FIA 2003

Alexander Apóstol. What I’m Looking For? (¿Lo que busco?), 2002. Fotografía, 8 piezas. 156,5 x 545 cm (61 ½ x 214 ½ pulgadas). VI Salón Cantv, Jóvenes con FIA.

Feriasept 2003 - nov 2003· Por Gladys Yunes

FIA 2003

Caracas

Pese a las vicisitudes y contradicciones que han afectado la situación del país en los últimos años, la Feria Iberoamericana de Arte de Caracas logró arribar, consecutivamente, a su XII edición. Este importante evento, que año tras año ha animado la vida cultural en el sector de la plástica, a través de la difusión, confrontación y comercialización del arte, tuvo lugar en los espacios del Hotel Tamanaco Intercontinental entre el 9 y el 13 de julio. Aunque la participación de las galerías se redujo nuevamente este año, la FIA pudo extender sus fronteras hasta el ciberespacio inaugurando la FIA Virtual 2003. Con un despliegue de computadoras y pantallas de proyección que ocuparon el centro del salón, el público pudo interactuar con galerías nacionales y extranjeras, las cuales se sumaron al recorrido por medio de Internet. Otra de las novedades que distinguieron a esta edición es el lanzamiento de la página web: www.fiacaracas.com. Acorde con esta realidad virtual, el catálogo es presentado en formato CD e incluye a todos los participantes.

Feria: FIA 2003 — imagen 1
Jesús Rafael Soto. Suite Mallorca, 2002. (Estela pequeña). Plexiglás y serigrafía. 40 x 15 x 1,5 cm (15 ¾ x 6 x ½ pulgadas). Ed: 1/8, 2/PA. Joan Guaita Art.
Feria: FIA 2003 — imagen 2
Miguel Von Dangel. Santa Marta enmascarada, 2002. Técnica mixta sobre tela. 162 x 158 cm (63 ¾ x 62 ⅓ pulgadas). Fotografía: Luis Becerra. Galería D´Museo.

Algunos eventos en torno a la FIA, como las actividades teóricas y el Encuentro Iberoamericano de Fotografía, no tuvieron cabida este año. No obstante, el Salón CANTV de Jóvenes con FIA logró presentar su VI edición en los espacios del Ateneo de Caracas. Bajo la curaduría del investigador Félix Suazo, la selección de 22 creadores venezolanos y latinoamericanos, provenientes de Chile, Colombia, Cuba y Uruguay, propuso algunas estrategias del arte actual que cuestionan los modos de representación: institucionales, mediáticos y de identidad. Las premiaciones de este Salón fueron otorgadas a Alexander Apóstol, Deborah Castillo y Andreína Rodríguez. A diferencia de otros años, no hubo un artista internacional como invitado especial; sin embargo, se mantuvo el homenaje a los artistas nacionales, y en esta ocasión, le fue otorgado el reconocimiento a Miguel von Dangel, representado por la Galería D’Museo. Von Dangel, quien fuera Premio Nacional de Artes Plásticas 1991 y representante de Venezuela en la XVII Bienal de São Paulo y en la XLV Bienal de Venecia, presentó composiciones relacionadas con los acontecimientos políticos y sociales acaecidos durante las marchas de protesta que tuvieron lugar en los últimos tiempos en Caracas. En un lenguaje en el que confluyen distintas técnicas, la propuesta de este artista se presenta en niveles sucesivos, abigarrados de imágenes y colores impactantes que expresan la violencia y el dolor humano. La FIA 2003 también rinde homenaje a los 80 años de vida de Jesús Soto. Reconocido como uno de los protagonistas del cinetismo internacional, Soto es representado una vez más por la galería española Joan Guaita Art, en un montaje que incluye obras recientes —así como la Suite Mallorca—, en las que este insigne artista incursiona con tonos y colores más audaces.

Feria: FIA 2003 — imagen 3
Deborah Castillo. Coleccionables, 2003. Detalle de instalación fotográfica. Impresión digital. Dimensiones variables.
Feria: FIA 2003 — imagen 4
Hugo Laurencena. Memorias de la Habana, 2002. Óleo sobre tela. 80 x 175 cm (31 ½ x 68 ¾ pulgadas). Praxis Arte Internacional, México.

Venciendo las limitaciones e incertidumbres reinantes, la FIA arrojó resultados que traspasaron las expectativas de muchos. Pese a los signos de recesión, la venta estuvo fluida, pues muchos galeristas se mostraron solidarios al ofrecer precios que permitían una inversión sin riesgos. Aunque algunas exposiciones coinciden con las del año pasado, la feria mostró una dinámica especial, pues día tras día iban saliendo, detrás de bastidores, nuevas piezas que renovaban el recorrido entre los stands.  En esta ocasión, ciertas áreas aledañas, como la terraza y el jardín, albergaron esculturas de mediano y gran formato de artistas venezolanos como Carlos Cruz-Diez, Pedro Fermín y William Barbosa, entre otros, lo cual hizo más agradable el recorrido en torno a los espacios del Salón Naiguatá.

