Sotheby's, Christie's

Joaquín Torres-García. Arte constructivo, 1943. Óleo sobre tabla. 51 x 68 cm. (20 1/8 x 26 3/4 pulgadas).

Subastaoct 2004 - dic 2004· Por Alberto Barral

Sotheby's, Christie's

Subastas de arte latinoamericano

Las subastas de arte latinoamericano de esta temporada tuvieron éxito tanto en Christie’s como en Sotheby’s, aunque, por primera vez desde que se iniciaron, las ventas se llevaron a cabo en diferentes continentes, debido a que Christie’s decidió realizar la suya en París.

La primera subasta tuvo lugar el 26 de mayo en Sotheby's de Nueva York, donde se destacaron cinco obras de Claudio Bravo, vendidas a beneficio del Museum of Fine Arts de Boston por un total de US$381.000. Entre las piezas incluidas había dos esculturas en bronce, una rareza en la obra de Bravo. Eran un par de desnudos, hombre y mujer, cuyo precio, calculado en US$40.000/$60.000, se elevó vertiginosamente debido a la encarnizada puja entre al menos cinco decididos postores, hasta llegar al increíble resultado de US$200.000. La otra gran obra de Claudio Bravo era un White Package (Paquete blanco) de 1967, con un estimado de US$900.000/1.000.000, que se vendió por el precio más bajo. Todas las pinturas de paquetes de Bravo que se habían puesto en subasta desde 1999 habían sobrepasado los cálculos y se habían vendido por precios récord para el artista; el último había sido Paquete marfil, de 1967, vendido en Sotheby’s en noviembre de 2002 por US$1.439.500, cuando los cálculos estaban en US$900.000/1.100.000. El White Package de esta subasta fue el primero de la serie que se mantuvo dentro del precio estimado, lo cual indica que tal vez el mercado para estas obras alcanzó el nivel de saturación.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 1
José Clemente Orozco. La cantina, 1941. Óleo sobre tela. 80 x 65 cm. (31 1/2 x 25 1/2 pulgadas).

La subasta de Sotheby’s tenía una amplia selección de gran calidad de obras mexicanas, un camino seguro al éxito en el mercado de arte latinoamericano. El famoso y colorido Nueva York desde la terraza, un gran Tamayo de 1937, se vendió por US$800.000, y otra de sus obras, la elegante Frutera colmada, de 1928, que también fue la portada del catálogo y en la cual el artista empezó a desarrollar la imagen icónica de la sandía como representativa de México, encontró un comprador que pagó US$390. 000 (el estimado era de US$300. 000/400.000). Las sandías fueron también un componente importante para la venta de Mexican Family (Familia mexicana), una colorida obra de Alfredo Ramos que se vendió en US$150. 000 (se esperaba que alcanzara US$175. 000/225.000). Una victoria más para la escuela mexicana fue la lograda por Self-Portrait IV (Autorretrato IV), obra expresionista de Francisco Toledo a la cual se le había calculado US$90.000/120.000 y logró el más alto después de una vehemente competencia entre varios postores. Pedro Coronel también logró un récord mundial cuando su obra Sobre la tumba de Justino remontó el estimado de US$120.000/150.000 y alcanzó los US$190.000. La elaborada columna pintada de Rodolfo Morales también sobrepasó los cálculos de US$40.000/60.000 y se vendió por US$90.000.

Francisco Zúñiga fue el otro artista que logró un récord mundial para su obra en esta subasta cuando su monumental escultura en bronce, Evelia sentada, una imagen icónica que proyectaba la serenidad y majestuosa grandiosidad de la mujer indígena, sobrepasó su estimado de US$175. 000/225.000 y llegó a los US$350.000.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 2
Pedro Coronel. Sobre la tumba de Justino, 1975. Técnica mixta sobre lienzo. 200 x 240 cm. (78 3/4 x 94 1/2 pulgadas).

