Exposición Individualdic 2003 - feb 2004· Por Carol Damian

Édouard Duval-Carrié

Lowe Art Museum

Édouard Duval-Carrié ha creado una forma de arte única a partir de sus confrontaciones con los aspectos verdaderamente extraños de la historia, la política, la cultura y la religión haitianas. Con su inventiva y su estilo definido de pintura y escultura, o la combinación de las dos dentro de instalaciones organizadas de manera ritual, impregna de nuevo poder a las notables personalidades y deidades de Haití. Nadie está a salvo de su ingenio mordaz, ni generales ni dictadores, ni los espíritus del vudú (loas) que infiltran todas las facetas de la vida. El suyo es un reino de fantasía en el que todos están presentes: loas, ancestros, héroes, soldados, enemigos, los Duvalier y sus Tontons Macoutes, y el artista mismo. Es un espléndido paisaje de jardines salvajes y hermosas criaturas que pueden ser cómicas, llenas de terror, o tan seductoras como el llamado de una sirena (en Haití, la loa del amor, Erzulie).

Exposición Individual: Édouard Duval-Carrié — imagen 1
Edouard Duval-Carrié, Sobo y Bade, 1996. Bronce, prueba de artista. Edición de 5. 70,3 × 35,3 × 26,1 cm (27 ⅛ × 13 15/16 × 10 ¼ pulgadas).

En esta fascinante exposición de pinturas, escultura e instalaciones que se inició en el Museo de Arte Phoenix y viajó al Museo de Arte Lowe de Miami, donde reside el artista, Duval-Carrié presentó imágenes adicionales y obra actual para ampliar una visión general de pinturas y objetos familiares y complementar la exposición original. Siempre creativo y lleno de contrastes, continúa mirando el mundo que le rodea con imaginación y humor y explorando nuevos enfoques técnicos para darles a sus personajes sus extraordinarios entornos. Las coloridas personalidades inventadas por Duval-Carrié retozan en sus extraños paisajes y atraen seductoramente desde marcos plásticos insertados con juguetes y otros objetos. Intrigado con la sabiduría popular de Haití, en especial las historias traídas de África, que se han mezclado con la realidad de la existencia de la isla crea una explicación cuasi real, si no del todo surrealista, de la vida pasada y presente, idea desconcertantes imágenes que ofrecen poca explicación sobre el hecho histórico o la ficción que lo inspiró originalmente. En realidad, es difícil distinguir entre lo mítico y lo histórico de Haití en cada nivel, de tal forma que en sus obras la verdad puede ser más extraña que la ficción. Esto es lo que las hace tan sugestivas. Si un título o imagen sirve como clave para el significado que contiene, el artista se las arregla para distraernos de su fuente de la manera más imaginativa. En lienzos complejos que combinan fábulas africanas, mitología clásica, historia haitiana y mundial con hechos contemporáneos, Duval-Carrié presenta una visión personal de las tradiciones espirituales y artísticas de Haití que es diferente de todas.

Endless Pasajes hace referencia a travesías de diversas descripciones, y adquieren importancia en numerosos niveles. La travesía puede ser la de los inmigrantes de muchos países, que cruzan los mares para alcanzar la libertad de los Estados Unidos, pero es especialmente significativa para los inmigrantes haitianos y cubanos que van hacia Florida. Travesía también puede referirse a cruces rituales y a las ceremonias y supersticiones asociadas con los ciclos de vida y muerte que son custodiados por los espíritus. En las Américas, la travesía que trajo a los navegantes y la conquista permanecerá siempre en las mentes y corazones de sus gentes. La Diáspora africana en las Américas postcoloniales resuena hoy. La obra de Duval-Carrié puede apreciarse desde todas estas perspectivas, debido a que él describe la experiencia haitiana mediante un estilo de imaginería único y colorido que se ha vuelto muy suyo.

La hermosa escultura gigantesca de color azul de Erzulie Dantor, la loa del amor que aparece con frecuencia en su obra, crea el ambiente para la exposición, en cuanto que saluda a su amantísimo público e invita al espectador a entrar a su mundo de fantasía. Es un mundo de imágenes complejas, evocadoras, en donde la política, la religión y el arte se juntan en una colorida mezcla que puede verse como un reflejo de la turbulenta historia y realidad de Haití. Los personajes de Migration des Espirits, 1996, fueron arreglados en un políptico a escala barroca, en cada uno de cuyos paneles se narra un aspecto de la historia haitiana, desde los tiempos coloniales hasta el presente. El extraordinario despliegue de coloridos desnudos que representan diferentes tribus de esclavos africanos y los espíritus que los guían son seguidos desde cuando parten de su patria, atraviesan el mar, encuentran la danza de la muerte con la compañía del dios, Baron Samedi, y finalmente alcanzan el mundo del presente, donde Erzulie intercepta a la heterogénea tripulación y le ofrece esperanza para el futuro.

En Vox Populi, 1998, una obra de gran tamaño en medios mixtos, con marco hecho a mano por el artista, las loas asumen una forma ritual como una trinidad triunfal de espíritus que son tan confusos como las definiciones sincréticas que los inspiraron. Visos de ceremoniales ecológicos y míticos emergen de sus armoniosas interconexiones, y le damos la bienvenida a la promesa de lo nuevo que vendrá de este artista extraordinariamente imaginativo.

CAROL DAMIAN

Édouard Duval-Carrié, por Carol Damian | artnexus