Art Basel Miami 2003

Laura Vinci. Mona Lisa, 2002. Vidrio, agua, cobre. Galeria Nara Roesler.

Feriaabr 2004 - jun 2004· Por Charmaine Picard

Art Basel Miami 2003

Art Basel/ Miami Beach, ya con dos años, se ha convertido en un lugar importante para la exposición  y venta de arte de los siglos veinte y veintiuno. Las expectativas eran grandes, después de la exitosa inauguración en 2002, y los organizadores de la feria estaban bajo presión en la prueba de resistencia de este nuevo evento. Lo que se advirtió de inmediato fue que la calidad de las obras de arte se mantuvo e incluso superó a la del año anterior. Aunque el nivel de entusiasmo no se pudo equiparar con la vertiginosa presentación de 2002, la sensación de que ABMB se convertirá en un lugar de peregrinaje anual ha comenzado a extenderse.

El éxito de la feria puede atribuirse a una serie de elementos ligados a Miami, incluyendo la conveniencia geográfica, la participación de curadores, marchantes y juntas directivas de museos locales y, lo más importante, el papel crucial de los propios coleccionistas de arte de Miami. La ciudad alberga algunas de las colecciones de arte más importantes de los Estados Unidos, y la participación anual de coleccionistas que abren sus puertas y de manera generosa atienden a sus huéspedes, añade un elemento personal a la naturaleza más comercial de la feria. Colecciones tales como la Rubells, Margulies, y Rosa y Carlos de la Cruz, entre muchas otras, estuvieron expuestas y le ofrecieron al público visitante la oportunidad de ver el idiosincrásico y privado mundo del coleccionismo de arte.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 1
Yoshua Okón. Coyotería, 2003. Video de performance: proyección difusa de 3 × 4 m (9 ¾ × 13 pies) sobre pantalla y memorias del performance. Galleria Francesca Kaufmann.

La feria albergó 175 galerías que atrajeron a una multitud de casi 30000 visitantes durante un período de 5 días. El organizador de la feria, Samuel Keller, organizó un extenso programa de recepciones, eventos afines y paneles, y estableció una nueva campaña titulada “el punto amarillo”, para señalar obras de arte por debajo de los $US 5000 —posiblemente una reacción al éxito de The Affordable Art Fair, que ha demostrado el enorme mercado que tiene el arte, a precios razonables.

La sección "Art Statements" de la feria fue particularmente sólida, y en ella se dedicaron sesenta y una exposiciones individuales a talentos emergentes como Yoshua Okón (Galleria Francesca Kaufmann), Gabriel Kuri (Sara Meltzer Gallery), Pedro Reyes (Galería Enrique Guerrero), Carlos Garaicoa (Lombard Freid Gallery), Santiago Cucullu (Barbara Davis Gallery) y Laura Vinci (Galería Nara Roesler). Estos espacios con jurados fueron reservados principalmente para instalaciones multimedia en las que un buen número de artistas se concentró en asuntos con temática de orientación social.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 2
Carlos Garaicoa. Carta a los censores, 2003. Instalación en técnica mixta con diez fotografías en blanco y negro dentro de cajas de luz con libro de artista empastado a mano. Escultura: 210 × 111 × 70 cm. (82 ¼ × 43 ¾ × 27 ½ pulgadas). Fotografías: 10 × 12,7 cm. Cada una (4 × 5 pulgadas). Lombard-Freid Fine Arts.

El performance de Okón, Coyotería, 2003, que, después del primer día de la feria, se convirtió en un video, fue una ingeniosa reacción a la pieza de Joseph Beuys, I like America and America likes Me (Me gusta América y le gusto a América). En el arte-acción de Beuys de 1974, los caninos funcionaban como símbolo de intuición, espiritualidad y transformación, a pesar del materialismo occidental y el pensamiento positivista. La pieza de Okón empleaba hábilmente la idea del “coyote” —un término ligado en México a explotación y ambición, tanto en alusión a los textos coloniales que se refieren a los europeos como coyotes, como al significado más contemporáneo que asocia al coyote con un intermediario que pasa gente en migración ilegal a través de la frontera— para producir una lectura alternativa ligada a valores políticos y económicos corruptos. El performance de Okón subrayaba el fracaso del proyecto de Beuys con relación a la transformación social, a la vez que llamaba la atención hacia la difundida ausencia de un elemento espiritual o socialmente sensible en nuestra cultura movida por el dinero.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 3
Priscilla Monge. De la serie Enumeración de la sangre, 2003. Fotografía. Galería Juana de Aizpuru.

