Exposición Individualoct 2004 - dic 2004· Por Tatiana Flores

Marta Chilindron

Cecilia de Torres

La segunda exposición individual de Marta Chilindron en la Galería Cecilia de Torres confirmó que el lenguaje formal de la abstracción geométrica no se ha agotado, en absoluto, en el arte contemporáneo. Además, esta exposición amplió la creciente lista de exposiciones recientes, incluidas MoMa at el Museo y Beyond Geometry: Experiments in Form, 1940s-1970’s en Los Angeles County Museum of Art, que pusieron de relieve las importantes contribuciones de los abstraccionistas suramericanos a la historia del arte. La exposición, aunque no muy densa, presentó numerosas construcciones en acrílico de diversos colores y tamaños. Humorísticas y a la vez sofisticadas, estas esculturas estaban literalmente cargadas de capas de significado.

Exposición Individual: Marta Chilindron — imagen 1
Marta Chilindrón. T.V. y silla, 2004. Acrílico. 155 x 63 x 155 cm. (61 x 24 3/4 x 61 pulgadas).

Tres de las esculturas ocupaban los intersticios entre representación y abstracción, como lo insinuaban sus títulos: WC, Table and Chair, y TV and Chair. Al igual que Bichos, de Lygia Clark, para cobrar vida estas obras exigían que el espectador interactuara. Al principio, parecían múltiples capas de acrílico comprimido contra la pared, pero a medida que uno las retiraba, dos dimensiones daban paso a tres, y nacía una escultura. Estas construcciones son una referencia medio en broma a los constructivistas soviéticos de la década de 1920, en particular Aleksandr Rodchenko, que trataron de cerrar la brecha entre arte y vida creando objetos funcionales con un mínimo de materiales. En comparación, las construcciones de Chilindron son absolutamente inútiles. WC evocaba un inodoro sólo en apariencia, mientras que la frágil Table and Chair parecía estar al borde del colapso. En TV and Chair (2004), el color entraba en juego. La silla amarilla y el televisor rosado no eran más funcionales, pero sus colores fosforescentes les otorgaban una especie de interés visual diferente, recordándonos las construcciones de bombillas del escultor minimalista Dan Flavin, quien también se comprometió con el constructivismo ruso.

En efecto, el espectro del minimalismo también está presente en las obras estrictamente abstractas de Chilindron, en especial en Cube Maquette, hecha en vinilo. Esta construcción a pequeña escala consistía en un cubo anaranjado sobre una base plana y transparente, al cual le daba forma el espectador cuando separaba las capas de la base para crear el cubo. Allí, la artista subvirtió la relación entre sujeto y objeto que se encuentra en las esculturas minimalistas, que, normalmente, intimidan al espectador con su presencia física, al darle el control total. Este efecto se acentuaba aún más debido a la pequeña escala del cubo y el material suave y flexible. Construction Female y Construction Male funcionaban de manera similar. Al igual que un libro móvil para niños, dependían de la participación del espectador y creaban resultados inesperados. Las piezas eran un modelo de simplicidad: consistían en sólo dos planos de vinilo transparente y anaranjado que le daban vida a la filosofía de la artista: “Toda forma existe en la segunda y la tercera dimensión y en un lugar entre ellas. Ocupan espacio real y tiempo real (la cuarta dimensión)”1.

Dos esculturas en acrílico, más grandes, autoestables, Yellow Circle y Black Triangle, eran las obras menos dinámicas de la exposición. Quizás con la intención de desmitificar estos objetos y hacer que el espectador se comprometiera más activamente, la artista incluyó también las maquetas en vinilo. Las versiones a pequeña escala consistían en planos de vinilo doblados en formas tridimensionales. Sin embargo, las obras más grandes eran más complejas, incluían bisagras y tornillos que ayudaban a mantenerlas unidas. Pero sus efectos eran totalmente diferentes, porque Yellow Circle era tan etérea como densa era Black Triangle. Mientras que la translúcida Yellow Circle creaba un brillo luminoso que le daba la impresión de estar flotando en el aire, Black Triangle estaba bien cimentada, con sus patas negras señalando hacia una siniestra sombra por debajo de ella. Esta sombra parecía estar fuera de sitio en una exposición que daba la sensación de ser un canto a la transparencia, tanto literal como figuradamente. En este sentido, el aparentemente simple Wall Triangle era quizás la pieza más emblemática de la exposición: un triángulo isósceles dividido en cinco segmentos de diferente amplitud que correspondían proporcionalmente a la sección áurea y cuyo relieve se activaba al desprender sus múltiples capas. De algún modo, el triángulo se transformaba en un intrincado objeto tridimensional semejante a una escalera que llevaba hacia arriba. A pesar de todo el desenfado y el humor de la exposición, esta pieza parecía abogar por el poder positivo del arte.

NOTA

1. Citado en http://www.dotgalerie.com/artists/pages/chilindron_m/index.html

TATIANA FLORES

Marta Chilindron, por Tatiana Flores | artnexus