La decisión de reunir la obra de Lucía Warck-Meister y Edith Derdyk fue a la vez obvia y acertada. Las dos han explorado nuevas posibilidades de expresión artística mediante la explotación de las propiedades de la materialidad y el espacio, y el recurrente fundamento del arte tiende a regresar a la línea táctil.
Ha habido algunos artistas hombres, como Fred Sandback, que explotaron con mucho éxito la poesía visual y la paradoja de la línea como escultura, y, por supuesto, Jackson Pollock sigue siendo el paradigma para tejer redes de pintura y dibujo. Sin embargo, parece haber algo naturalmente histórico acerca de la relación entre las mujeres y la línea tejida. Desde las Parcas, que ovillan y desovillan nuestra línea de la vida, hasta Ariadna, trazando su laberíntica línea, ha existido algo intrínseco al trabajo y la habilidad de las mujeres en el uso del hilo y la línea. En Pending, estas dos mujeres practicaron, de diferente manera, muchas de las posibilidades de su arte, y los resultados se hicieron evidentes en una exposición que, más que una colaboración propiamente fusionada, funcionaba más como una serie independiente de proyectos que se realzaban y complementaban mutuamente en forma maravillosa.

La obra central de Edith Derdyk era una gran instalación titulada Declive/Incline. Compuesta de 30.000 metros de hilo negro que cruzaban el espacio diagonalmente desde el piso hasta la pared y construida con 20.000 grapas, esta instalación llevaba dentro de sí el potencial de su proceso. Cuando estuvo construida por completo, los frágiles hilos formaron una unidad que era densamente monolítica y a la vez permeable a la luz. Era masa escultural y líneas dibujadas. El empuje diagonal de los hilos era dinámico y tenso, una cuesta hacia abajo o una cumbre ascendente. A lo largo de su carrera, Derdyk les ha agregado a sus obras de arte un sentido de ritual, incluyendo a menudo la lectura de poesía mientras están expuestas e intactas, y en este caso nos forzó a considerar la metáfora del hilo como vida cuando empezó a crear una nueva escultura deconstruyendo secciones de su pieza con unas tijeras.
Warck-Meister entreteje de manera similar en su arte estos senderos con varias lecturas y potencialmente contradictorios. Durante años, Warck-Meister ha hilado muchas redes, creando instalaciones frágiles aunque espacialmente complejas, o empleando materiales como goma caliente para obtener dibujos que semejan encaje de brillante línea hilada. Siguen siendo convincentes en su abarcamiento de dibujo y escultura, caos y control, tangibilidad y espiritualidad. En obras recientes, Warck-Meister también ha extendido los límites de otros materiales y procesos, como en Arms, en la que una manta de plumas tejidas cuelga en dos pliegues de una varilla de aluminio suspendida. Como un par de unidades emplumadas, podrían interpretarse como alas cuyo color blanco las hace puras y angelicales. También podrían ser una especie de prenda antigua, un velo nupcial, o el traje usado por una sacerdotisa de alto rango. La paradoja de los instrumentos de vuelo que caen de manera tan obvia, víctimas de la gravedad, es acrecentada por la presencia material de un objeto hecho de elementos naturales que han sido combinados de manera artificial. Esta dualidad balanceada también está presente en Mouth, una lámina gruesa de mármol sobre la cual se encuentra un par de pesadas cizallas cuidadosamente envueltas en algodón. Las tijeras podrían cortar el algodón, pero éste también les quita el filo y las suaviza. El simple algodón blanco purifica el corrosible metal de las tijeras y casi se convierte en un material protector. La unión de dos opuestos ha logrado un impactante abrazo.
Hay diferencias reales en la forma como estas mujeres abordan el espacio, el proceso y la monumentalidad. Sin embargo, al trabajar en el campo entre tejido, dibujo y escultura, al explotar todo el potencial y la paradoja de sus materiales, y al evocar explícitamente la poesía y el performance a partir del arte en función del objeto, estas dos artistas se suman a un distinguido grupo de mujeres que incluye a Cecilia Vicuña y Petah Coyne, al abrir un terreno de posibilidades para que otras artistas lo exploten.
JOHN ANGELINE