De igual interés fueron la instalación de Carlos Garaicoa, que trataba el tema de la censura, y el mural gráfico de Santiago Cucullu, basado en la historia del anarco-sindicalismo argentino de la década de 1920. En la pieza de Garaicoa, Letter to de Censors (Carta a los censores, 2003), el artista construyó un detallado modelo arquitectónico de un teatro sostenido por un frágil andamiaje, con sillas de terciopelo rojo y una pantalla de video que presentaba los créditos iniciales de películas censuradas, tanto en Cuba como en el exterior. La ausencia de imágenes fílmicas, junto con las fotografías en blanco y negro de abandonados y ruinosos teatros de cine, que colgaban de las paredes circundantes, brindaba una nostálgica mirada a la Cuba pre-revolucionaria, a la vez que un controlado aunque inequívoco llamado a la libertad civil. También notable fue el proyecto de Santiago Cucullu, que examinaba la vida del inmigrante italiano Severino Di Giovanni —un anarquista radical que defendió la violencia y la expropiación de la riqueza hasta que las autoridades lo capturaron en 1931. A un nivel más esotérico, la instalación de Laura Vinci, Mona Lisa, 2002, empleó alambre de cobre, vidrio, agua, vapor y luz para explorar la transformación de la materia, a la vez que examinaba teorías neoplatónicas concernientes al balance armónico y el ordenamiento de la naturaleza.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 4
Samuel Fosso. Autorretrato, 1976. Impresión en gelatina de plata. 101,6 × 101,6 cm (40 × 40 pulgadas). Jack Shainman Gallery.

Las fotografías de auto-retratos de Samuel Fosso se vieron en la Jack Shainman Gallery. Fosso empezó a retratarse a los catorce años como documentación para su familia después de huir de su país durante la guerra de Biafra en la década de 1960; estas fotografías escenificadas tienen mucho en común con la imaginería conceptual de Cindy Sherman, aunque, a diferencia de Sherman, Fosso no está subvirtiendo estereotipos culturales sino, más bien, explorando historia personal y fantasía privada. La serie de Priscilla Monge, Enumeración de la Sangre, 2003, fue una importante adición a la feria y hacía referencia al gesto de Eduardo García Delgado durante la invasión a Bahía Cochinos en 1961, cuando el soldado herido garabateó con sangre el nombre de Castro mientras moría. En esta controversial obra —debido a la cual Monge se abstuvo de participar en la Bienal de La Habana de 2003 para no verse sujeta a la censura— la artista desestabilizó el referente nacional para explorar el concepto de libertad y la seducción de actos estéticos (Galería Juana de Aizpuru). Otras imágenes notables incluían los retratos sicológicos de Cinthya Soto con relación al deseo y la perspectiva humanos, en Jacob Karpio; así como los enigmáticos y exuberantes paisajes de Ángel Marcos, en Diana Lowenstein Fine Art, y la serie Threatened Witness (Testigo amenazado), de Tunga, en las que las ideas de belleza y atracción fueron examinadas con imágenes de formas cargadas de cosméticos, en la Galería Christopher Grimes.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 5
Rafael Lozano-Hemmer. 33 preguntas por minuto, 2000-2001. 21 micro-pantallas de cristal líquido, software, convertidor RS-485, PC portátil de apro×. 150 × 280 × 5 cm. (59 × 110 × 12 ¾ pulgadas). Cada pantalla de 5 × 12 × 3 cm. (2 × 4 × 1 pulgadas). Galería OMR.