Feria: FIA 2003 — imagen 5
Pedro León Zapata. Amarillo, 2003. Técnica mixta sobre tela. 90 x 70 cm (35 ½ x 27 ½ pulgadas). Grupo Li.
Feria: FIA 2003 — imagen 6
Kwang Sung Park. Ser y tener, 2002. Óleo sobre tela. 200 x 200 cm (78 ¾ x 78 ¾ pulgadas). Juan Ruiz Galería.
Feria: FIA 2003 — imagen 7
Ana Orejuela. Escultura de pared, 2003. Piedra de Huamanga. 22 x 18 x 2 cm(8 ½ x 7 x ¾ pulgadas). Galería Forum.

La participación de galerías extranjeras resulta encomiable en momentos en que la inestabilidad política y económica afecta los diversos sectores de la sociedad. Pero asumir tales riesgos parece ser el norte al que apuntan las brújulas de algunas galerías como El Museo, de Colombia, que exhibió piezas del argentino Fernando X. González, como la serie De lo femenino, 2002-2003. Así mismo, las esculturas de Hugo Zapata tuvieron verdadera acogida en su versión de Las flores del mal, 2003. Esta galería también mostró obras de Ana Mercedes Hoyos, Fernando Botero y Ricardo Benaím. Conjuntamente con la Galería Fernando Padilla, de España, se presentaron piezas de Nadín Ospina, Mónica van Asperen, y la obra Los presidentes de Venezuela, 2001-2003, de Luis Simón Molina Pantin, cuya propuesta señala una aguda crítica a las políticas gubernamentales pasadas. Asimismo, las piezas de Mariana Monteagudo constituyeron un punto de atracción, tanto por el tratamiento de la materia como por la concepción de la forma. En estas esculturas, Monteagudo logra combinar lo lúdico, lo humano y lo ancestral en gráciles e ingenuas figuras que contrastan con su dimensión volumétrica. La Galería Praxis Internacional Art, de Miami y Nueva York, presentó un conjunto de destacados artistas, entre los que figuran Mario Pérez, con temas que aluden a la condición marginal y al naufragio. Ignacio Iturria es presentado en pequeños formatos junto a las pinturas de Francisco Luna y a los bodegones hiperrealistas de Martín La Rosa. Completan esta muestra las composiciones de Julio Fierro, que apuntan hacia una visión irónica, a pesar del sentido humorístico que le confiere a las figuras. Su ejecución, en estrechos bastidores horizontales, permite el montaje de varias piezas, que recuerda la secuencia de los cómics. La Galería Forma, de Argentina, se dedica a la difusión de artistas latinoamericanos como Cecilia Betancourt de México, Lydia Tarica de Argentina, Ana María Martínez de El Salvador y Elmar Rojas de Guatemala quien presentó sus pinturas coloridas que juegan entre el realismo y la fantasías. En la línea figurativa, la Galería Praxis de México ofreció un conjunto de pintores figurativos, como Roger Montegani, con sus característicos escenarios llenos de ambigüedad y dramatismo, Bruno Widman, con sus atmósferas tenebristas; las figuras sugerentes de Roberto Cortázar y las pinturas de Claudio Galina, que emergen como añoranzas de los días de escolaridad juvenil. Dentro de este conjunto, la pinturas fuera de escala de Hugo Laurencena constituyeron una novedad en medio de la feria. Un repertorio de objetos —nueces, tabacos, corchos, latas, etc.—, que podríamos calificar de intrascendentes, se monumentaliza al ser ubicados en atmósferas que acentúan los detalles de un extremo realismo. Ejecutadas en grandes formatos, estas representaciones ofrecen una nueva versión del tradicional género del bodegón e invitan a una sosegada contemplación que trasciende los límites mismos de la pintura. En esta misma línea hiperrealista, los trabajos del joven Javier Peláez se hicieron notar por su impecable factura en torno a la temática de la mujer. Por su parte, la Galería Forum de Perú presentó un despliegue de obras en diversas técnicas y propuestas que identifican las creaciones de Alejandra Bedoya, Eduardo Tokeshi, Denise Mulanovic, Cristina Colichón, Agusta Barreda, Gianna Pollarolo, Daniel Benaím y los delicados bajos relieves de Ana Orajuela elaborados en pequeñas estelas de mármol. 

Feria: FIA 2003 — imagen 8
Jenny Woodman. De la serie Relieve, 1999. Película 35 mm. En blanco y negro impresa en papel de color. 180 x 110 cm (70 ¾ x 43 ⅓ pulgadas). Galería 39.
Feria: FIA 2003 — imagen 9
Mercedes Elena González. Neurocosmografías, 2003. Detalle. Técnica mixta sobre tela y madera. Dimensiones variables. Sala Alternativa Elvira Neri.
Feria: FIA 2003 — imagen 10
Mariana Monteagudo. Astronauta (cestas), 2003. Cerámica y materiales diversos. 90 x 38 x 22 cm (35 ½ x 15 x 8 ⅔ pulgadas). Galería Fernando Pradilla/Galería El Museo.

