Sotheby's, Christie's

Claudio Bravo. Paquete Místico, 1967. Tiza, crayón conté y tinta sobre papel. 75 x 110 cm (29 ½ x 43 ¼ pulgadas).

Subastasept 2003 - nov 2003· Por Alberto Barral

Sotheby's, Christie's

Subastas de arte latinoamericano

Las subastas latinoamericanas para  la primavera del 2003, definitivamente establecieron con exactitud una recuperación de este mercado que también está mostrando ahora una solidez que no había tenido durante años. Los lotes más destacados de las dos casas dieron buenos resultados y, en algunos casos, establecieron nuevos récords para los artistas.

La primera subasta de la temporada se llevó a cabo en Sotheby’s, en donde el lote de cover, The Guitar Player, de Mario Carreño, se vendió a un postor que participó telefónicamente, por US$ 400.000, un precio que representa un nuevo récord mundial para el artista y muy por encima del estimado de US$175.000/225.000. Esta colorida obra de 1944 representa el mejor y más codiciado período del artista y había atraído considerable interés antes de la subasta, tanto entre marchantes como entre coleccionistas.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 1
Joaquín Torres-García. Composición, 1931. Témpera sobre lienzo. 51 x 40,5 cm (28 1/8 x 16 pulgadas).

El precio máximo en la subasta de Sotheby’s fue para la clásica Sandías, de Rufino Tamayo, un hermoso bodegón de una sandía cuyo precio se había calculado en US$800.000/1.000.000 y alcanzó los US$875.000. El arte de México se vendió muy bien en esta ocasión, indicando una tendencia que se inició el otoño pasado, relacionada con el retorno de los coleccionistas de dicho país. La obra Red Bell de Jour del artista contemporáneo Víctor Rodríguez es destacable dentro del desempeño mexicano de esta temporada. Se vendió por encima del estimado (US $10,000-15,000) estableciendo un récord para el artista con US$15,600. A las obras mexicanas más tradicionales del siglo XIX, que normalmente son compradas por coleccionistas mexicanos, les fue bastante bien en la subasta. La familia mexicana, de José Agustín Arrieta es un caso para citar: tenía un precio base de US$ 175.000/225.000 y se vendió por US$150.000, y dos de sus clásicas Naturalezas muertas se vendieron en Christie’s a US$50.000 cada una (el cálculo estaba en US$60.000/80.000. El retrato de una dama de Pelegrín Clavé reportó US$40.000 (se habían calculado US$60.000/80.000).

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 2
Johann Moritz Rugendas. La Danza, 1850. 50,5 x 62 cm ( 19 7/8 x 24 3/8 pulgadas).

Los artistas europeos que viajaron a las Américas durante el siglo XIX también hacen parte de este sector del mercado. Sotheby’s tenía algunos lotes interesantes en este campo, los cuales lograron considerable éxito, teniendo en cuenta lo difícil que ha sido vender este material en subastas recientes. Jour de marché a San Gabriel, de Pierre Ribera, con un precio base de US $30.000/40.000, se vendió por US$42.000. Rugendas, un artista clásico de este estilo estuvo representado con dos obras. Su Vue de Lima, del cual se esperaba obtener US$40.000/50.000, se vendió por US$35.000, mientras que su mucho más colorida La Danse, fluctuaba entre los US $60.000/80.000. Esta representación de un paisaje mexicano, una gran exhibición del exotismo que los coleccionistas europeos esperan de las descripciones de las Américas, pertenece a su último período, cuando el artista regresó a Europa y estructuró los recuerdos de su viaje por las Américas para adaptarlos a las nociones europeas de folclor colorido. Esta obra, sobre la cual informaba la nota del catálogo, era en realidad la adaptación de una pintura hecha en Brasil que también representaba seductoras bellezas nativas de herencia cultural mixta, bailando con castañuelas españolas y usando trajes mucho más parecidos a los de las campesinas napolitanas o sicilianas que a los que se usaban en México en esa época. Sin duda, esta transposición de la Sevilla española a los trópicos tocó una cuerda y se vendió por US$100.000.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 3
Roberto Matta. Desnudos infinitos, 1941-1942. Óleo sobre lienzo. 72,4 x 91,4 cm (28 ½ x 36 pulgadas).

Pintores modernos tradicionalmente coleccionados en México, casi hasta el punto de la exclusividad, tales como Ángel Zárraga, tuvieron gran éxito en la subasta, cuando su Desnudo de frente se vendió en US$200.000, muy por encima del cálculo de US$100.000/150.000. Este éxito es importante en particular como barómetro del mercado, debido a que pinturas similares de este artista, con este tema y del mismo período de su obra, no se vendieron en el otoño pasado. Otra pintura de Zárraga, con un tema similar de una voluptuosa mujer desnuda se ofreció en Christie’s; Bañista en el peñón blanco había sido estimada en US$100.000/150.000, y se vendió por US$130.000. Una imagen icónica de la época dorada del muralismo mexicano, Acordadas y zapatistas, de José Clemente Orozco, también tuvo éxito al venderse por US$160.000 (el estimado era US$150.000/200.000).

