veces han transmitido un sentido de belleza o revelado una etapa cronológica de nuestra vida. Las manos son expresivas, comunican sentimientos humanos por medio de los ademanes y el tacto. Triana parece haber escogido sus manos para indicar el empuje de la vida, su signo vital, y lo expresa ocupando sus manos en movimientos rutinarios con objetos comunes. Parece estar diciendo que hay algo paradójicamente especial en el hecho de registrar un fragmento de una actividad corriente. Al llamar la atención sobre objetos principalmente domésticos encontrados ya sea en su casa o en su estudio, Triana marca un momento de la vida, una de las muchas incontables actividades ejecutadas de manera rutinaria.

Había más de 137 imágenes de objetos en los dos dibujos murales, incluidos accesorios usados para acicalarse: un cepillo para el pelo, un espejo, labial, tijeras para uñas, jabón y polvos compactos; utensilios para comer: una cuchara y un tenedor, o para preparar alimentos: un abrelatas con descorchador, un cuchillo, un triturador de ajos, un salero, un pelador de papas; accesorios para el hogar: bombillas, tomas, enchufes, un destornillador y una broca; materiales para artistas: una caja de acuarelas en miniatura y un pincel delgado; una lata de pintura, una lupa, cinta adhesiva, un marcador, un palito de naranjo, un borrador para carboncillo, un rodillo, cinta de tela, entre otras imágenes.

Al seleccionar un soporte para los dibujos, la artista decidió emplear un aro de bordar. Cuando era adolescente, en Cuba, en el colegio le enseñaron a bordar como actividad para defenderse en la vida. La artista tomó 121 aros de bordar, colocó un trozo de tela alrededor del anillo interior de cada uno y luego aseguró éste con el anillo exterior. Después, fijó las imágenes escaneadas de las fotografías de sus manos manipulando objetos y recortó las fotografías con la forma del aro, para entonces pegarlas a la tela. Luego, colocó papel Hiromi sobre la foto y dibujó el contorno del objeto y el fondo sobre el papel. La imagen final, lejos de ser ruda, tenía una apariencia de suavidad, como si hubiera sido dibujada a mano.

Estos objetos cotidianos son tan mundanos que prácticamente son invisibles. Y las tareas rutinarias que hacemos con ellos casi no se notan. Damos por sentado las miles de formas en que se mueven nuestras manos. Una vez que los objetos son seleccionados y destacados, adquieren una importancia recién descubierta debido a que empezamos a reconocer su naturaleza como objeto y su función.

¿A cuál de las modalidades contemporáneas pertenecería la exploración artística de Triana? Esta obra particular que incluye dibujo, manipulación fotográfica, y la labor de recortar y pegar, no muy distinta del arte del collage, es performativa, repetitiva y requiere mucha mano de obra. Triana trabaja en los intersticios donde las artesanías, las bellas artes y la vida diaria son sujetos intercambiables de la creación de arte. Desde esta perspectiva, nos acordamos del poeta Pablo Neruda, cuya Oda a las cosas comunes es un testamento a la belleza y la poesía plasmadas en los objetos diarios que llenan nuestra vida.

JULIA P. HERZBERG

Gadys Triana, por Julia P. Herzberg | artnexus