En cuanto a las galerías venezolanas, no se puede dejar de mencionar la representación de los maestros del arte venezolano, tanto de finales del siglo XIX como del siglo XX, que tuvo a su cargo la Galería Muci. Martín Tovar y Tovar, Arturo Michelena, Antonio Herrera Toro, Rafael Monasterios, Armando Reverón, son apenas algunos de los nombres que se exhibieron en este stand muy concurrido por el público asistente. El Banco Provincial presentó este año los paisajes de Leonardo Figueroa, realizados entre 1992 y 1994. Una sobria museografía distinguió el montaje de la Fundación Banco Mercantil que, en esta ocasión, exhibió parte de su colección de arte venezolano de los siglos XVIII y XIX, como la hermosa pintura de Juan Pedro López, Inmaculada concepción, del siglo XVIII. Asimismo el Grupo Li, Centro de Arte, conformó una atractiva selección y un esmerado montaje al presentar la Serie La familia, 2000, mixta sobre papel, de Pedro León Zapata, propuesta por lo demás interesante gracias a la dimensión dramática que el artista le imprime a esta temática. Por otra parte, la serie Banderas y marchas, 2003, mixta sobre tela, proporciona una interpretación de este símbolo patrio que protagonizó los actos de protesta sucedidos recientemente en el país. Otros artistas representados por esta galería son el dueto Schuster Zajac, así como Karim Márquez. En medio de este grupo se destacaron las esculturas recientes de J. J. Moros, quien mantiene su propuesta en torno a una geometría sobria y unificada. La Galería Altamira Fine Art expuso las últimas pinturas de Iván Rojas y las tallas polícromas de Eduardo Arévalo. La Galería Ocre mostró las esculturas de Blanca Lemoine y las pinturas de Jorge Briceño, Luis Rocca Brito y Enrique Etievan. En un montaje individual, el Centro de Arte Contemporáneo exhibió piezas de Oswaldo Vigas, ahora llevadas a un formato más amplio, gracias a la novedosa técnica del giclée, que permite una impresión de colores más resaltantes. Graphic Gallery presentó un conjunto nutrido de creadores, entre los que figuran la original pieza, conformada por cajitas de fósforos, de Carlos Manrique. Se destacó además la presencia de obra de Gego en Galería Díaz Mancini. Igualmente, la Galería de D’Museo reunió a un grupo numeroso en el que confluyeron los representantes de varias generaciones, como Pedro Morales, con su controversial obra City Rooms, 2002-2003, recientemente censurada para representar a Venezuela en la Bienal de Venecia. La Galería 39 mostró un amplio espectro del arte contemporáneo, en el que se destacaron la fotografía en gran formato de Jenny Woodman, Milton Becerra y Vicente Artonorsi, entre muchos otros. Este mismo perfil identifica a la Galería Alternativa por la escogencia de piezas como Anais, 2002, de Clemencia Labin, las composiciones de Jasón Galarraga, así como la interesante instalación de Carola Bravo y las Neurocosmografías, 2003, de Mercedes Elena González, sin olvidar la propuesta De la serie de Vestidos heridos, 2002, de Mari Carmen Carrillo. Las frutas y vegetales de María Babi ocuparon buena parte del stand de la Galería Freites, conjuntamente con obras de Vásquez Brito, Jacobo Borges y Ángel Hurtado. La Galería Dimaca exhibió piezas de Manuel de la Fuente, Mateo Manaure, Karim Borjas y Alexis Fernández. La coherencia en los montajes se hizo presente en galerías como Arte Ascaso, que presentó a un connotado grupo, en el que figuraron Alirio Palacios, José Antonio Dávila, Carmelo Niño, Jorge Seguí y Julio César Briceño. La amplitud del stand, así como la selección de obras, le otorgó primacía a la Galería Medicci, la cual exhibió piezas de Luisa Richter, Asdrúbal Colmenares, Manuel Quintana Castillo, Enrico Armas y Frank Hyder. Representados por la Galería Art 3, los paisajes de Roberto de la Fuente atrajeron la atención del público. Otras de las obras que llamaron la atención fueron las pinturas del coreano Kwang Sung Park, representado por la Galería Juan Ruiz. Bajo el título Ser y tener, 2002, este artista mostró, a través de dramáticos acercamientos, partes del rostro humano, en una técnica pictórica que se confunde con la fotografía. Junto con Carlos Quintana y Miguel Meza, esta galería también presentó interesantes piezas del austríaco Helmut Grill.

Gracias al esfuerzo de sus organizadores, la FIA se convirtió durante cinco días en un oasis para el espíritu. La respuesta masiva del público, que día a día intercambiaba saludos con los galeristas, los artistas y otros visitantes, confirma una vez más la creencia de que, ante las crisis personales o colectivas, el arte sigue siendo una vía para superar y trascender las circunstancias temporales.

GLADYS YUNES  

Crítica de arte y colaboradora frecuente de ArtNexus.

FIA 2003, por Gladys Yunes | artnexus