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 4
Walter Goldfarb. Dale de beber, 2002. carboncillo, témpera y bordado en hebra de lana sobre lienzo burdo. 155 x 208 cm (61 x 81 7/8 pulgadas).

Lo más destacado de la subasta de Christie’s fue también la cubierta del catálogo, Endless Nudes, de Matta, una maravillosa descripción de sus paisajes morfológicos, que tenía un precio base de $US1.000.000/1.500.000 y se vendió por el más alto, después de un largo forcejeo telefónico entre varios deseosos compradores que, segundos después de abrirse la puja, presionaron el precio hasta el nivel de US$1.000.000. Otro Matta importante, The Morphology of Desire, se ofreció unos lotes más tarde y se vendió en US$650.000 (el precio base era de US$700.000/900.000). Esto también refleja la solidez del mercado, pues esta pintura se había ofrecido hace poco y, sin embargo, logró encontrar un comprador en la subasta. También del mismo período de la obra de Matta, su Composición, de 1944, se vendió en US$185.000, muy por encima de los cálculos de US$100.000/150.000; en este caso es comprensible que, aparte de la alta calidad de las obras ofrecidas, el mercado también esté respondiendo a la reconsideración del valor de un artista después de su muerte, que ocurrió el año pasado.

Subasta: Sotheby's, Christie's — imagen 5
Francis Alÿs. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que probaste los cocidos de tu madre?, 1990. Técnica mixta sobre tablón. 16 x 32 cm (6 ¼ x 12 ½ pulgadas).

Una decepción que se sintió en la subasta de Christie’s fue el hermoso paisaje de Eugenio Landesio titulado La hacienda de Colón. Esta pintura tenía un atractivo precio base de US$800.000/1.000.000, debido a que la obra de este artista es extremadamente rara en México, y se habría considerado la joya de cualquier colección distinguida tradicional de arte mexicano. Sin embargo, tenía restricciones de exportación que no permitían que la obra saliera de México, un factor limitante que restringe en gran manera a los potenciales compradores, incluso si la pieza se coleccionara dentro del país de origen.

Las obras de Claudio Bravo se vendieron de modo poco uniforme en las dos casas. Su hermosa Mystic Package se vendió por encima de los cálculos en la subasta de Soyheby’s, en donde una acalorada competencia subió el precio de US$325.000/375.000 a US $430.000, un récord mundial para una obra sobre papel de este artista, la cual también quedó en manos de un comprador no latinoamericano, señal de una tendencia que se estableció el año pasado, según la cual sus pinturas de paquetes están siendo compradas por coleccionistas internacionales. La otra obra importante de Claudio Bravo ofrecida por Soyheby’s en la subasta nocturna, Visus Tactus, estaba avaluada en US$300.000/400.000, pero no logró encontrar quien la comprara por US$240.000.

Christie’s incluyó una interesante selección de obras latinoamericanas en la subasta de la noche. Sem titulo, de Mira Schendel fue la denominación de dos lotes; el número 45 era un par de hermosos dibujos de bodegones abstractos cuyo precio estaba calculado en $US5.000/7.000 y encontró un comprador por su precio medio, US$6.000. El lote siguiente, número 46, era también un par de dibujos con la misma denominación, Sem titulo, pero en las abstracciones de dibujo lineal más familiares que son sus piezas de estilo propio, como pieza más representativa, se vendió por su avalúo más alto, US$9.000 (el más bajo era de US$6.000). Otra bella abstracción proveniente de Brasil, esta vez de Sergio Camargo, con la denominación preferida de Sem titulo, tan favorecida por artistas de esa generación, se ofreció por US$15.000/20.000, y alcanzó los US$19.000. A los artistas más jóvenes también les fue bien; Walter Goldfarb (nacido en 1964) tenía una interesante apropiación de antiguos maestros, con ecos de Caravaggio y Velázquez, titulada Give Her Drink. Estaba avaluada en US$22.000/28.000, y se vendió por el más bajo. Francis Alÿs, un artista que estuvo representado más tarde en varias galerías contemporáneas en la edición de este año de Art Basel, vendió por encima de lo previsto, en US$15.000, su destacada How long since you tasted your mother’s cooking?, que había sido estimada en US$8.000/12.000, y representaba una nostálgica vista de un anticuado salón de clases. Enrique Martínez Celaya, un artista que ha recibido favorables críticas en publicaciones internacionales contemporáneas, hizo su debut en la subasta con Quiet Night (dirt), una interesante escultura de la cabeza de un hombre, que recuerda la escultura en madera de Baselitz. Su precio se había calculado en US$15.000/20.000, y encontró quien la comprara en US$12.000.

Total en la subasta de Sotheby’s: US$7.849.200. Lotes ofrecidos: 153.

Total en la subasta de Christie’s: US$5.702.796 Lotes ofrecidos: 157.

ALBERTO BARRAL

Asesor de Arte, Nueva York.

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