La intervención a gran escala de Roberto Behar y Rosario Marquardt transformó la Galería Nina Menocal con una cortina de diez metros de alto elaborada con bandas de colores fuertes que colgaban de los soportes arquitectónicos. Los artistas/arquitectos, residentes en Miami, transformaron el espacio cotidiano, explorando la relación entre bellas artes, arquitectura y el cuerpo humano. Un tipo diferente de experiencia fenomenológica fue presentado por la artista española Ester Partegàs en su instalación Samesation, 2002, en la Galería Helga de Alvear. La obra de Partegàs daba una ojeada a la privatización corporativa del espacio público —en este caso los corredores de los bancos— y empleaba materiales artificiales a escala exagerada para subrayar la cualidad impersonal de estos espacios así como el poderoso alcance de las compañías multinacionales en una economía global. En la Galería Brito Cimino, el enfoque en la globalización y sus efectos también fue hábilmente tratado por Nelson Leirner, cuyo Right you are… if you think you are (Así es...si crees que lo es, 2003), representaba el colonialismo cultural mediante el empleo de mapas llenos de adhesivos que representaban a personajes populares tales como el ratón Mickey, Santa Claus y las Chicas Superpoderosas.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 6
Ester Partegás. Samesation, 2002. Tabla y madera. Instalación en la Rice University Art Gallery de Houston. Galería Helga de Alvear.

Las obras de orientación tecnológica, aunque minoritarias, estuvieron bien representadas por Rafael Lozano-Hemmer (Galería OMR) y Leo Villareal (Sandra Gering Gallery). 33 Questions per minute (33 preguntas por minuto, 2000-2001), de Lozano-Hemmer, funcionaba mediante software personalizado que podía generar hasta 55 mil millones de preguntas casuales sin repetición. El título de la pieza hacía referencia al umbral de legibilidad por minuto y, según el artista, este tipo de inundación simula nuestra cultura mediática actual, en la cual se deja al espectador con poco tiempo para la reflexión crítica. De igual forma, la escultura luminosa de Villarreal, que empleaba tecnología LED, exploraba el concepto de aleatoriedad con el potencial para crear 16 millones de diferentes secuencias luminosas de abstracciones con base temporal. La película animada de William Kentridge proyectada dentro de un botiquín de baño era de un nivel tecnológico menor, y creaba la ilusión de movimiento con dibujos en carboncillo fotografiados cuadro a cuadro en una narrativa ficticia basada en las realidades cotidianas de Sudáfrica después del apartheid (Goodman Gallery).

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 7
Frida Kahlo. Autorretrato, 1940. Óleo sobre masonite. 61 × 43,2 cm (24 × 17 pulgadas). Inscripción: México, Coyoacán. Para el Señor Sigmund Firestone y sus hijas Alberta y Natalia, pinté este autorretrato con todo cariño, en Febrero de 1940. Mary-Anne Martin/Fine Art.

La escultura elegante y formalmente convincente estuvo representada por El Cometa, de Abraham Cruzvillegas (Jack Tilton/Anna Kustera Gallery), Spheres, de Lygia Pape (Galería André Millán), Untitled, de Sami Hilal, y la instalación de fibra de Edith Derdyk (ambas en la Galería de Arte Marília Razuk). La obra de Cruzvillegas mezclaba materiales encontrados y naturales en esculturas que eran elegantes en su simplicidad, mientras que los “libros” de Sami Hilal contenían páginas de texto con apariencia de filigrana, hechas de láminas de cobre mojadas en ácido, lo cual creó formas refinadas y meditativas.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 8
Abraham Cruzvillegas. El cometa, 2003. Palma, algodón, gancho de metal, cuerda hilada, poliuretano y trípode esmaltado. 152,4 × 170 × 127 cm. (60 × 67 × 50 pulgadas). Jack Tilton/Anna Kustera Gallery.

Uno de los principales atractivos para el público este año se encontraba en Mary-Anne Martin/Fine Art, en donde se expusieron autorretratos de Diego Rivera y Frida Kahlo. Estos dos retratos fueron encargados originalmente por Sigmund Firestone en 1939 durante un período turbulento del matrimonio de la pareja —las dos pinturas se estaban vendiendo juntas por un valor estimado de 15 millones de dólares, precio que las convirtió en dos de las obras más valiosas de la feria. Interesantes también fueron tres deidades ligeramente labradas pintadas por Torres-García, que se encontraban en Krugier/Krugier Ditesheim, y un lienzo de exquisita factura del vanguardista ruso Nikolai Suetin en la Galería Leonard Hutton. Pinturas contemporáneas de Julie Mehretu en The Project, Inka Essenhigh en la Galería Victoria Miro, y Pablo Vargas Lugo en la Galería OMR, demostraron la solidez ininterrumpida de la pintura incluso cuando el atractivo de nuevas tecnologías seduce cada vez más a los artistas jóvenes.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 9
Roberto Behar y Rosario Marquardt. Aquí viene el sol, 2003. Vista de la instalación. Nina Menocal.

