Dando y Dando fue el sugerente título de la más reciente exposición de Ángel Ramírez (La Habana, 1954), que se presentó como una de las muestras de mayor atractivo en el Encuentro Nacional de Grabado en Cuba. El nombre de la muestra está estrechamente ligado a una colografía de gran formato, realizada en conjunto con la artista Belkis Ayón en 1997, en la que ambos grabadores unieron sus muy diferentes figuraciones, con una muy estrecha armonía, logrando una peculiar fusión entre sus lenguajes en una pieza de singular belleza mística.
A Ángel Ramírez, con una obra reconocida tanto en el universo del grabado como en el de la pintura y los objetos, muchos lo describen como un apropiador (paródico) de los códigos del románico y del gótico, artificio del que se ha valido para enjuiciar a la sociedad cubana de los años noventa y ser un cronista muy peculiar. Pero Ángel Ramírez es más que esa sucinta aproximación, es alguien cuyo ingenio le permite pasearse por temas harto espinosos valiéndose de una aguda ironía y una capacidad para lo lúdico, llevado de la mano de un muy particular ingenio que tiene su epicentro más en lo popular que en lo culterano, como pudiera parecer a primera vista.

Esta exposición fue curada por el propio artista aportándole esa picardía que lo caracteriza, brindando a los presentes café con leche y pan con mantequilla en la inauguración, acción que lo sintoniza con otra acción similar en lo que fuera la presentación de su muestra de 2002 en la Galería La Acacia, titulada Kafé de la bodega.
El personaje protagónico de Dando y dando era un rey, utilizado con anterioridad en algunas piezas del artista, pero que tuvo su antecedente más inmediato en la obra encargada a Ramírez para el proyecto especial de la VIII Bienal de La Habana, Maneras de inventarse una sonrisa. Para ella escribió especialmente un cuento titulado “Un rey ha de estar en todo. Cuento con doce frases sueltas”. En esta ocasión la muestra se hizo acompañar de una narración de Gilma García que reforzaba los sentidos que se expandían en cada una de las obras de la exposición.
Dando y dando fue un proyecto deseado por el artista desde hacía tiempo y en él logró trabajar a cuatro manos con 17 artistas plásticos en propuestas visuales que tenían como elemento unificador la figura del rey. Este propósito de Ramírez fue compartido por creadores de las más diversas tendencias y generaciones, en entregas que fueron mutuas: Sandra Ramos, Abel Barroso, Norberto Marrero, Rafael Zarza, Lesvia Vent Dumois, Armando Poosse, Rubén Rodríguez, Ramón Casas, Julio César Peña, Eduardo Roca (Choco), Manuel Castellanos, Luis Miguel Valdés, Rigoberto Mena, Luis Cabrera, Ibrahim Miranda, Carlos del Toro, Frank Martínez y Hugo Ascuy, ganador este último del Premio del Encuentro de Grabado.
Dando y dando es una frase popular que se utiliza cuando se va a realizar cualquier tipo de trueque o intercambio sin trampas, como garantía de la efectividad de dicha operación y de la equidad de la acción. El conjunto de 18 piezas que configuraron la exposición dio fe de la efectividad del trato realizado entre el autor y el resto de los artistas, donde la ganancia definitiva ha sido para el grabado cubano.
Esta exposición fue diversa en sus formatos y técnicas, desde la litografía, xilografía, serigrafía, colagrafía, calcografía y estampas digitales, pasando por lo objetual y lo instalativo, formatos y montajes en definitiva todos, que evadían lo tenido como clásico en el grabado. Ángel Ramírez había predeterminado lo que cada uno de los artistas realizaría en la pieza llevando todo el tiempo las riendas de la realización, sin que por ello en estos gestos a cuatro manos se dejara de percibir en cada caso la presencia del otro.
Este rey que se paseó por Dando y dando volvía sobre el tema del poder y las jerarquías, asuntos sobre los que Ángel Ramírez desde hace mucho tiempo trabaja destacando su preocupación por lo social, sin abandonar el preciosismo técnico, lo analítico, una figuración neohistoricista, las sutilezas, la ironía, la parodia; en definitiva, el humor.
CARIDAD BLANCO DE LA CRUZ