Wifredo Lam fue uno de los artistas más codiciados de la subasta. Su Grande composition registró otro éxito al sobrepasar el precio base de US$180.000/200.000 y venderse por US$310.000, y una preciosa obra sobre papel, Surrealistic, de 1947, se vendió muy bien en US$160.000 (el cálculo era de US$125.000/175.000). Una de las primeras obras de sus años en Barcelona, La Letter, II fue vendida en US$150.000 (se esperaba venderla por US$150.000/200.000). Otra pequeña sección de la subasta fue ofrecida para beneficiar a la Fundación Daniela Chappard Arte-Sida-Vida; las obras incluidas allí eran de gran calidad y todas quedaron en manos de los compradores. Entre éstas se hallaba una espectacular pintura de Joaquín Torres-García, Arte Constructivo, ofrecida por US$275.000/325.000 y vendida por US$300.000.

En esta ocasión, la segunda parte de la venta fue particularmente exitosa, totalizando un adicional de US$3.042.000. En la sesión de la mañana se destacó un elegante dibujo de Wifredo Lam, Mère et enfant, que superó muchas veces el estimado de US$18.000/22.000, para venderse finalmente por US$65.000. Y el éxito de Francisco Zúñiga continuó cuando sus tres esculturas presentadas se vendieron muy por encima de los precios esperados. Mestiza sentada (estimada en US$25. 000/35.000) alcanzó los US$57.000; su hermosa obra en mármol negro titulada Mujer peinándose, cuyo valor se había calculado en US$40.000/50.000, se vendió en US$84.000, y el bronce Juchitecas conversando también sobrepasó el estimado de US$40.000/60.000, al venderse en US$114.000. Los amantes de las flores, de Arnaldo Roche, fue otra obra que se vendió por encima de los US$25.000/30.000 que se esperaban, alcanzando un precio de US$48.000, y un paisaje particularmente misterioso de Tomás Sánchez provocó una puja competitiva que dejó atrás el estimado de US$30.000/40.000 y lo elevó a US$80.000.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 3
Francisco Zúñiga. Evelia sentada, 1977. Bronce. (55 1/8 x 30 7/8 x 30 3/4 pulgadas).

Los compradores latinoamericanos tuvieron que dejar todo en suspenso por una semana y reagruparse en París para la venta de Christie’s el 10 de junio. La elegante avenida Matignon les dio la bienvenida con tres exposiciones que se llevaron a cabo al mismo tiempo que la exhibición de Christie’s: Daniel Malingue tenía una colección espectacular de Matta consistente en obras sobre papel y pinturas, mientras que Fabien Boulakia presentó una retrospectiva estilo museo de la obra de Wifredo Lam, con excelentes muestras, tanto en óleo como en papel, de sus mejores períodos. Por último, pero no por eso menos importante, la galería Hopkings-Custot ofreció una excelente selección de nuevas esculturas y obras sobre papel de Fernando Botero. Honestamente, parecía que París estuviera siendo invadida por Latinoamérica. Sin embargo, todavía está por verse si todos estos esfuerzos fueron debidamente tenidos en cuenta. La marchante Mary Anne Martin resumió esto muy bien cuando dijo: “Así la subasta se hubiera realizado en la Luna, habría habido el mismo número de postores y compradores por teléfono. Tal como lo veo, el interés europeo en este campo del coleccionismo todavía está en etapa de desarrollo, y creo que al separar las subastas se divide a los potenciales compradores con relación a las oportunidades y a la ubicación geográfica, y esto puede generar más perjuicio que beneficio a corto plazo”.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 4
Ana Mendieta. Siluetas, 1975. Fotografía a color. 45 x 50 cm. (17 3/4 x 19 1/2 pulgadas).

No obstante, no cabe duda de que Christie’s hizo un esfuerzo especial para reunir obras latinoamericanas que tuvieran en cuenta el gusto y los patrones de los coleccionistas europeos, y la excelente calidad de la colección que se ofreció obtuvo muy buenos resultados. Lo primero para destacar fue el lote de la portada del catálogo Claustrofobia, una magnífica obra de Tamayo, de 1954, que fue exhibida en Art Basel Miami en diciembre de 2003. Aquí se ofreció con un estimado de $650.000/800.000 (US$800.000/1.000.000) y superó los cálculos al venderse por $860.000 (US$1.171.083), después de una reñida puja entre un postor vía telefónica y el comprador León Tovar, un galerista residente en Nueva York. Otro Tamayo, El fumador, (1945), perteneciente a un período anterior de la obra del artista, también se vendió muy bien, 320,000 (est. 285,000/325,000). El éxito del arte mexicano continuó con el nuevo récord mundial para José Clemente Orozco cuando su obra La cantina, estimada en $570.000/730.000 (US$700.000/800.000), se vendió por $720.000 (US$982.061). Francisco Toledo también obtuvo un nuevo récord cuando su obra fundamental, El mago, se vendió en $400.000 (se esperaban $365.000/445.000).