Un lugar perfecto para visitar en las primeras horas de la noche era la sección "Art Statements" de la feria, en donde veinte galerías estaban exponiendo obras de arte en contenedores ubicados directamente en la playa. La Galería Macarrone se transformó en un club de karaoke gracias al artista alemán de video Christian Jankowski. En la Galería Henry Urbach, la instalación luminosa de esculturas modulares de Stephen Hendee hechas de icopor, cinta aislante y tenues luces de colores, articulaba a la perfección el espacio interior. Por otra parte, en la Galería Espacio Mínimo, la instalación del artista Nono Bandera, España es el país preferido de Dios, integraba pinturas encontradas de la era franquista en un mural de ilusión óptica que confrontaba de manera irreverente la mitología nacional. En la Galería Annet Gelink, El Cerro (2002-2003) de Chemi Rosado Seijo documentaba su intervención en el vecindario de Naranjito (Puerto Rico), asolado por el crimen, en donde convenció a los residentes para que pintaran sus casas en tonos de verde, como las montañas circundantes. Este simple acto ayudó a transformar el barrio mediante acción comunal que fomentó un sentido de dignidad que antes no existía, a la vez que transformó el paisaje desde el punto de vista estético, en una obra de arte inspirada en el cubismo.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 10
Luis Gispert. Sin título (tornamesas), de la serie Tornamesas voladoras, 2003. Impresión cibachrome. 127 × 162,5 cm (50 × 64 pulgadas). Edición de 6. Massimo Audiello Gallery.

Los organizadores de la feria Scope, que se realizó en el Hotel Townhouse, y una nueva organización llamada NADA —New Art Dealers Alliance— cuya feria se llevó a cabo en un edificio vacío a tres cuadras de ABMB, aprovecharon la afluencia de numerosos coleccionistas de arte y mecenas que visitaron Miami Beach. Las dos ferias atrajeron galerías internacionales con su arte de vanguardia, aunque de las dos, NADA se vio mucho más organizada y brindó más espacio expositivo, mientras que Scope expuso obras más asequibles, en general, con prometedores artistas.

Feria: Art Basel Miami 2003 — imagen 11
Nono Bandera. España es el país preferido de Dios, 2003. Técnica mi×ta (marcador negro sobre papel, óleo sobre lienzo, objetos encontrados). 266 × 225 × 660 cm (104 ¾ × 88 ½ × 259 ¾ pulgadas). Galería Espacio Mínimo.

Cuarenta y una galerías contemporáneas participaron en la exitosa NADA, en donde humorísticas obras de la serie Flying Turntables (Tornamesas voladoras), de Luis Gispert fueron expuestas en la Galería Audiello, una instalación sicodélica de Assume Vivid Astro Focus abarcó el espacio de Peres Projects, y fotografías de la serie Album: 50 State Summits, de Paul Ramírez Jonas, se exhibieron en la Galería LFL. En Scope, Gabriel de la Mora (Ricardo Reyes Arte), presentó nuevas fotografías pixeladas en una serie que inicialmente comenzó después de que una demanda por derechos de autor fuera instaurada en su contra. Obras de Luis Romero, hechas de objetos encontrados y papel, se mostraron en la Karen Lenox Gallery, y humorísticas obras afro-asiáticas sobre papel de Iona Rozeal Brown en Caren Golden Fine Art.

En general, no hubo un tema o un medio específico que sobresaliera entre los otros, lo cual hace difícil resumir tan enorme diversidad de obras de arte y programación afín. Pero, lo que hace que la feria con sede en Miami sea única es la infraestructura y el entusiasmo de la comunidad artística local, que todavía no se ha hastiado ni se ha vuelto cínica por toda la atención, sino que está interesada en desarrollar una imagen cosmopolita en donde las artes sean primordiales para la identidad cultural de Miami. Esta actitud, junto con las habilidades organizacionales del grupo permanente de Basel, ha hecho de la feria un innegable éxito.

CHARMAINE PICARD

Crítica de arte y candidata al doctorado en Historia del Arte de la Universidad de Chicago.

Art Basel Miami 2003, por Charmaine Picard | artnexus