Exposición Individualoct 2004 - dic 2004· Por Graciela Kartofel

Enrique Chagoya

George Adams Gallery


Su biografía permite comprender las fuentes de la consistente conjunción “pasado-presente” que se percibe en ésta y en otras exposiciones del autor. El artista, que nació en México (1953), está radicado en Estados Unidos desde 1978, donde realizó sus estudios en el San Francisco Art Institute y en la Universidad de California/Berkeley, y vive en la costa este donde es profesor asociado de Arte e Historia del Arte en la Universidad de Stanford. Conformando la estructura de su pensamiento estético se encuentran la iconografía mesoamericana y la historia del arte. De ellas se advierten diversos parámetros utilizados con libertad, entre los que se señalan la narrativa popular, la natural percepción de los mitos y rituales, así como la reflexión acerca de los temas épicos y propios de la historia. En el área de la realidad inmediata, obras de autores de la modernidad, la cultura pop y el cuestionamiento constituyen los aspectos contemporáneos en su obra. El autor no se ocupa específicamente de lo chicano sino de visiones expresivas más amplias que implican una visión universal. El par ayer-hoy también interactúa en la presentación formal de su obra. El concepto monumental, lo mural, las espectaculares vallas publicitarias y la desnudez de la obra se conjugan en los Dibujos Grandes. En los dibujos pequeños, el artista realiza una apropiación-homenaje a una serie que realizó en 1971 Philip Guston con caricaturas de Richard Nixon; Chagoya reemplaza un presidente por otro, y en el conjunto de doce dibujos, George W. Bush y su séquito constituyen un conjunto trágicamente hilarante. En unas y en otras dimensiones hay un dominio del dibujo expresivo limpio, no recargado. El valor del papel y su blancura es un elemento importante para destacar las agudas situaciones.

En las obras de pequeño formato (14 x 16 pulgadas), todas tituladas Pobre George (según P. G.) y numeradas para su identificación, se destaca la sátira política por diversos medios. Se advierten alusiones a la tira cómica; el espectador se enfrenta a la elegancia del políptico formal con que algunos profesionales —sobre todo en el terreno de la medicina— tapizan de diplomas sus consultorios; y... se debe leer la necesidad y voluntad de que todo aquellos contenidos de la realidad plasmados en los dibujos del "pobre George", que incluyen sin nombrar a millones de otros seres más desventurados, sean pronto sólo un recuerdo.

Exposición Individual: Enrique Chagoya — imagen 1
Enrique Chagoya. Sin título (Libertad), 2004. Dibujo sobre papel y lino.

En la exposición tercia la obra Desventuras de los salvajes Liberados, un códice coetáneo que confirma la formación académica del artista paralela a su voluntad contemporánea. Esta obra de 8 x 116 pulgadas atiende a los codex —los libros precolombinos—, en una visión narrativa, secuencial, cuando no mítica. En el códice (que se lee de derecha a izquierda), Enrique Chagoya trabaja dibujo, collage y pintura sobre amate (papel característico de México realizado con entretejido y apisonado de secciones de un árbol del mismo nombre). En éste plantea historias reales alteradas. Aunque por otro medio expresivo, esta obra atiende a la misma tesis de la exposición: la preocupación acerca de la fragilidad de la memoria humana, la cual no parece recordar lo inolvidable, promoviendo o aceptando históricamente situaciones inhumanas.

En la iconografía, Chagoya es un autor refinado aun usando el recurso de la caricatura. No hay duda de que conoce los magistrales acentos caricaturescos de José Clemente Orozco, del propio Guston, de George Grosz y los artistas de la Europa en guerras mundiales. Su descripción de las imágenes no es insultante sino que señala situaciones que no se pueden pasar por alto. En este formato y de la manera en que esta obra está presentada en la galería, actúa como el referente histórico, como el material de consulta ubicado sobre un largo escritorio de una biblioteca, o casi como una ventana a través de la cual las otras 18 obras del año 2004 son acuciantes situaciones que este "vitral" ayudaría a iluminar. En toda la exposición, el autor desarrolla un metalenguaje a través del cual las evidencias políticas actuales —si bien están plasmadas—, se presentan a través de recursos diversos. Esto se entiende como aporte estético y cumple la función de que el espectador pueda recapacitar en vez de sentirse agobiado. En ese sentido, Chagoya hace uso de varios recursos o filtros: uno de ellos es la ingenuidad y los relatos infantiles. En ese sentido, la más directa es la obra identificada con el cuento de Blancanieves y los siete enanos; en ella, George W. Bush aparece acompañado de su staff y entorno político. Se señalan a continuación algunos factores interesantes de otras de las obras expuestas; en una, beduinos, letras árabes y otros elementos conviven con el retrato del mandatario actual con la “cabeza conificada”; en otro dibujo, varios animales invaden una ordenada vivienda; también aparece el dibujo de la palabra libertad (liberty) invertida, aparentemente vista como en espejo pero implica que el curso de las libertades ha sido alterado, su curso ha sido cambiado.

El codex es policromo, los dibujos chicos atienden al blanco y negro; y blanco, negro y rojo habitan las piezas de mayor tamaño, aun cuando el rojo está utilizado con especial delicadeza. Éstos están resueltos en papel montado sobre tela; el codex incluye transfers de tinta óleo de base acuosa, acrílico, lápiz y collage sobre amate; los dibujos pequeños son tinta sobre papel. Hay coincidencia en el uso de los materiales y de la ironía, todo es impecable, claro y profundo. No hay elementos de más ni de menos. Los trazos parecen estar cargados de una ilusión: que en algún momento la memoria histórica de los pueblos se active. Es de desear que estos dibujos sean didácticos en lo inmediato, tanto como a largo plazo. Parte de la ilusión aquí implícita se entiende como el deseo de que en algún momento, en alguna medida, pudiera modificarse la órbita de la reiteración histórica y reencauzarse para bien. La valentía y la calidad de la propuesta es paralela a la de Tim Robbins en la obra teatral que presentó también en Nueva York casi simultáneamente. Tanto uno como otro artista de estos diferentes mundos de la creación recuerdan que con conceptos claros y calidad autoral se puede asumir el doble compromiso con el arte y con la vida.

GRACIELA KARTOFEL

Enrique Chagoya, por Graciela Kartofel | artnexus