La sección contemporánea de la venta tenía una interesante selección con obras de algunos de los más importantes y codiciados artistas latinoamericanos “del momento”. La obra de Ana Mendieta obtuvo allí un nuevo récord mundial al vender en $35.000 su colección de fotografías titulada Siluetas (se le había calculado $18.000/24.000). Esta interesante artista presentó su primera retrospectiva importante en los Estados Unidos en julio pasado en el Whitney Museum de Nueva York. Otra artista latinoamericana contemporánea que ha expuesto recientemente en Nueva York, en donde hubo una importante exposición de su obra en el Bronx Museum el año pasado, Valeska Soares, vendió en $5.500 su Model After Vanishing Point, una obra que recordaba la pieza de instalación que presentó en la exposición del museo; el precio estimado era de $4.000/5.500. Miguel Rio Branco también logró un nuevo récord mundial con su dinámico Blue Tango, cuyo estimado de $8.000/12.000 se disparó a $26.000, enfocando de nuevo la atención hacia la importancia de la fotografía en el arte latinoamericano contemporáneo.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 5
Ana Mendieta. Siluetas, 1975. Fotografía a color. 45 x 50 cm. (17 3/4 x 19 1/2 pulgadas).

Como reflexión final sobre el traslado de Christie’s a París, digamos simplemente que el argumento para la integración del arte latinoamericano al mercado internacional es bien conocido en el medio. En 1991 Sotheby’s trató de fusionar las obras latinoamericanas con las subastas de arte impresionista/modernista y contemporáneo para la temporada de primavera de ese año. Los resultados no sólo fueron muy desalentadores sino también un factor determinante en la pérdida de la consignación de un autorretrato de Frida Kahlo que pasó a Christie’s como portada del catálogo y se convirtió en precio récord para la artista y para el arte latinoamericano al alcanzar US$1.500.000. Desde entonces, ha habido un indiscutible crecimiento del mercado del arte en general que, desde luego, es válido también para el mercado latinoamericano.

En la actualidad es muy común encontrar obras latinoamericanas, en especial de artistas contemporáneos, en las colecciones europeas o estadounidenses. Sin embargo, esta categoría sigue siendo un área de colección aparte, lo cual es explicable y entendible desde un punto de vista cultural. Así como los pintores de Estados Unidos o las pinturas canadienses o irlandesas o inglesas todavía se venden en categorías separadas, los artistas latinoamericanos siempre han sido muy sensibles frente al hecho de que se les catalogue como simplemente latinos, lo cual tenía connotaciones tercermundistas, desde un punto de vista económico, pero no dentro del contexto de identidad cultural. Christie’s entendió esto muy bien al trasladar la venta, tal como está, a París, una ciudad que tiene una larga tradición en el nutrimento y la formación de grandes artistas latinos. Siempre vale la pena experimentar en aras de un público más numeroso, y, para ser la primera vez, el experimento de Christie’s fue una forma interesante de exponer que requiere más tiempo para que se le pueda evaluar adecuadamente.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 6
Miguel Rio Branco. Tango azul, 1984. Impresión cibachrome. 56 x 46 cm. (22 x 18 pulgadas).

Total en la subasta de Christie’s: $6.528.639 (US$7.870.274). Vendido por dentro del estimado: 69%. Promedio de ventas por lote: 61%.

Total en la subasta de Sotheby’s: US$9.840.800. Vendido por dentro del estimado: 81.18%. Promedio de ventas por lote: 76.19%.

Los precios citados NO incluyen la comisión que cobraron las casas subastadoras.

ALBERTO BARRAL

Dealer independiente, especializado en el mercado latinoamericano, Nueva York.

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